21 junio 2011

Los pecados capitales del conselleiro de Educación

La educación hace al pueblo fácil de dirigir,




pero difícil de manipular, fácil de gobernar,



pero imposible de esclavizar.



(Maquiavelo)



Hace unos días en una cena algo protocolaria, comensales de una de las mesas resolvieron a la hora de los postres remover viejos conocimientos del catecismo escolar católico usado como prueba llave para acceder a los 9 años al bachillerato. Evidentemente los más jóvenes ignoraban preguntas y respuestas -incluso el significado de algunos de los conceptos mentados- y aún en los más maduros hubo lagunas imperdonables a la hora de recitar viejos listados, sobre todo teniendo en cuenta la pericia didáctica de los viejos adoctrinadores.



Entre las lagunas más destacadas triunfó en la noche la de la lista de los pecados capitales y las correspondientes vacunas-virtudes; al final y con la ayuda de algún móvil conectado a internet, los buscadores nos sacaron de dudas para completar ambas listas. Vinieron luego las risas y las aplicaciones prácticas ¿quién es el más pecador?¿quién el más virtuoso? Como no era cosa de que la noche acabara mal, se buscó mártir fuera del escenario y hete aquí que el conselleiro de Educación y su presidente estaban en boca y mente de los presentes por el anuncio de recortes en el servicio público educativo.



Empezó el examen de conciencia con la IRA, ahí sí que nos declaramos culpables, el cabreo y la indignación con la administración que incumple acuerdos que mejoraron la enseñan a pública desde 2007 modificando el número de horas de dedicación del profesorado para actividades que repercutían claramente en beneficio del alumnado; todo deja poco espacio para la PACIENCIA. Sin suda el demonio Amón, el marqués del infierno y sus cuarenta legiones nos poseían. Pero la SOBERBIA es otra cosa, esa sí que la tienen, esa pequeña diferencia de votos en las elecciones autonómicas y la prepotencia con la que se usa la mayoría es, sin duda, símbolo de falta de HUMILDAD, que sí, que se puede tener la razón, pero que se puede convencer en vez de vencer, que se puede dialogar; pero con ese ombligo tan sobredimensionado es imposible, de continuo se lo observan con deleite. No en vano dicen que Lucifer es el demonio que les inspira. La GULA y la AVARICIA les subyugan, lo quieren todo y lo quieren ya, les haga falta o no, representan lo privado, los negocios rentables y a corto plazo, para los menos favorecidos siempre quedará esa especie de beneficencia en la quieren convertir la escuela pública, mientras favorecen los intereses de las patronales del sector, Belcebú y Mammón les tientan a pecar sin que les queden fuerzas para la TEMPLANZA Y GENEROSIDAD, para hablar con padres y profesores.



La LUJURIA y la PEREZA son sin duda pecados del ámbito privado, pero yo creo que en este caso sí tienen un componente público y me explico; lo que se dice vagos no son, entran a saco, pasan el rodillo, caiga quien caiga y desprecian cualquier tipo de pacto o acuerdo, es decir, para eso sí son perezosos, les cuesta sentarse y reflexionar, para hablar de cómo se organizan los tiempos escolares, de cuántos profesionales y con qué perfil se precisan.



Por otra parte, el lujurioso no busca la relación natural, civilizada, respetuosa, busca el dominio, el placer egoísta y yo no veo CASTIDAD política en estos populares gobernantes, veo onanismo.



La ENVIDIA lleva a la mentira compulsiva, lleva ala difamación, al desprestigio del antagonista, a la degradación moral por antonomasia, lleva a decir que sus empleados, los profesores, son una panda de vagos y maleantes, aunque estén sacando adelante un sistema público educativo sin ayuda de nadie y menos de sus gobernantes populares.



Para terminar también con Maquiavelo, recordemos aquello de "Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento".



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14 junio 2011

El Cristo de la vega

Hace pocos días, un compañero extremeño, discreto, siempre alerta aunque no lo parezca, silencioso, en un debate trascendente me dijo, para que se oyera, algo así como que cuando el pueblo dice que hay que sacar al santo para pedir agua y el cura dice que no está de llover, es mala cosa. El dicho tiene su enjundia conservadora, pero realista, nos deja en el lugar, seguramente no muy bueno, de los más papistas que el señor arzobispo. Y no me sean malpensados, que el santo del que hablo no es Rubalcaba, ni el cura es Rajoy.




Ya sabemos que este país no tiene mucho remedio; para la crisis, sí, no se me preocupen por los pepinos; pero para el asunto ese del pensamiento, andamos un poco lentitos; si hay que echar una maldición, de inmediato nos acordamos de los patucos del niño Jesús o nos subimos al tejado del pajar para retar a dios a ver si tienen dos asuntos como cualquier hombre y baja a discutir las razones por las que él tiene que soportar un pedrisco que le arruina la cosecha.



La verdad es que creo que fue Galdós uno de los que recordó la clásica imagen de los españoles y los curas, siempre corremos con ellos, unas veces detrás y otras delante. Sin embargo creo que, aunque nos quieran convencer de lo contrario, en la actualidad alguno puede tener las visiones que prefiera persiguiendo sotanas y algún purpurado puede vivir en la paranoia de que cualquiera con pinta de acampado quiere colgarlo del campanario de la iglesia en llamas.



Pero la verdad es que la cosa se va llevando mal que bien en el terreno privado, estamos en época de primeras comuniones, y las catequesis rebosan, o no, y los restaurantes para los convites hacen lo que pueden para captar clientes menesterosos y esclavos de la convención social. Por cierto, y hablando de las BBC, una madre universitaria y cultivada se sorprendía de que las clases de religión no se convalidasen con el catecismo parroquial, porque le estropeaban el horario del fin de semana, le pregunté de qué religión me hablaba, porque en la escuela pública de estos andurriales se impartían, por lo menos, tres distintas. Ante lo cual fuese, y no hubo nada, como dejó dicho Cervantes, a todos los efectos que a servidor le vengan bien.



El caso es que, hablando de cristos, Camps, Cotino y compañía les pusieron uno a los diputados levantinos para que jurasen -los imputados por ser ladrones también- que serían buenos, honrados y se adornarían de los demás atributos predilectos de los próceres de cualquier patria que se precie sin problemas de sastres, gurteles y demás fantasías.



Es una pena que la imagen expuesta a los diputados no fuese la del Cristo de la Vega, aquel que repone el honor de Inés, puesto en duda por Don Diego en A buen juez, mejor testigo:



"Jesús, hijo de María,



ante nos esta mañana



citado como testigo



por boca de Inés de Vargas,



¿juráis ser cierto que un día



a vuestras divinas plantas



juró a Inés Diego Martínez



por su mujer desposarla?"



Asida a un brazo desnudo



una mano atarazada



vino a posar en los autos



la seca y hendida palma,



y allá en los aires ¡Sí, juro!,



clamó una voz más que humana.



Una verdadera pena que no se hubiesen repartido ejemplares de la leyenda de Zorrilla en las tomas de posesión, a lo mejor alguno se arrepentía y se daba media vuelta por miedo al castigo del más allá por falso testimonio.



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07 junio 2011

Vuelta al pasado

Desde hace varios meses se vienen estrenando eventos que recuerdan la muerte de Valle-Inclán hace 75 años, enero de 1936, y se aprovecha la ocasión para desempolvar entrevistas, manuscritos...Es una pena que ese goteo informativo y documental esté impidiendo estudios, publicaciones y conclusiones que vayan redondeando una biografía y obra tan importantes para la literatura española, y que tengamos que ir consumiendo poco a poco esas dosis que nos van prescribiendo los que pueden hacerlo mientras quieran que todo siga así.

Es costumbre en este folio echar mano de Luces de bohemia de vez en cuando y recordar, por ejemplo, ahora la escena en la que el poeta maldito y ciego, Max Estrella, se cabrea y se lamenta que intenten explotarlo malbaratando los libros que intenta revender para sobrevivir y para los que Don Latino no encuentra mejor postor, la ley de la oferta y la demanda a principios del siglo pasado.

MAX: ¿Qué sacaste por los libros, Latino?

DON LATINO: ¡Tres pesetas, Max! ¡Tres cochinas pesetas! ¡Una indignidad! ¡Un robo! (...)

DON LATINO: Max, si te presentas ahora conmigo en la tienda de ese granuja y le armas un escándalo, le sacas hasta dos duros. Tú tienes otro empaque.

Una sociedad que nos parece rediviva cuando abrimos los periódicos por las mañanas y que amenaza con convertirse en el pan de cada día, en una especie de regreso al pasado sin vergüenzas, planificado y con los peones, alfiles, caballos y torres bien situados en la estrategia para el ataque y defensa de rey y reina hasta que el desarrollo de la partida les demande actuación.

Y ya que hablamos de viejos tiempos, de la vieja España, no es perdonable pasar por alto sin comentar lo ocurrido esta semana al saltar a la luz ciertas publicaciones en el Diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia. Yo creo que se exagera mucho, que se está magnificando y dando pompa y boato inmerecidos al presidente de la institución y al hagiógrafo de Franco, el medievalista Dr. Suárez, autor de la entrada y del que no oyeron hablar en su vida, encumbrándoles a los altares de la ciencia. Simplemente creo que solo hay que detenerse en la fecha, 1999, en la que se encargan estos trabajos, ¿quién es el presidente del Gobierno? ¿Quién la ministra de Cultura? Lo malo no es que en ese momento Aznar y Aguirre busquen quien perpetre la maldad, lo malo es que eso esté ya en los libros de texto de la ESO de varias editoriales. Pero la vuelta al pasado no vive solo de estas anécdotas que engordarán tertulias y profanarán memorias que en silencio han sufrido, que lentamente se han visto horadadas por larvas asesinas, años y años.

La vuelta al pasado real se lee en las páginas de economía -ya no hay páginas de laboral, ya todo es salmón- salvo algún titular que salta a la primera. Y estos días se deslizó, el tablero estaba en tablas entre patronos y empleados, hasta el día 22, las cesiones estaban hechas; pero este país aún no tiene la elite empresarial independiente que se merece, siguen al frente de los patronos los lacayos del poder político más reaccionario, esperando que salga en el BOE lo que no son capaces de conseguir en las mesas de negociación, lo quieren todo, ya y gratis. Si Valle levantara la pluma reescribiría la escena sexta en el calabozo donde se encuentra Mateo, el obrero anarquista al que aplicarán la ley de fugas y Max Estrella:

MAX: ¿De qué te acusan?

