27 marzo 2012

La reforma laboral y la enseñanza

Cualquier profesional de la enseñanza solo tiene que echar un vistazo a su entorno más inmediato para comprobar los efectos perniciosos de la reforma laboral en su vida particular y en el futuro inmediato de sus alumnos; el paro y el empleo precarios nos cercan a todos sin discriminación, pocas disculpas podrá poner ninguna mente racional para aceptar el futuro escenario laboral, si no viene de la mano del miedo o de intereses cercanos a los de los mentores de los cambios que ya nos amenazan. 

Aunque el Gobierno la justifica alegando que creará empleo a medio plazo, su efecto inmediato va a ser un importante número de despidos en el sector privado y en el público. El ejemplo fue la anterior reforma que creó 1.500.000 parados. Se transforma de un plumazo la negociación colectiva en el corral del liberalismo, rompiendo gran parte de las reglas del juego acordadas en los albores de nuestra democracia, y que tantos beneficios sociales y laborales ha dado. De manera tan inútil como extremadamente dura desvirtúa la flexibilidad interna recientemente pactada entre patronal y sindicatos. En su entusiasmo ante el decretazo la propia CEOE anima a adaptar el Acuerdo a la Reforma, no la Reforma al Acuerdo. 

En cuanto a las repercusiones de la reforma en el sector de la enseñanza y en los servicios socioeducativos, es preciso matizar que, aunque aparentemente no afecta de momento a los sectores funcionariales mayoritarios, es evidente el peligro de modificación del Estatuto Básico del Empleado Público en la filosofía de adelgazar las plantillas públicas y no solo por la vía de no convocar oposiciones. Por eso el profesorado ha de estar alerta, la mejor defensa de sus derechos es la protesta unánime contra esta reforma. Los ERE tocan a la puerta en los sectores laborales de la enseñanza pública y en la universidad, el despido por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción en personal laboral al servicio de los entes, organismos y entidades que forman parte del sector público, y causas económicas es que no haya presupuesto. Por lo tanto tenemos a 700.000 trabajadores que entraron opositando para personal laboral con posible despido gratuito. Los funcionarios del sector público de la enseñanza no pueden dejar caer en saco roto lo que se está aplicando con rigor en comunidades como Madrid, Valencia o Cataluña. La privatización de los servicios, el recorte salarial, por la vía del aumento de jornada y, sobre todo, la descarada cesión de suelo, instalaciones y servicios a empresas privadas presagia que el servicio público de calidad puede pasar a la historia sin que estos señores se pongan colorados. Presten un poco de atención a los presupuestos generales del Estado, cuyo borrador conoceremos el día 30 de marzo y agárrense fuerte a la cartera, porque o paramos esto o el retroceso será de décadas. 

Pintan bastos con la aplicación del gran invento de la reforma, el contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores, con período de prueba de hasta un año y despido libre (no indemnizado), se puede convertir en la modalidad habitual de contratación para todos.

20 marzo 2012

El Mad Max de las relaciones laborales

Alguien se imagina que los sindicatos y las organizaciones empresariales cerrasen sus puertas, apagasen sus teléfonos y ordenadores, desapareciesen de los locales en las empresas, de los juzgados... del mapa durante un par de meses? ¿O para siempre? Hagan ese esfuerzo de ciencia ficción. Sin duda aparecerán las primeras respuestas de los últimos damnificados, de los autónomos que han tenido que cerrar porque las asociaciones de empresarios solo defienden a los más grandes, aparecerían las protestas lógicas de los últimos despedidos, de los últimos a los que su sindicato no atendió como era menester hacerlo. A continuación aparecerían los resentidos de más largo plazo, las de aquellos a los que se la jugó su socio de acuerdo con el banco y se quedó sin empresa, sin inversión y una mano delante y otra detrás o la de aquella víctima de los juzgados que sigue diciendo que su abogado no estuvo a la altura en su improcedente despido. 

Estaríamos en el postapocalipsis de las relaciones laborales, ya no habría quien hablase con nadie, la ley de la selva; en el cine, en el cómic, sería la hora de la violencia, la ley del más fuerte. O quizá estemos, decía el maestro Millás hace pocos días, en el medievo de las relaciones laborales, cual siervos y señores. 

Desde los momentos convulsos de la transición, desde el desmantelamiento del sindicato vertical franquista hasta la implantación de los sindicatos democráticos salidos de la clandestinidad hasta hoy, ha llovido mucho. Seguro que hay sesudas tesis doctorales que analizan el papel de sindicatos y organizaciones empresariales en estas décadas, pero fiándonos de la memoria podemos recordar momentos tensos y delicados, desde la responsabilidad mostrada en los Pactos de la Moncloa, la huelga general del 14D, los diferentes acuerdos de negociación colectiva, la gran cantidad de convenios colectivos firmados...En resumen, que venimos disfrutando, todos los ciudadanos, asalariados y empleadores, de un clima de cierta paz social, de cierta convivencia en la que todos ejercemos nuestros derechos, pero ya sabemos que los derechos del patrón miden más, pero también sabemos que al patrón si se le pueden apretar las clavijas, se le aprietan y afloja la mosca. 

Es cierto que se sufrieron, y siguen sufriéndose, graves reconversiones en la naval, en la minería... que fueron compensándose con acuerdos, con algún apoyo económico a las zonas afectadas, de suerte que tenemos zonas deprimidas económicamente, con graves riesgos de exclusión social; pero cuando no haya interlocutores ¿hasta dónde vamos a llegar? 