EL PRESO: Es cuento largo. Soy tachado de rebelde... No quise dejar el telar por ir a la guerra y levanté un motín en la fábrica. Me denunció el patrón, cumplí condena, recorrí el mundo buscando trabajo, y ahora voy por tránsitos, reclamado de no sé qué jueces. Conozco la suerte que me espera: Cuatro tiros por intento de fuga. Bueno. Si no es más que eso...

MAX: ¿Pues qué temes?

EL PRESO: Que se diviertan dándome tormento.

MAX: ¡Bárbaros!

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31 mayo 2011

Vivir en las preposiciones

Para vivir no quiero

islas, palacios, torres.

¡Qué alegría más alta:

vivir en los pronombres! (...)

Te quiero pura, libre,

irreductible: tú. (...)

"Yo te quiero, soy yo".

(La voz a ti debida. Pedro Salinas 1933) 

Pedro Salinas nos emociona hablando como poeta enamorado, en cierta medida usando la gramática como recurso, en "Qué alegría vivir en los pronombres", les buscaba significados bien reales, les organizaba la ubicación cabal; sintácticamente hablando. Dejaba a la imaginación del lector la operación más o menos compleja de sustituir los pronombres por sustantivos concretos, abstractos; en todo caso lo que a cada uno les provoquen, disgustos o alegrías.

La lectura de los periódicos de esta semana no me produjo buenas vibraciones lingüísticas, noté un abuso de ciertas preposiciones, como si ciertos personajes se hubiesen empecinado en escoger malamente las partículas que la antigua gramática tradicional clasificaba como parte invariable de la oración y carente de significado léxico. Es cierto, la preposición sola y aislada poco produce, pero en cuanto la unimos al resto del sintagma, cuando la integramos en la frase, explota el milagro significativo.

Una vez vaciadas las urnas se abrió la veda para el uso de la preposición CONTRA. Los mozuelos y mozuelas insumisos, y los ya no tan jóvenes, que se apropiaron temporalmente de las plazas sólo habían recibido hasta ahora palmaditas en la espalda cuando pedían todo y lo querían ya, "vale chaval, ya sabemos que tienes razón, pero la cosa está jodida en estos momentos". Ahora ya el futuro alcalde de Santiago, Conde Roa, los quiere disueltos y lo quiere ya, por lo civil o por lo militar, que ya se acabó la milonga esta y que los turistas no pueden retratarse a gusto con zapatones. La primera carga, ordenada por los nacionalistas en la Plaza de Cataluña acabó con cientos de heridos, son fotos de primera plana y se les busca la disculpa futbolera.

Esperamos que sus posturas ANTE el sistema se vean materializadas en algún tipo de organización que no permita situarlos en el mundo de los antisistema ya que los que se están apurando a hacer desaparecer el sistema, adelgazar el estado DENTRO de la sociedad, son los que solo quieren conservar sus fondones privilegios, sean ellos banqueros, industriales o rentistas, que tienen muchos que proteger, esos son los verdaderos antisistema.

Si observamos algo de lo ocurrido por la comarca, también después del domingo encontraremos el uso, un tanto oculto de la preposición TRAS, rebuscamos y encontramos qué había TRAS las acciones y omisiones de ciertos barones que perdieron los favores populares. Lo más peligroso lo veo TRAS las caretas de los ganadores, su jefe se apresuró, mucho antes del 11 de junio a dejar claro que, según sus resultados, se comportará cual pretor Galba después de consumar sus conquistas. Decía el señor Negreira que los suyos gobernarían AL 61 % de la población, esta preposición A está muy conscientemente escogida, no gobernará PARA los ciudadanos, para él es territorio conquistado y como tal será arrasado y yermo.

Hace pocos días me preguntaban si estaba molesto por el azul del mapa político, no, molesto no; preocupado por la indiferencia e insensibilidad de la mayoría de los ciudadanos ante la corrupción, sí, y un poco más cerca de la Puerta de Sol, también.

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Vivir en las preposiciones

Para vivir no quiero

islas, palacios, torres.

¡Qué alegría más alta:

vivir en los pronombres! (...)

Te quiero pura, libre,

irreductible: tú. (...)

"Yo te quiero, soy yo".

(La voz a ti debida. Pedro Salinas 1933) 

Pedro Salinas nos emociona hablando como poeta enamorado, en cierta medida usando la gramática como recurso, en "Qué alegría vivir en los pronombres", les buscaba significados bien reales, les organizaba la ubicación cabal; sintácticamente hablando. Dejaba a la imaginación del lector la operación más o menos compleja de sustituir los pronombres por sustantivos concretos, abstractos; en todo caso lo que a cada uno les provoquen, disgustos o alegrías.

La lectura de los periódicos de esta semana no me produjo buenas vibraciones lingüísticas, noté un abuso de ciertas preposiciones, como si ciertos personajes se hubiesen empecinado en escoger malamente las partículas que la antigua gramática tradicional clasificaba como parte invariable de la oración y carente de significado léxico. Es cierto, la preposición sola y aislada poco produce, pero en cuanto la unimos al resto del sintagma, cuando la integramos en la frase, explota el milagro significativo.

Una vez vaciadas las urnas se abrió la veda para el uso de la preposición CONTRA. Los mozuelos y mozuelas insumisos, y los ya no tan jóvenes, que se apropiaron temporalmente de las plazas sólo habían recibido hasta ahora palmaditas en la espalda cuando pedían todo y lo querían ya, "vale chaval, ya sabemos que tienes razón, pero la cosa está jodida en estos momentos". Ahora ya el futuro alcalde de Santiago, Conde Roa, los quiere disueltos y lo quiere ya, por lo civil o por lo militar, que ya se acabó la milonga esta y que los turistas no pueden retratarse a gusto con zapatones. La primera carga, ordenada por los nacionalistas en la Plaza de Cataluña acabó con cientos de heridos, son fotos de primera plana y se les busca la disculpa futbolera.

Esperamos que sus posturas ANTE el sistema se vean materializadas en algún tipo de organización que no permita situarlos en el mundo de los antisistema ya que los que se están apurando a hacer desaparecer el sistema, adelgazar el estado DENTRO de la sociedad, son los que solo quieren conservar sus fondones privilegios, sean ellos banqueros, industriales o rentistas, que tienen muchos que proteger, esos son los verdaderos antisistema.

Si observamos algo de lo ocurrido por la comarca, también después del domingo encontraremos el uso, un tanto oculto de la preposición TRAS, rebuscamos y encontramos qué había TRAS las acciones y omisiones de ciertos barones que perdieron los favores populares. Lo más peligroso lo veo TRAS las caretas de los ganadores, su jefe se apresuró, mucho antes del 11 de junio a dejar claro que, según sus resultados, se comportará cual pretor Galba después de consumar sus conquistas. Decía el señor Negreira que los suyos gobernarían AL 61 % de la población, esta preposición A está muy conscientemente escogida, no gobernará PARA los ciudadanos, para él es territorio conquistado y como tal será arrasado y yermo.

Hace pocos días me preguntaban si estaba molesto por el azul del mapa político, no, molesto no; preocupado por la indiferencia e insensibilidad de la mayoría de los ciudadanos ante la corrupción, sí, y un poco más cerca de la Puerta de Sol, también.

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25 mayo 2011

Esperamos las utopías de Benedetti


Te quiero en mi paraíso 


es decir que en mi país 



la gente viva feliz 



aunque no tenga permiso 



Si te quiero es porque sos 



mi amor mi cómplice y todo 



y en la calle codo a codo 


somos mucho más que dos
Lo normal y lógico es que no se le extraiga todo el jugo a un poema hasta que haya tenido el suficiente tiempo de reposo desde la primera lectura, hay quien dice que se le van las vitaminas; pero no es cierto, se le reproducen. En este caso no debe uno resistirse a compartir la oportunidad de poder probar el mosto del año y también el futuro reserva, la base es la misma; el resultado, óptimo en ambas circunstancias. (Biografía para encontrarme, Mario Benedetti) 


Por eso aún no será difícil acercarse y encontrar el buen bouquet del viejo tinto, pero sin que tengamos que ponernos exquisitos y tratar de interpretarlo como una obra de arte de difícil acceso, elitista y distante de sus prójimos. A la primera encontraremos ¿cómo dicen los entendidos? El retrogusto, propio de ciertas añadas. 



Son 62 sorbos, tragos largos, propicios a variados maridajes. Sabemos que, con toda probabilidad, son los últimos cosechados para nosotros, para sus seguidores, para los que buscaban himnos como "Esta mañana desperté emocionado/ con todas las cosas que tengo que hacer/ antes que el reloj sonara. / Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. / Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener". 



Para los que encontraron lucidez y consuelo en Canciones de amor y desamor como los versos que encabezan este folio o los que siguen: "pero hagamos un trato/ yo quisiera contar/con usted/ es tan lindo/ saber que usted existe/uno se siente vivo/y cuando digo esto/quiero decir contar/aunque sea hasta dos/aunque sea hasta cinco/no ya para que acuda/presurosa en mi auxilio/sino para saber/a ciencia cierta/que usted sabe que puede/contar conmigo". 



El 17 de mayo, además de celebrar las letras gallegas, el día de internet, el día contra la homofobia, también se cumplieron dos años desde que Mario Benedetti falta y este mes recuperamos el volumen de poemas escritos y seleccionados antes de su muerte con la sabia intención de las obras pergeñadas en el ocaso, se tenga la edad que se tenga, cuando la muerte llama, a los 30 o a los 90. Es la expresión de la duda, sin tregua ni cuartel, entre la certeza del nacimiento y la seguridad del difunto; con todas las incertidumbres añadidas, con las inseguridades bien desordenadas en el alma aporto mis preguntas sin respuesta. 



Es cierto que las obras de madurez transpiran menos ansiedad; las preguntas sin respuesta seguirán así; pero el poso de sabiduría es más poderoso y llamativo, dominado por la palabra bien pulida con experiencias, oro bruñido al sol relumbra en vano decía Góngora de la belleza del rubio cabello femenino. 



Pero, pese a todo, no se le aprecia la angustia, sigue preparando la boca por si vuelve un beso; solo a veces, un pequeño autoengaño, acaba convencido de que con la poesía no se cambia el mundo; pero sí se cambia de mundo. 



Quizá también estos días esto suene en la Puerta del Sol. 



En resumen, acérquense sin miedo a Biografía para encontrarme, para hallar lo que esperan, la corta vida, llena de misterios y dudas con los únicos refugios del amor y la soledad. Al final una buena promesa: "Cuando pasemos por el Más Allá/traeremos de recuerdo/cuatro o cinco utopías". Las esperamos. 

17 mayo 2011

De monarquías y religiones

Hace muy pocos días el rey de España estuvo de visita en Marruecos, parece ser que tuvo carácter privado y permítanme un inciso para comentarles que nunca entendí la razón por la cual se difunden las noticias de estas visitas privadas, como si fueran públicas u oficiales; una cosa es que no sean visitas de Estado y otra que sean privadas. Pero a lo que íbamos, un editorialista de los que se despachan con viñetas y no con parrafadas para dejar clara su opinión, dibujaba en un diario a Juan Calos I aconsejando a su sobrino y colega marroquí; según el dibujante, el monarca español solo le daba ltres consejos: que no se metiese en política, que separase al Estado de la Iglesia, dejando la religión a los profesionales y que fuese campechano. Supuestamente con esta fórmula -resultona para el Borbón español desde antes de la transición- el rey marroquí podría cambiar algo para que nada cambiase en su reinado feudal y evitar así revoluciones democráticas siempre incómodas, con riesgo de que los salafistas metan la cuchara y que los vecinos de esta orilla del Mediterráneo nos viésemos afectados. 

Ciertamente estaba avispado el autor describiendo lo que debería haber de campechano, pero eso ya le viene de familia y la juerga cortesana está en el código genético, pero servidor nunca lo pudo comprobar. Sin embargo, parece que yerra en los otros dos asertos. Nuestro monarca, para bien o para mal, sí se mete en política, algunas veces dentro de sus funciones constitucionales y otras en el filo de la navaja, bordeándolas peligrosamente. Es decir, en ocasiones se gana el sueldo a las órdenes del gobierno tal y como lo contempla su "contrato de trabajo", la Constitución, y en otras toma iniciativas públicas y publicadas que comprometen al gobierno de la nación al salir a la luz recepciones, reuniones y entrevistas con próceres y plenipotenciarios que no digo yo que no tengan nada importante que decir, pero que, divulgado, queda feo, incómodo más que nada. Esto en lo que se refiere a la política. 

También le recomendaba, en la ficción que comentábamos, que separase su misión como líder y jefe supremo de la confesión musulmana en su nación, de su papel como rey. ¡Ay amigos! Aquí sí que derrapa en las curvas, se revuelca en el barro y pierde los papeles, porque predica lo que no cumple. 

El rey español no cae en el ridículo de la reina de Inglaterra, que se mantiene como jefa de la iglesia anglicana; pero en España la separación de la Iglesia y el Estado está a años luz de ser una realidad, es cierto que algunos pasos se han dado, ya no es rey por la gracia de Dios, pero que el concordato vigente se mantiene porque a la monarquía y a los sectores más reaccionarios les sigue interesando es una verdad como una catedral, y nunca mejor dicho. 

Ya no voy a volver a repetirme sobre las presiones en los temas educativos y los espurios intereses creados en la escuela, ni en la que se va a montar con la ley que regula los derechos de las personas en el momento final de su vida, la que vamos a tener que oír sobre suicidios y eutanasias. Con las funciones del voto y demás folclore seguirán haciendo lo que quieran. 

Ya solo pido que no haya funerales de Estado siguiendo un rito religioso determinado como volvió a ocurrir tras el terremoto de Lorca, si el Estado cree que tiene una obligación con los fallecidos ha de organizar una despedida civil en la que las palabras sirvan de consuelo a los que padecen el duelo, el Estado no es quien para preguntar si los allegados a las víctimas tienen alguna creencia o práctica y menos para imponerla. Nos queda mucho para ser aconfesionales, como reza la ley. 

10 mayo 2011

Prospectos electorales

Supongamos que tiene usted una simple bronquitis, que su médico de cabecera le recomienda muchos líquidos, un producto para la obstrucción bronquial y una profilaxis para evitar males mayores.




La mayoría de los pacientes consume el cóctel asignado sin mayores problemas, es una enfermedad leve y seguramente no hay nada muy agresivo ni contraindicado en el tratamiento prescrito.



Una nutrida minoría que padezca la misma infección leerá los prospectos de los medicamentos y fabulará con las interacciones de los distintos principios activos y los posibles efectos secundarios, actuarán como buenos hipocondríacos sugestionándose y somatizando las posibles consecuencias de la ingesta. Sin duda hay otro posible grupo de enfermos que ignoraría las pautas y los consejos y se tomaría las dosis de todo el día a primera hora de la mañana para no perder el tiempo.



Ante tal diversidad de consumidores, los laboratorios deberían ser más prudentes, limitar los alarmismos y las falsas esperanzas de curación inmediata. Seguramente porque el concepto de salud y enfermedad es algo relativo, la terapéutica a aplicar también tendría que seguir pautas tan relativas como los males que pretende curar, de suerte que en muchos casos la medicación resultase ineficaz y el enfermo solo precisase uso vahos de eucalipto.



Noto cierta similitud con lo que está pasando en la recién comenzada -es sarcasmo sin duda- campaña electoral para las elecciones municipales. La práctica totalidad de los municipios, porque es un mal generalizado en esta sociedad en crisis, está en una situación más que delicada.



Algunos nos lo quieren presentar como un simple resfriado, como mucho, una gripe; los hay más realistas o alarmistas, según, que hablan de neumonía o de cáncer de pulmón. Las realidades son distintas, hay municipios en quiebra técnica, en suspensión de pagos y los hay, por el contrario con problemas de ajuste y que en las primeras bonanzas se supone que remontarán el vuelo. ¿Pero qué analíticas se están haciendo para saber las causas de los males? y sobre todo ¿qué medidas terapéuticas se están proponiendo para sanar los males? Coincidirán conmigo en que maldita radiografía se está haciendo al paciente, ni se le está poniendo el termómetro. Renqueantes como están los pacientes, solo se le dan palmaditas en el hombro al tiempo que se le dice que aquí no pasa nada, que lo poco que nos pasa, se nos pasa con una manzanilla o que usted no se preocupe que esto lo arreglo yo en un pis-pas.



A lo mejor ha llegado el momento de decirle la verdad a estos enfermos, a los contribuyentes de estos municipios antes del día 22, aunque sea una verdad que no quieren oír, a lo mejor hay que decirles que las cuentas no salen, mande quien mande, que las arcas están vacías y no se esperan ingresos, que el tenderete no es sostenible y que por lo tanto habrá que ir pensado en soluciones un poco más quirúrgicas, que las cataplasmas ya no llegan. Los prospectos electorales son inocuos, todo es muy rico y muy abundante, sobre todo desde que se puso de moda la recreación virtual de las obras públicas y nos prometen árboles en las orillas de ríos que no existen, son absolutamente aptos para hipocondríacos.



Lamentablemente estas municipales se siguen viviendo como unas primarias de toda la vida o como un plebiscito para el conseguidor de toda la vida, unos quieren que nos centremos en el bipartidismo nacional y los otros que seamos conservadores y, en tiempos de crisis, poca mudanza. Pero el problema de los municipios y diputaciones inútiles e inviables seguirá estando ahí el día 23.



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03 mayo 2011

Recuerdos de Sábato y la lectura

Son mis primeras notas al conocer la noticia de la muerte de Ernesto Sábato, el sábado por la tarde. Trato de recordar mi primer encuentro con él y busco el ejemplar de El túnel, es de 1978, 150 pesetas y Editorial Cátedra, aquellos tamaños justos para que cupiesen en los abultados bolsillos a la altura del muslo de los uniformes de faena, siempre a mano mientras te pudrías en la garita o en la litera de cualquier cuartel, mientras en el mundo real las cosas cambiaban a velocidad de vértigo, mientras buscabas la verdad al final del túnel.




Sostenías un retraso colosal y la ansiedad te obligaba a pillarlo todo y al vuelo, tenías que ponerte al día y la cantidad y calidad de formación e información secuestradas, ocultadas, reservadas a elites había sido tan grande que se consumían sin control, sin orden y sin una asimilación mínimamente aceptable.



Es más que cierto que mientras te formabas en los planes de estudio oficiales, todo aquello les era ajeno a los que tenían la responsabilidad de convertirte en profesional; pero bullían y, por lo tanto, a por ello; pero aquello significaba abalanzarse sobre los manuales marxistas, sobre el psicoanálisis y sobre el existencialismo, todo al mismo tiempo, sin la más mínima tutoría, como en el tornado del Mago de Oz, que se llevaba todo lo real y te transportaba a los más variados mundos, a las más variadas, y a menudo contradictorias, visiones del mundo, pero había que vivir deprisa. El túnel, como tantas otras cosas, llegaba al mismo tiempo que las primeras novelas de la transición, de Martín Santos o Mendoza, al tiempo que de la mitología católica , diluida hacía años, solo quedaban los restos para entender el arte más cercano, al tiempo que los primeros posos marxistas empezaban a recolocarse en el fondo de la taza del conocimiento y de las dudas, al tiempo que las oleadas del existencialismo te complacían porque estabas solo y porque veías que había poco futuro y nada halagüeño; es en ese momento en el que cae en tus manos esa primera novela de Sábato, escrita treinta años antes y la consumes al tiempo que haces lo propio con Hesse, Camus o Salinger y te engancha la obra de aquel científico de éxito en París, doctorado en el laboratorio Curie, que lo deja todo por la pintura y la literatura en los primeros 40 buscando verdades que la ciencia experimental no le proporcionaba; te enrola su lectura en la personalidad del psicópata Castel que admite ser el asesino de María, la mujer a la que amaba, aunque él no actúe de acuerdo con las normas, aunque no tengamos que solidarizarnos, pero que comprendamos que hay quien puede verse en situaciones extremas, en una realidad que te provocaba la inmersión en el pesimismo. Lo que esperaba más allá del papel de las páginas tampoco era, al final de los 70, muy esperanzador; tragar con lo que había y encerrarse en el caparazón de la novela negra y de la cocina.



Hoy nos quejamos de que acertamos al iniciar a los pequeños en la lectura y que fracasamos con los adolescentes, a lo mejor hay quien propondría prohibirles los libros.



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26 abril 2011

A lo mejor PISA y Finlandia no son lo que parecen

La vieja polémica entre vaticanistas y los diferentes protestantes, luteranos o calvinistas, está servida desde principios del S XVI; en la Dieta de Worms, Lutero fue llamado a retractarse y se reafirmó en sus propuestas reformistas. Esa ruptura ha tenido enorme trascendencia en la evolución económica y cultural del mundo occidental, seguramente brotan recortes del cisma de cuando en cuando y, seguramente también, la actual configuración y correlación de fuerzas en esta parte del mundo se funda en la larvada lucha entre los que esperan el maná celestial, la riqueza económica, el bienestar social proporcionado por el Estado... todo sin ser conscientes de su coste.




Los otros, lo que se suele llamar el modo de vida protestante, calvinista -sin hacer matices, generalizando- está acostumbrado a saber cómo se nutren las arcas del Estado, lo que cuestan los servicios que reciben, es decir, no creen en el maná y saben para qué se usan sus impuestos.



La pequeña Finlandia acaba de ponerlo de manifiesto, este breve país, con muy pocos años de independencia frente a las continuas amenazas y ocupaciones de suecos, rusos, sobrevivió gracias a la madera y dio el salto al futuro de la mano de los teléfonos móviles.



Se vio también abocada a la entrada en el euro, sin tener la capacidad de resistencia de sus vecinos, quizá esto reforzó un fuerte nacionalismo centrado en una política lingüística aparentemente perfecta -sueco y finés son omnipresentes en la escuela y en la vida diaria- y un sistema educativo elevado a los altares por su excelencia aparente, que lleva al país de los mil lagos a presentarse como modelo ante, por lo menos, el mundo europeo.



Pero hete aquí que aparecen los del Perussuomalaiset, traducido por aquí como Auténticos Finlandeses, pero dicen que sería más correcto denominarlos "finlandeses de a pie", que en las últimas elecciones se colocan en el tercer puesto, con llave para hacer gobierno y experimentando la recolecta del emergente voto populista con las consignas de que ya está bien de acoger inmigrantes, cuando solo poco más del 3% ha nacido fuera de sus fronteras, que ya está bien de prestar dinero para sostener el euro en los países del sur de Europa que les compran sus teléfonos. En fin, una marejada de contradicciones, pero no podíamos esperar otra cosa después de los avisos recibidos de los suecos, noruegos, belgas, húngaros... No podíamos esperar otra cosa de una sociedad tan contradictoria en la que conviven la mejor educación del mundo, puesta en entredicho -también desde este folio- por su aislamiento del mundo real, con indicadores de que la sociedad está enferma, con un índice de suicidios alarmante o por su elevada tasa de alcoholismo reprimida desde los estancos estatales para restringir el acceso, mientras los pequeños cruceros a Estonia abastecen el consumo abusivo de los particulares y el mercado negro.



Seguramente algo nos tendrán que explicar los adalides de PISA, a lo mejor es que tanta perfección no está desembocando en una sociedad libre y solidaria, a lo peor es que el modelo no es tan modélico.



Seguramente algo también nos tendrán que explicar nuestros insolidarios de cabecera, que en su San Jordi o en el Aberri Eguna de la Pascua Resurrección claman y reclaman sus derechos y sus dineros. A lo mejor por aquí también estamos formando monstruos xenófobos, que leen menos y saben menos matemáticas.



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19 abril 2011

Los paralíticos europeos gozan de buena salud

Es asombroso comprobar cómo, desde hace ya bastante tiempo, ante cualquier debate más o menos profundo, que al final tendrá raíz económica, lo que venimos llamando izquierda tradicional no pasa del argumento clásico: no hay problemas, no hay que hacer nada. Está paralizada, sobre todo cuando hablamos de la financiación y supervivencia de los servicios públicos. En cualquier foro en el que aparezca, como soporte, el marco económico incomparable que nos envuelve siento la tentación de reinterpretarlo y entonar este réquiem por la vieja Europa que nunca existió y a la que quedan pocas ocasiones de manifestarse como tal, que mantiene la UEM, el euro; pero que es incapaz de dar respuesta única a la orilla sur del Mediterráneo porque los BRICS se lo impiden, porque sí, ya es cierto desde 2003 -aunque muchos no lo quieran ver- que Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica son el panorama de 2050. 

Los que no se lo creían empezaron a ver la luz en la crisis de Libia, en la que la vieja OTAN reacciona dividida y con cautelas, en la que el caducado Consejo de Seguridad de la ONU titubea por falta de autoridad y consigue una resolución consensuada con tímidos apoyos salpicados por el mapa sin ton ni son, mientras que BRICS se oponen con contundencia auspiciando no sé qué absurdas conversaciones con Gadafi y basándose en no sé qué legitimidades democráticas, en la mayor parte de los casos. 

Pues bien, en este concierto -mejor desconcierto-, menos mal que los ayuntamientos y autonomías españoles no pueden emitir moneda, menos mal que alguno ya asimiló que el imperio romano cayó en su momento -no estamos hablando de Berlusconi-, menos mal que algunos ya se dan cuenta de que el Titanic se hunde y que algunas ratas ya se han apuntado a salir pitando en la zodiac robada que tengan más a mano. 

Pero ustedes no se preocupen, que aquí no pasa nada, nuestra inteligencia del país debate sobre si Vicente Risco era más o menos conservador y en ello se nos va la vida intelectual gallega. La economía se enzarza en los de la caja, aún lo de la caja, por favor, qué más me da a mí que el banco que se quede con ella esté controlado por uno de Arteixo, por el del ladrillo o por un chino a medias con un catarí. 

Pero nada, afrontamos la precampaña de las municipales como si hubiese algo que repartirse ¡Es asombroso! El problema es cómo mantener el sistema nacional de salud y aquí nuestra fuerza bruta política del país se da de bofetadas con nuestra Gürtel particular, con la operación Orquesta que cada vez extiende más su mancha, cual marea negra. Vean, por ejemplo, cómo los catalanes ya sacaron a la vanguardia a la calle contra los recortes que vienen, pero detrás de todo, no lo duden, están el concierto económico y la transferencia de activos reales, propiedad de hospitales... 

Ustedes tranquilos porque, como pueden ver, la operación salida ha sido un éxito, la ocupación hotelera roza topes y los informativos sacan en primera las terrazas a tope, repletas de cañas... Seguramente se nos ha acabado el folio sin hablar de la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, pero lo haremos. 

¿Quién es el pesimista? 

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12 abril 2011

A la Exma. Sra. Condesa de Murillo

Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde -como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante. Dejar huella quería y marcharme entre aplausos -envejecer, morir, eran tan sólo las dimensiones del teatro. Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único argumento de la obra. Jaime Gil de Biedma

Disculpe usía, doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma, que comience este folio con versos del poeta maldito que fue vuestro tío; cierto es que, de viejo, vuesas mercedes hacen acopio de bienes y fortunas sobrantes en sus quehaceres diarios para que los pobres coman o se vistan gracias a los roperos y mercadillos que presidís. Pero también clásico es que dediquéis vuestro oro a que los pobres más o menos despiertos de intelecto medren, se sostengan, se mantengan en buen estado físico e intelectual y que los resultados de sus saberes se dediquen ad maiorem gloriam de VM. No es necesario recordar que si no fuese por el conde de Lemos, el poco estimado por la Inquisición Cervantes, no hubiese dejado impresa la segunda parte del Quijote, o Lope de Vega dejase escrito Yo, que tantas veces a sus pies, cual perro fiel, he dormido, o Quevedo se refiriese diciendo: Viva Vuestra Excelencia para honra de nuestra edad. Qué sería sin los Medici, y sus tres Papas que no solo posaron sino que llenaron sonoramente las bolsas de los genios del arte de un par de centurias renacentistas. Los de su clase siempre se han distinguido por el buen gusto, claro que por eso son nobles; el pueblo, ya se sabe, es más de novelas de aventuras, de cocidos y fabadas. Sin embargo, ustedes sí que saben, nacen con el paladar educado y sus oídos no están moldeados para recibir poesía hiriente. Quizá sea por eso, porque con sus cruces endogámicos, su genética, vamos a decirlo claro, no se enriqueció y es por lo que suponemos desde aquí abajo que todos sus mecenazgos persiguen y permiten que individuos intelectualmente aventajados se segreguen de la manada y se perfeccionen cual vanguardia de su mundo, del suyo, señora condesa; algo así como aquel viejo foquismo guevarista o el maoísmo de los 60 que buscaban educar elites para dirigir la revolución. Yendo al grano, estas mis puyas van dirigidas contra el proyecto de bachillerato de excelencia a implantar en su Comunidad de Madrid para que un par de cientos de jóvenes de 16 años, con buenas pintas académicas y de las otras se partan la cara entre ellos durante dos años; pero a lo peor crean replicantes y después precisan Blade Runner. En este tema hay cosas claras, hay profesores a los que les da lo mismo 8 que 80 porque hablarán para el vacío si está en silencio, pero la mayoría quiere mentes despiertas en las que son incómodos los grupos rígidos, son útiles los pequeños en los idiomas o en los laboratorios y son necesarios los más grandes para escuchar, ver, participar. Tampoco la mayoría quiere grupos homogéneos, se estancan con facilidad, la mímesis empobrece el rendimiento. Pero hay un problema mayor, lo que falla en el sistema y desde este folio ya se voceó hasta la saciedad. El alumnado que precisa apoyo es el que no llega, el de los sectores sociales más desfavorecidos, el aislado... es ahí donde los poderes públicos han de buscar necesidades educativas especiales y urgentes. El profesorado no tiene problemas con el grupito que destaca en el aula, sabe darle cuerda, agilidad, con un par de guiños, un recreo, dos consejos, un libro y dos películas de vez en cuando ya se los ha ganado y trabajarán para el grupo. Señora condesa, el contraste, la diversidad... no están reñidos con la excelencia, la equidad y la igualdad de oportunidades. Ocúpese de los problemas reales.

05 abril 2011

Lo que se va y lo que puede venir

No me hizo mucha gracia el anuncio del presidente Zapatero y no porque fuese yo muy partidario de que repitiese como candidato este señor algo iluminado y, mucho menos, que repitiese como presidente del gobierno; aunque sí valoro los primeros logros, he de censurar su actual política y, sobre todo, tengo mucho miedo a lo que pueda perpetrar ya sin el peso de 2012. Si hasta ahora no dudó en seguir los dictados de la poderosa banca, a partir de aquí se declara abierta la barra libre hasta las elecciones. Pero lo peor es que hay quien se cree que lo ha echado; los sectores más reaccionarios de la derecha española están convencidos de que se pueden colgar la medalla al mérito de haber forzado su renuncia, cuando en realidad su mísera oposición cutre y oscurantista sólo es tapadera de la verdadera, la de los obispos y otros grupos de presión localizados en Londres o Berlín, sin olvidar las recepciones a los 40 principales y pico. Compartirán conmigo que un perfil como el del presidente es el del clásico que no puede soportar una derrota, como vimos que tampoco la soportó su predecesor; son personas tan acostumbradas a que se les dé la razón que solo el temor al más mínimo indicio de que la mayoría no se la dé es, en este caso, razón suficiente para salir diez minutos antes de perder humillados y esperando a que la historia se lo reconozca. Le ha tocado administrar la miseria, siempre es más difícil que repartir dividendos, chequés-bebé y otras ocurrencias. Pero si hasta ahora tenía enfrente a una pandilla de alocados neoconservadores en autonomías y ayuntamientos empeñados en borrar del mapa todo lo público, a unos seres que llegaron al furor inaugurando un aeropuerto sin aviones; de aquí en adelante resultará que tendrán que salir del armario los que realmente aspiran a sucederle gobernando con sus propuestas, que ya no podrán ser las de todos los miércoles, el váyase de siempre. Ahora van apareciendo viejas-nuevas recetas de la derecha y el presidente murciano y su colega madrileña son aprendices de brujo que interpretan los viejos manuales en los que se conservan las viejas recetas para curar los males, en concreto los viejos males de los resultados económicos de la sanidad y la educación. Resulta que una vez interpretada la vieja fórmula del bálsamo de Fierabrás solo aparece como remedio el copago, es decir, que se exprima más al ciudadano de a pie, una medida recaudatoria, disuasoria e injusta con el más débil. Parece que en el terreno educativo no quieran o no puedan imponer más copago del que hay, la enseñanza pública no es gratuita y, los que pueden, cada vez complementan más el servicio de su bolsillo, los que no pueden, ya se sabe, pero aún así hagan un esfuerzo y verán cómo les pueden exprimir más. Pagar por ir al médico, llevan años pidiendo una cantidad simbólica, para que el ciudadano se entere de lo que vale un peine, para aligerar listas de espera y para que todos se lo piensen mejor y se hagan un seguro privado para las chorraditas del día a día. Recuerden que en los años del desarrollismo para una familia de clase media baja era todo un símbolo de ascenso social el tener una iguala o una póliza de pago mensual para poder ir a un hospital de pago sin pagar. Pero lo más grave es que todos pagamos impuestos y retenciones para los gastos sanitarios, puede ser que ahora no llegue porque hay menos cotizantes o más pensionistas gastando medicinas, pero la solución es doble, subir impuestos directos para garantizar el servicio y racionalizar el gasto con medicina preventiva y control del consumo. No podemos llegar a la guerra de listas de medicamentos entre CCAA con distintos servicios y prestaciones según el domicilio. Pueden contrastar, como ejemplo, que la seguridad social en Andalucía no te deja salir del servicio de urgencias de un simple ambulatorio sin las dosis necesarias para tratar tu pequeña dolencia. ¿Les suena? Pues a partir de ahora les va a sonar que se tienen que pagar la comida en el hospital o la medicación de la diabetes o la ligadura de trompas.

29 marzo 2011

Publicidad y palabrotas

Recuerdo los siete años de bachillerato, ningún profesor me mandó, me sugirió, leer un libro y soy tajante a pesar de ser injusto: don Francisco Alcántara, premio Nadal del 1954, me enseñó poco griego, pero me regaló libros que no me atreví a llevar a casa. Una sólida excepción. Por supuesto que el uso de los periódicos en las aulas no pasaba por la mente de los más iluminados, para algunos ya entonces el papel prensa era el As y solo los deportes y para otros Informaciones, Ya o Pueblo eran productos venenosos. Únicamente recuerdo la prensa local en las casas y bares y El Caso, aquel casi tabloide de sucesos que duró en los quioscos hasta bien entrados los 80. Tampoco recuerdo el uso de los diccionarios, en las casas había alguno, en las aulas solo para lenguas muertas y extranjeras; pero el diccionario de español ¿quién? ¿Para qué? La adquisición de vocabulario era tardía, deficiente y aleatoria, aprendías las palabras a través de la cultura oral y de una voluntad lectora ajena a la escuela. Le debo mucho a un mediocre escritor que leí a escondidas desde muy niño, Álvaro de Laiglesia, y a sus títulos insinuadores de pecado. Pero, eso sí, la picaresca siempre fue sabia consejera y el diccionario se volvió en algunos casos un pequeño objeto de culto, aquel libro lleno de palabras, en aquel libro buscabas significados de palabrotas, lo intentabas; pero no te aclaraban mucho, te envolvían de sinónimo en sinónimo como si aquellos viejos lexicógrafos tuviesen miedo a explicarte qué era una alcahueta porque la sotana, la mala conciencia o el censor les echasen el aliento tras la oreja y que tú nunca encontrases claramente voces como puta, meretriz, coito, fornicio... en el viejo Aristos o en la enciclopedia Vergara con su águila imperial tatuada en la portada y presente en todas las escuelas, cual crucifijo y retratos de rigor, mortis. Siempre llegabas a un bucle a los diez años en el que significante, significado y objeto te volvían loco, no aclarabas nada y tenías que acudir a la fuente, al chavalote de catorce, con la reválida de 4º aprobada y con más mundo que tú. He ahí las fuentes de la verdad. La realidad se ocultaba a sabiendas y con alevosía y a veces me da la impresión de que hoy, con luces, taquígrafos y Wikileaks en abundancia, queremos esconder lo que no gusta, por ejemplo, cuando se desata la polémica sobre la publicidad de la prostitución más o menos encubierta en los periódicos editados en papel y se argumenta, para prohibirla, que esos ejemplares se distribuyen en los colegios e institutos donde son usados como material didáctico desde hace dos o tres décadas. Me parece que una vez más estamos poniendo puertas al campo y creando un problema que los alumnos no tienen. ¿Qué queremos ocultar?: la prostitución como actividad alegal, la vejación y esclavitud de la mujer y del hombre que se dedican a tales actividades, ¿queremos desenmascarar a los rufianes y proxenetas? Mucho me temo que no dejará de existir la explotación de la mujer por el mero hecho de que se anuncie o no en el papel prensa. Animo a que no se haga, pero sin hacerme ilusiones; hoy, como siempre, la publicidad sexista es recriminable, comienza por los perfumes y termina por los coches, en las vallas de las avenidas. Después pueden desembarcar en la publicidad en la red y en el comercio de pederastas. Sin duda en la escuela hay que hablar también de esto. A tiro fijo, el resto son pecadillos.

22 marzo 2011

Ríos y tribunales

Aunque no seas profesional del derecho, ni siquiera aficionado, hay veces que te toca, años, meses o días, en los que la literatura legal te atrapa de cerca y tienes que invertir horas y horas en desentrañar cómo y por qué la ley es dura lex, sed lex, lo que enseñaron los romanos, la ley es dura, pero es la ley. Por ejemplo, se conoció estos días la sentencia del Tribunal Europeo de derechos humanos sobre los crucifijos en la escuela: llega a la conclusión de que no son agresivos para los estudiantes y que son los estados los que han de legislar sobre su presencia en las aulas. Supongo que los que aplauden la inhibición de la Consellería de Educación -el Estado en Galicia- en el caso del hiyab de Arteixo no estarán contentos; el estado ha de definirse entre la aconfesionalidad, la laicidad... a las duras y a las maduras. Aunque tampoco seas poeta, además de sentencias hay que leer poesía, ayer fue su día mundial. También estos últimos días hemos conocido la opinión del Tribunal Constitucional sobre el estatuto de autonomía de Andalucía y su supuesta soberanía sobre el Guadalquivir, también aquí el estado sale reforzado en sus competencias. Sinceramente es que nunca me lo imaginé de otra forma y creo haberlo expresado en conflictos anteriores, y sin entrar a discutir los derechos del estado portugués en muchos de los ríos que cruzan España. Será muy simple mi observación, pero no me veo en una polémica con los vecinos leoneses por el agua del Sil y menos mal que ya no hay oro rentable para explotar en las Médulas. Será que para mí el Duero sí nace en los Picos de Urbión y recibe las aguas del Esla de Fray Luis, pero en realidad, de verdad, nace en el camino a la ermita de San Saturio y aunque no se lo crean tiene, para mí, dos desembocaduras, la conocida de Oporto y la menos frecuentada en Colliure, en los Pirineos Orientales, en el Rosellón francés donde descansa Machado. Ya lo ven, tres naciones en conflicto. Será que para mí el Ebro es santanderino desde el Tres Mares hasta el delta, aunque espurios intereses intenten impedir su llegada al mar y destruir los arrozales. La bronca del Tajo es monumental, pero seguramente Toledo y Garcilaso de la Vega pongan paz, por lo demás, también es el Manzanares de Miguel Hernández y el Jarama de Sánchez Ferlosio. El Guadiana siempre fue el maldito, el río de los patos, el que nace y muere, entre manchego y extremeño, para terminar también fronterizo entre Ayamonte y Vila Real do Santo Antonio. El Guadalquivir del conflicto actual sí tiene poetas, aunque sea solo por pasar bajo el puente de Triana, por poder cruzarlo en la barca de Coria para comer los albures en adobo viendo pasar los grandes cargueros que bajan a Sanlúcar, donde acaba tomándose una manzanilla en el Habana. Es el Betis de los fenicios y romanos, el Tharsis de los griegos, el Río Grande de los árabes, de Góngora a Lorca entre naranjos y olivos el que cuatro iluminados quieren escriturar a su nombre como los que quisieron pasar por el registro de la propiedad el sistema solar o el universo. Conservémoslos para beber y regar, limpios y por su cauce, que a sus orillas siempre hubo civilización y no barbarie

15 marzo 2011

El ´hiyab´ y el futuro de sus portadoras en Arteixo

Seguro que les suenan aquellas viejas películas de indios y soldados, después de las batallas la cosa terminaba bien, con los buenos quedándose con los territorios y con los malos indios condenados a conservar sus tradiciones en las reservas, la paz era firmada fumando ambos jefes la pipa de la paz en señal de buena voluntad y cumplimiento de lo pactado. A mí me recuerda lo que estamos viendo desde hace semanas con la posición indigna que las autoridades educativas mantienen en el artificial conflicto de la niña de Arteixo y su asistencia a clase con el hiyab. Partamos de la base de que la niña es ciudadana española, nada más y nada menos que tiene DNI, un documento que como al resto de los que lo portamos nos garantiza la igualdad de derechos y que no obliga más que a respetar las leyes, no a sostener una determinada identidad, esa chica no ha de ser idéntica a nadie. Este conselleiro de Educación, cual general de las tropas vencedoras, seguramente ha tenido mucho que ver con la redacción de un documento electoral denominado Programa Marco del Partido Popular. Compromiso 2011-2015. Una educación para el futuro (págs. 25-31), que es público, se puede leer, subrayar y comentar; tuve la ocurrencia de detenerme, es una vieja costumbre ante los textos de los grandes partidos porque allí se encuentra información de primera mano -no la última ni la verdadera pero sí la que no aparece en los mítines y panfletos-. Pues bien, si pueden asómense a las fuentes originales y verán cómo todo el éxito educativo estará centrado en un gran eje: cada grupo de padres por sus intereses y afinidades diseñará la escuela que quiera, a quien dejará entrar en ella, el Estado se limitará a pagar los gastos. Lógicamente después quedarán residuos, marginales y extranjeros, de esos sí que se hará cargo la escuela pública. Es decir, dejación de funciones, irresponsabilidad social y más negocio para las empresas que se acercan al mundo educativo. Por cierto, un inciso, no sé si saben que el mundo de la educación especial, tanto el público como el sostenido por conciertos, ya está invadido por las empresas de limpieza y del ladrillo; sí, el señor ese que vende camisetas de futbolistas de élite, ahora que el asunto de la construcción está parado, se dedica a la atención de alumnos con necesidades educativas especiales a precio de saldo. Volviendo a Arteixo, es bastante indignante que un centro público redacte y apruebe un código de derechos y deberes que incluya la prohibición del velo. El único motivo es impedir la matriculación de niñas musulmanas, vecinas del municipio desde hace muchos años y practicantes de su cultura y religión en armonía tan perfecta, por lo menos, como los que sacan sus santos a paseo. Esa niña y sus correligionarios, con los que me unen muy pocas cosas, ha de consumir todo el doctrinario del folclore nacionalista integrado en su currículo y ha de convivir con villancicos y fiestas con nombres de santos católicos, sin rechistar, pero no lo puede hacer con el velo. Por lo tanto, ese nacionalismo irreverente ¿qué es lo que quiere? Pues ni más ni menos que arremeter contra lo distinto, que se convierta al buen camino y, si no lo consigue, que por lo menos no se mezcle, que se junte con los suyos en su escuela, en su iglesia, y que no contamine a la gente de bien que ha de ser escolarizada según su sexo, declaración de la renta, religión, color de piel... con su tribu. La única esperanza de que bajo ese hiyab florezca el pensamiento crítico es la escuela pública. www.lafelizgobernacion.blogspot.com

08 marzo 2011

Carnavales, penitencias, trabajo, paro...

Estos primeros días de marzo de este año hay cierta inflación de actos, carnavalescos unos, electorales otros y los correspondientes a las fechas que homenajean a las mujeres trabajadoras, el día 8, y a los trabajadores gallegos, el día 10. Como decía aquel, sobran los motivos para ambas celebraciones y actos reivindicativos o para refrescar la memoria. Sobran los motivos para recordar a las trabajadoras del textil asesinadas en su fábrica en los EEUU de 1857 o a los trabajadores ferrolanos tiroteados en As Pías en 1972. Pero, como siempre, el simple recuerdo, el simple homenaje, suele ser inocuo si no va acompañado de la mención al futuro, de la declaración de intenciones sobre cómo se recoge el testigo y para qué se toman los relevos, pero también -y quizá sea lo más importante- quiénes y para qué recogen los testigos y hacen los relevos. Lo contrario es simple culto, simple rito religioso, mitología pura y dura. Todos nos damos cuenta de que en cualquier religión, en cualquier tipo de manifestación de misticismo, se recuerda el sacrificio y se ofrendan óbolos, toda suerte de limosnas o casi sobornos para que el más allá nos perdone. A veces estas conmemoraciones suenan así. Son una especie de carnaval, de fiesta de disfraces en la que los que no estaban aparecen disfrazados como si hubiesen estado y algunos de los que estuvieron aparecen como penitentes arrepentidos de haber estado. Como ven es algo muy del país; una vez más, las vacaciones de primavera normales y corrientes, este año no sólo son carnavales y cuaresma, sino fechas del calendario marcadas en rojo. Los homenajes a mujeres y hombres, trabajadores en general, puede ser que tengan estos días un sentido especial, sean quienes fuesen los recordados, hoy hay razones objetivas para que los saraos conmemorativos sean actualizaciones de proyectos, presentación de alternativas verosímiles y viables ante los recortes de derechos. Hace casi cuarenta años en Ferrol se trataba de defender el derecho al convenio colectivo, hoy se sigue cuestionando este derecho y renacen las fuertes voces que reclaman negociaciones de uno en uno, con el finiquito y la tarjeta del paro entre los dientes. Ya no disparan con balas, les llegaría el BOE, si cayese en sus manos, como arma de destrucción masiva. Seguramente hoy quedan pocos obreros, quedan empleados y, sobre todo, muchos desempleados. Seguramente las respuestas hoy tendrán que ser muy distintas a las que se dieron hace cuarenta años, hace veinte años, hace cinco años, hace seis meses. Seguramente tendrán que ser respuestas más inteligentes, las que lleven las iniciativas y las que no se estanquen en tópicos poco operativos. Los que en este carnaval vengan disfrazados de salvadores habrán de ser despachados en cajas destempladas, porque las ofertas que nos hacen vienen envenenadas. Los que anticipan la cuaresma y vienen de penitentes, tampoco me sirven, tienen el delito de no haber intentado hacerlo bien, ya no vale aquello de que mejor me quedo como estoy.

01 marzo 2011

No son visiones, fueron realidades

Siguen intentando presentarnos aquel día de febrero como un sainete, como una astracanada, una escenificación de la España de charanga y pandereta. Es verdad que pretendía pasar este trigésimo aniversario sin más recuerdo que el personal, sin más aspavientos que los de un abuelo cebolleta cualquiera; pero es que nos lo ponen muy difícil en esta ceremonia de la confusión de las transiciones de nunca acabar. Estamos viendo a Tejero a tiros y en meiba al mismo tiempo, a tiros en el parlamento y bronceándose -sí a cuenta del Estado, no sé si a cuenta de los viajes de los pensionistas- en la isla de La Palma con una salud de hierro que le garantiza el Estado. Estamos viendo a Armada -permítanme prescindir de tratamientos, cargos y honores-, lúcido y lucido pensionista de lujo que se atreve a comentar, dejar caer, malmeter, confundir a la opinión pública, y sobre todo a la opinión publicada, redactando sus epitafios en vida, rehabilitando su imagen, tratando de pasar a la posteridad como aquel buen hombre que en nombre de la monarquía quiso salvar la democracia mandando a los pistoleros en la avanzadilla. También vemos fotos de familia entre los leones del Congreso, todos mezclados y revueltos; conspiradores y víctimas de un episodio dramático en el que todos tratan de salvar la figura del monarca porque así salvan la suya. Da pena ver declaraciones de periodistas enfangados en la conspiración, que hoy se siguen postulando como adalides de la democracia babeando con ese tonillo nasalizado, en los pases de modelos y otros que siguen triunfando -con los tirantes o sin ellos- en las audiencias de las TDT, o como se diga eso que vemos ahora. Del mundo empresarial mejor no hablemos; en principio porque su santo y seña es aquel de al sol que más calienta y en bañador, los fallecidos poca memoria tienen que salvar y los supervivientes están guapísimos callados; pero medallas no merecen ninguna. Del ¿universo? nacionalista, mejor no hablar, los teóricamente más radicales prepararon la huida en masa con el pasaporte español entre los dientes y los más tibios se pusieron al abrigo de las embajadas europeas a las que siempre sirvieron. Del amigo americano ¿qué contarles?, ¿hay algo que no sepan?, ¿hay algo que no se asemeje a lo que pasa en el norte de África donde no se sabe quién controla el desmelene?, ¿hay alguna preocupación distinta a la del precio del barril? Antaño el problema era que no había tantos satélites y, por lo tanto, el control del estrecho dependía de las tres potencias, Marruecos, Reino Unido y España, todas siempre al servicio de la milicia de la OTAN y de las petroleras que lo demandasen, de suerte que las flotas siempre tuviesen el franco de ría bien controlado y los portaaviones bien cargados de marines. De la clerecía ¿qué quieren que les cuente?, muditos cual meretrices, qué se puede esperar de quien nunca condenó el terrorismo de verdad, qué se puede esperar de quien siempre estuvo a salvo con los golpistas, que su cúpula estaba reunida la tarde de autos y le importaba un bledo que los tanques destrozasen el asfalto en Valencia o que los pistoleros gastasen munición en el Parlamento. Algún sindicato y la izquierda tradicional pueden tener la conciencia tranquila, puesto que se pusieron las pilas con la idea de que iban al matadero, manteniendo el tipo si las cosas pintaban mal y con la nuca preparada para el tiro en el paseo. Pero el pueblo municipal y espeso ha de estar bastante humilde, su silencio fue clamoroso, fue un silencio a gritos hasta que la cosa estuvo controlada. Una pena.

22 febrero 2011

Algunos sin gobierno y otros con muchos gobiernos

Esta sociedad aplaude a rabiar ante los posibles amagos revolucionarios en la otra orilla del Mediterráneo y aún no nos enteramos de quién es la mano que mece la cuna en estos movimientos y si la tendencia que marcan lleva a democracias homologables. Los poderes militares siguen siendo decisivos para guardar el petróleo y las rutas de las flotas americanas. Los países teóricamente a salvo de veleidades islamistas, nuestros más próximos vecinos en el estrecho ya tienen su run-run, pero a 48 horas nadie es capaz de predecir. Mientras tanto Irak lleva sin gobierno centenares de días, mientras tanto Bélgica lleva centenares de días sin gobierno, mientras tanto Italia ignora a su gobierno de Berlusconi y sigue funcionando con absoluta normalidad, en el mismo centro de la crisis económica y sin amenazas de quiebras ni rescates. ¿Será posible que los gobiernos no sean tan imprescindibles para la gran masa popular? ¿Será posible que las últimas elecciones autonómicas hayan tenido una participación lamentablemente raquítica? Seguro que somos conscientes de la escasa repercusión que están teniendo los grandes intentos de comenzar las precampañas municipales y autonómicas en la gran mayoría de la población preocupada por el paro y sin confiar en que los poderes públicos sean capaces de colaborar para solucionar sus problemas. Los cientos de damnificados de un sujeto que no me explico cómo está en libertad y cómo los mecanismos de control del mercado te miran con lupa las entretelas para darte un préstamo cutre y el de Rumasa se va de rositas otra vez con un desfalco de libro. Sin ánimo de demagogias y sin intención de mandar al paro a centenares de concejales, aún no me explico y sus vecinos seguro que tampoco, qué sentido tiene la existencia de multitud de municipios, en Galicia es un clamor escandaloso. Leía hace poco de un municipio de 2500 habitantes con un alcalde que cobraba 3000 al mes de un presupuesto ridículo, sin otra fuente de financiación que los impuestos municipales y los ingresos provenientes del Estado ¿Qué servicio se le presta al ciudadano? Seguramente sería más lógico que se fusionase con sus municipios vecinos, que compartiesen ingresos y gastos y optimizasen servicios. De la funcionalidad de las diputaciones provinciales conviviendo con los gobiernos autónomos aún no he leído argumentos que me muevan a defender ambas instituciones en constante conflicto de competencias. Seguimos subiendo en el escalafón y nos encontramos pequeñas CCAA, despobladas, que generan gasto y poco ingreso y no les queda más remedio que el endeudamiento compulsivo a la murciana, como única solución se presenta la emisión de más deuda, que nadie pagará y de ninguna mente pensante sale la propuesta de devolver competencias transferidas al Estado, porque no hay recursos para mantenerlas y porque no se atreve nadie a decir que si quieres más autonomía, tienes que pagarla con tus impuestos. Mientras tanto, también comprobamos cómo cada vez es más importante la cesión de competencias a la Unión Europea, de la que depende la cantidad de bacaladilla que podamos pescar. En resumen, muchos gobiernos entremezclados y con escasas competencias en conflicto permanente. Hace años se hablaba de la necesidad de la cercanía de la administración al administrado, hoy esa circunstancia hay que repensársela con seriedad, las telecomunicaciones son la realidad y la simplificación de la burocracia nos demuestra con ejemplos palpables que las largas esperas de antaño hoy son historia, queda mucho por hacer, pero que Hacienda o el INSS funcionen centralizadamente algo tendrá que significar

15 febrero 2011

Las cajas y el ditero

Seguramente será muy injusto y políticamente incorrecto lo que les contaré a continuación; pero es lo que me sale del páncreas, es lo que hay. Recuerdo desde pequeño en mi casa con angustia la necesidad de buscar avalistas para los míseros préstamos que permitían mantener abierto el pequeño comercio. Recuerdo especialmente -no con odio, pero tampoco con cariño- a todos los directores de la sucursal de la caja de ahorros de la esquina, los que devolvían las letras, los recibos?en los momentos de mala racha. La cultura del régimen, entonces, difundía panfletos antisemitas y no era difícil para un chiquillo hacer asociaciones racistas entre judíos, banqueros y usureros. Lógicamente el tiempo puso las cosas en su sitio y los inocentes empleados fueron rehabilitados en mi memoria, pero no las instituciones. Desde joven recuerdo haber sido siempre deudor de un par de préstamos o hipotecas simultáneos, desde aquellas doscientas mil para el cuatro latas amarillo, hasta el momento. Desde los intereses del 20% hasta el Euribor de nuestros dolores. Las vivencias evolucionaron, al principio ibas con las orejas gachas, pidiendo un favor y con más garantías de las necesarias. Te trataban como un pedigüeño, no como un cliente. Tu obligación era arrastrarte y la suya mirarte por encima del hombro. Tuvo que pasar mucho tiempo, diría que casi dos décadas, para que acudieras a las sucursales como comprador de servicios, como cliente con capacidad de elegir, como el que escoge detergente o tienda de confección. Yo creo que ya insistí sobre lo mismo cuando el debate era si una o dos cajas de ahorro en Galicia, sobre si el ¿dinero gallego? tendría que guardarse en cajas o bancos con pedrigrí del país. Como aquel vejete del chiste que después de hacer el ingreso de sus ahorros esperaba a ver qué hacía el empleado con sus billetes si algún cliente acudía después a ordenar un reintegro, no fuese a ser que le diera los suyos. La fuerzas vivas del país vuelven a la carga, parece que el resultado de la forzada superfusión no garantiza la supervivencia de los euros del país con solvencia para evitar corralitos y que tendrán que tomar medidas o las toman con ella. Ya ven cómo de rasgadas están las vestiduras de los que ven sus ahorros emigrados más allá de Pedrafita. Pero entra en juego ahora otro factor, el del supuesto carácter público de las cajas, que nos quieren presentar como casi ONG o casas de caridad. Sé que es una percepción particular, pero para mí que esas asambleas de impositores, esos consejos de administración, son entelequias a las que nunca fui convocado y por las que no me siento representado. Sobre la supuesta reinversión de los beneficios en obra social y cultural, también habría mucho que decir, los bancos privados y los millonarios filántropos también tienen fundaciones para evadir impuestos, más de lo mismo, poca diferencia encuentro. En resumen todos se aprovechan de usted. Pero permítanme recuperar el recuerdo de un viejo personaje y una palabra desconocida hasta hace poco: el ditero; un profesional de la reventa ambulante a crédito que surtía a particulares y pequeños comerciantes por los pueblos andaluces vendiendo a dita, es decir, anotando en su libreta la cantidad debida y los plazos que se iban amortizando porque era imposible pagar al contado. Siempre recuperaba su dinero y no había sopeao, guiso o fiesta en el pueblo a la que el ditero no fuera invitado.

08 febrero 2011

¿Qué pato Donald nos están vendiendo?

No me negarán que en el asunto este de las religiones, las naciones y los gobiernos están las cosas un poco más revueltas que de costumbre. Los mal pensados ya estarán diciendo que ya está éste otra vez con lo del gasto de las autonomías, diputaciones y ayuntamientos, pero no, no, de eso hablaremos pronto, que no hay que dejarle a Aznar todo el campo a pastar. Pero el caso es que entre las cosas que no me creo y las que me dejan pasmado no me veo capaz de comprender el mundo en el que teóricamente vivo. Alguien hablaba hace días de las sociedades de ida y vuelta, de que a un lado del Mediterráneo se saltan todos los límites y se derriban los gobiernos como jugando en una bolera. ¿Alguien se cree que eso sucede así porque sí? A mí por lo menos me resulta chocante y sorprendente que los manifestantes egipcios tomen las plazas al salir de las mezquitas y que los mismísimos corresponsales de los medios occidentales confiesen que son los dirigentes musulmanes los que les facilitan terrazas y pantallas para retransmitir la revolución. Paralelamente nos enteramos de que Obama reza para que el conflicto se solucione. ¿Por qué nos insulta de esa forma? ¿Qué es lo que arregla este señor rezando? Todos suponemos que por su bien estará usando los servicios secretos para saber de qué no se enteró en su momento y de qué tendrá que hacer para seguir al frente del imperio. Si a estas alturas tengo que admitir que Facebook es la clave para deshacerse de sátrapas, me pienso lo de la jubilación anticipada. Hace tiempo que distinguimos los contenidos de los canales y seguramente desde los primeros estructuralistas las cosas han cambiado, pero también sabemos desde que Dorfman y Mattelalart escribieron Para leer al Pato Donald que tenemos más herramientas para saber cuándo y cómo nos engañan, sabemos quiénes mandan y quiénes gobiernan, aunque no sean los mismos. Se desenmascaraban las maniobras de ricos y civilizados frente a pobres y colonizados. Nos haría falta una relectura en la que se volviesen a definir las venturas que les esperan a Irán o a Marruecos. Estamos hartos de oír que de esta crisis vamos a salir desconocidos, pero cada vez tenemos más datos. Cuando lean esto no sé qué habrá pasado en Egipto, si Yemen o Jordania estarán en las portadas, la CNN nos lo tendría que estar contando, pero no tenemos garantías. Si el olfato sirve de algo, la cosa apesta a integrismo religioso manejando el cotarro, ojalá no sea cierto, a Rouco se le pondrían los dientes largos de envidia, tantas plazas millonarias sin ninguna revolución aparente. Pero hablando de revoluciones fue impactante la de Merkel la semana pasada, nos lee la cartilla, aprueba a Zapatero, le pone deberes para la próxima y se olvida de fronteras, religiones y naciones. Eso es, mujer, así se hace, que se necesitan ingenieros y médicos, pues se pagan y punto. Están bien formados por la universidad española y por sus departamentos muchas veces receptores de fondos europeos, pues no se está llevando nada que no sea suyo, que nadie se rasgue las vestiduras con aquello de que nos llevan los cerebros que nosotros cultivamos con nuestros impuestos, que puestos a hablar de capital, habría muchos que hablar. Como del capital de nuestra caja de ahorros, pero eso también queda para otro folio.

01 febrero 2011

¿Dónde están los progres a la hora de la verdad?

En estos momentos de aparente máxima urgencia, si no lo son que me pellizquen y me despierten de mi largo letargo senil, me pregunto dónde están los progresistas de toda la vida. A los conservadores ya los eximo de respuesta, la verdad es que siempre lo tuvieron claro, de familia les viene el futuro y de poco han de preocuparse. Pero a esos que nunca tuvieron más que deudas y precariedades, a esos les pregunto dónde están a la hora de defender los derechos y el futuro. La verdad es que lo hago sin mala intención. Sé que algunos secundaron las manifestaciones de la semana pasada convocadas por el mundo nacionalista y otras minorías; pero sus motivos poco tenían que ver con la defensa del sistema público de pensiones. Mi llamamiento se dirige a otros a los que hoy verán seguramente la firma del compromiso de las pensiones horas antes de que Merkel aterrice por estas tierras de sus clientes y paganos. Estoy buscando a otros y no me queda más remedio que localizarlos por la partida de nacimiento, permítanme la licencia; pero es que las pirámides de edad están de muy de actualidad y de muy mala leche. Los que hoy tienen sesenta y algunos seguramente tienen buenas perspectivas de dejar de trabajar y de disfrutar de un buen retiro a partir de los 60 y poco más, la verdad es que se lo merecen; los profesionales de altas rentas rondarán los 40 años de cotización y los de bajas y medias aportaciones no tendrán malas coberturas si el mercado de trabajo se lo permitió y si la salud fue benévola con su oficio. Siguiendo con los cincuentones, seguramente tres cuartos de lo mismo, habrá quien los haya podido aprovechar y habrá quien haya tenido una vida laboral irregular, con altibajos en las cotizaciones; pero creo que pueden estar prudentemente tranquilos porque el modelo de seguridad social del que nos hemos dotado y que hemos mantenido, a veces a sangre y fuego, desde el 78 siempre les ha prometido realidades y se han cumplido. Los más alterados parecen ser cuarentones y treintañeros, quizá sean los que tengan que estar más preocupados por ser muchos y haber nacido en esa especie de contenedor de la España del plan de desarrollo. Realmente tienen un problema, pueden tener pensión o no. Muchos les dicen que han de optar por invertir sus ahorros, si los tienen y no les hacen falta para comer, abrigarse, complementar la educación de sus hijos y esas cosas que los sistemas públicos no les proporcionan, o dejarse llevar por los cantos de sirena y buscar los incentivos fiscales, ahorrar y fabricarse un complemento que les permita mantener el poder adquisitivo mediante otro tipo de inversiones. Pero, claro, en este caso siempre estaremos hablando de aquellos estratos sociales que ya en la vida activa pueden permitirse un nivel de vida que no está al alcance de la mayoría de la ciudadanía. El resto tendrán las necesidades básicas cubiertas gracias al sistema público que tratamos de apuntalar. A los jóvenes veinteañeros no sé muy bien qué decirles, seguramente sólo puedo asegurarles que algunos, entre ellos los centrados progres de hoy, intentaron hacerlo lo mejor posible, que los más sensatos siempre han pensado que conservar un sistema de seguridad social de reparto interclasista e interterritorial era lo más conveniente; pero que no vivirán para ver si acertaron o no. Los que seguro no acertaron son los que se quedaron quietos, diciendo que hoy todo está bien y que no hay que hacer nada, que todas las reformas son retrocesos, los mismos que se equivocaron del 85 en adelante, los que esperaban que todo se lo dieran hecho, que con la pegatina de progre ya era suficiente.

25 enero 2011

Las traducciones, el Senado y los fiascos

Empecemos por el final, procuro no consumir productos traducidos, si los senadores han decidido consumirlos porque algunos los necesitan, allá ellos si al final todo queda en un fiasco; si he de serles sincero las traducciones me segregan sentimientos incompatibles entre sí. Tengo experiencias contradictorias con ellas. En primer lugar tengo que hablarles de Kike, que desde que recuerdo se gana la vida haciendo traducción simultánea, de las de cabina de inglés-español; pues bien, siendo muy jóvenes ambos, y no pudiendo tener acceso a Salinger en español, me leía, me traducía El guardián entre el centeno y me discutía incluso si The catcher in the rye habría de ser traducido así o como El cazador oculto. Quede clara, por lo tanto, la primera providencia, que los traductores han de ser buenos y que son imprescindibles.El premio nobel Krugman todos los domingos nos ilustra en las páginas salmón y en una de las últimas nos decía que de poco nos serviría el euro si no teníamos gobierno, ni lengua, ni gaitas, dicho esto último de mi cosecha y sin ánimo de ofender. Por lo tanto, y como segunda providencia, los traductores han de seguir existiendo y han de seguir siendo buenos mientras las máquinas no les sustituyan. Hay quien dice que en diez años la traducción simultánea será instantánea, seguramente sí, y el estudio de las lenguas será menos necesario para la vida diaria. Ahora bien, qué me ocurre en ocasiones, que todavía me encuentro, como todos ustedes, con traducciones infumables, en las que la sintaxis es inanalizable y contradictoria con cualquier sentido común y, lo que es peor, todos nos encontramos con personas queriendo o forzados a hablar una lengua cuyo código no tienen interiorizado, en la que no se encuentran cómodos. Las conclusiones que extraigo son varias y así las expongo. Procuro no leer por placer nada que no haya sido escrito en una lengua que no domine o nada que no tenga una garantía de buena traducción. Por lo tanto reconozco que necesito traducción de todas aquellas lenguas que desconozco y de aquellos contenidos que me interesan, me son imprescindibles o simplemente me los recomiendan. Ante esta circunstancia siempre reclamo a los mejores profesionales, es decir, la traducción tiene la máxima importancia, la misma que la del propio autor para que me sirva de algo y todas estas precauciones nacen de la propia experiencia, un intérprete inseguro y desconocedor de la materia que traduce perpetra nefastos resultados desde una cabina, a través de los pinganillos o deshace una obra literaria a base de aplicar la pura mediocridad al texto puesto en sus manos. Por lo tanto, y para ya concluir, muchos han de estar de acuerdo en que mientras no haya voluntad de aprender lenguas y mientras no hay voluntad de entenderse en las comunes, habrá de haber intérpretes, incluso en el Senado. Mientras tanto el problema no serán los euros que cueste el servicio, será la realidad ya palpable de que hay ciudadanos españoles incapaces de expresarse con fluidez y mínima corrección en castellano o en la otra lengua de su comunidad. Precisan intérprete, quizá sea ese el drama de los varios y diversos sistemas educativos, que, por cierto, no hay en Finlandia, donde el único garantiza sueco y finés, además del inglés imprescindible.

18 enero 2011

Los purgatorios

Tengo para mí que las religiones más antiguas siempre defendieron el equilibrio entre mente y cuerpo, pero al mismo tiempo, siempre tuvieron que mantener tensa la cuerda por la que ataban a sus adeptos para ofrecer la felicidad eterna o la condenación perpetua, estas premisas sumadas a las que garantizaban la salvación sin ninguna duda, como las guerras santas, servían para tener y seguir teniendo a la parroquia bien atendida. No solo fue patrimonio de religiones, sino que toda suerte de sectas y logias de todo tipo mantuvieron el tipo sosteniendo que fuera de su seno hacía mucho frío o mucho calor y que dentro de sus acogedores regazos se disfrutaría eternamente. La presentación sería, no me digan que no, excepcional, magnífica e irrefutable, sino fuera porque falla por la base, la demostración. Las filosofías orientales sostienen que el equilibrio se mantiene en el aparato digestivo, en el hígado, en el intestino? Esta teoría más tarde se transforma haciendo intervenir a los seres malignos, según la tradición hebraica los demonios tenían como alojamiento predilecto el tubo digestivo. Cuentan los estudiosos que a lo largo de la historia se han probado distintos purgantes, que han llegado a contabilizarse más de doscientos laxantes y colagogos, que purificaban con boldina, aceite de ricino y otros catárticos como la célebre Agua de Carabaña , seguramente no han conseguido el exorcismo y alejar al diablo tentador, pero han mejorado el ánimo a más de uno. Con el tiempo seguramente se ha llegado a comprobar que la curación por la palabra tiene un efecto demostrable ante el infierno. Jean Paul Sartre en A puerta cerrada, sentencia: "El infierno es el Otro", su existencialismo viene a demostrar que, frente a la labor del artesano que piensa, diseña y ejecuta la obra que luego existirá, al ser humano nadie le diseña, es él el que se definirá según su existencia, ejecutando su libertad con actos o con inhibiciones. Como vamos viendo, tanto el paraíso como el infierno se fueron definiendo a lo largo de la historia como estados de ánimo derivados de la propia existencia y de la convivencia; es esa tercera vía, la de la purgación, la que siempre nos trajo a mal traer, la que a los convencidos de su existencia siempre dejó confusos e indecisos. En la literatura ascética y mística siempre estuvo un poco más claro; la vía purgativa, esa especie de masoquismo que nada tiene que ver con el beneficio purificador de ciertos ayunos, esa mortificación egoísta de cilicios y latigazos llevaba a la visión divina y con suerte a la unión amorosa plasmada en preciosas estrofas de literatura erótica. Pero ese término intermedio que nos tatuaron con el catecismo, esa especie de calabozo, de prisión preventiva, de libertad condicional, de secuestro del que saldrías si los vivos pagasen las misas suficientes para que tu rescate fuese efectivo, siempre nos torturó. Ahora resulta que no solo es el limbo el que no existe como lugar físico para almas puras; sino que tampoco el purgatorio existe más que como "el camino hacia la plenitud a través de una purificación completa". El problema es convencer de que lo suyo no es infierno ni purgatorio, de que es gloria bendita a los que dejan de cobrar los 426 euros, a los que piden cincuenta céntimos para completar el precio del billete del bus, a los que mañana despedirán, a los que piensan que lo suyo no es vivir, es una mierda y que la bilis sigue segregándose. www.lafelizgobernacion.blogspot.com