En resumen, las relaciones laborales autónomas entre los dos bancos de la mesa han venido garantizando, con su responsabilidad, la estabilidad política y la adaptación a los cambios producidos por las diferentes crisis. Me atrevo a decir que, salvo las excepciones de los iluminados de siempre, en este país nadie ha puesto en jaque la viabilidad de ninguna empresa gestionada con sentido común, que desde la óptica de los trabajadores no se ha tensado la cuerda para romperla si al otro lado no había un buey con electroencefalograma plano. 

La reforma laboral que provoca la HG del 29M ha irrumpido en el panorama de las relaciones laborales rompiendo las reglas de juego y marcando las cartas de ahora en adelante. Me pregunto si la mayoría de los empleadores de este país está dispuesto a echar este pulso y a romper las reglas de juego ¿Les ilusiona tanto volver a los pistoleros de los años 20? Confío en que Rajoy no pierda la cabeza. 

14 marzo 2012

Después del cemento ¿qué? ¿solo sol?


Si el conocimiento te parece caro, 

prueba con la ignorancia.( Derek Bok )
Tengo a menudo la suerte de compartir la espera el sábado por la mañana en el supermercado o las esperas de embarque en Alvedro con un científico, autoridad mundial en su materia, que trabaja y mucho para la Universidad de A Coruña. Ni que decir tiene que en unos minutos pasamos revista a la actualidad, despellejamos al político de turno por la última mamarrachada perpetrada en sede parlamentaria o plató televisivo; siempre intercambiando detalles que el otro desconoce, incluso exagerando un poco a veces, porque también hay que echar unas risas en la intimidad a costa del personaje público. 

Este jueves pasado, después de un buen repaso a los acontecimientos judiciales que empezaron ocupando a la opinión pública lucense y se extienden como reguero de pólvora mucho más allá de las murallas, pasamos a devanarnos los sesos con más sesudos comentarios de política económica y alternativas al paro. Dejamos de lado la incapacidad manifiesta de algunos antiguos y recientes gobernantes, ya que habían demostrado que su solvencia profesional e intelectual, en algunos casos, era manifiestamente mejorable y rápidamente llegamos a la conclusión de que aún manteniendo un paro, digamos, sostenible; sostenido por el fraude y la economía sumergida de dos millones de personas, era imposible la creación de cuatro millones de puestos de trabajo que pronto harán falta. Que aquí no hay tejido industrial productivo ni farrapos de gaita, que ya no era cuestión de cambiar el modelo sino de inventarlo. El mundillo de la investigación anda alborotado y con razón; a pesar de las recomendaciones de la Comisión Europea de que los recortes del déficit no deben afectar al I+D+i, todo indica que los presupuestos de fin de este mes nos llevan al colapso. 

Todo lleva a pensar que en los últimos años acumularemos cerca de un 30% de recorte en el capítulo 46 de los PGE dedicado al I+D+i. Tendríamos que converger en la media de la UE-27, 2,3% del PIB, caminando hacia el 3% y no llegaremos al 1,35%. 

Y no estamos hablando de los mundos de Alicia, estamos hablando de lo que votó el 99% del Parlamento en la ley de la Ciencia hace nueve meses demandando la apuesta por la investigación y la innovación como medios para conseguir una economía basada en el conocimiento que permita garantizar un crecimiento más equilibrado, diversificado y sostenible. El Consejo Europeo ya le tiró de las orejas a España en el memorándum del 2 de marzo 2012. Pero aún así seguirán recortándose los recursos humanos, sin reponerse las jubilaciones. En los últimos 5 años se han repuesto unas 1500 plazas, este año ninguna, en una plantilla con una edad media de 50-55 años, 58 en el CSIC, la conclusión nos dice que es urgente flexibilizar la contratación en investigación para permitir una planificación de recursos humanos que haga viable los planes estratégicos. De lo contrario, España no tendrá más remedio que importar científicos con costosas ofertas frente a países punteros en ciencia que aplicaron políticas anti-cíclicas; 

La austera Alemania las incrementará hasta el 2015 en un 5%. Además tendrá que haber un sector privado que apueste por la investigación de forma que las empresas se nutran de tecnología y las instituciones públicas de investigación tengan capital humano para beneficiarse de los recursos económicos de la Comisión Europea (? 80.000 M en el 2014-2020) y no seguir viviendo de conocimiento prestado. Todo un reto, pero por aquí parece que la solución sigue siendo cementar la costa. 

06 marzo 2012

No me trago lo de la flexibilidad laboral

 Primero fue la conselleira de Traballo la que se salió del tiesto para decir que los que se iban al extranjero era porque les daba la gana, estudiaban aquí y después se iban a ganar dinero por el mundo adelante. 

Le siguió la teoría del ministro Wert, estaba mejor traída ¡vas a comparar!, defiende que los que se están yendo no son españoles, son nacionalizados de otros países que estudian aquí todo lo que pueden y después -los muy ladrones- se van con la ciencia aprendida aquí a otros lares porque, simplemente, les pagan. Supongo que será algo así como la antigua polémica de los oriundos y sus abuelos gallegos para poder jugar al fútbol como los españoles fetén, que llegaban aquí hablando argentino y ganándose a la afición. Ahora resulta que los parados están así porque no quieren ir a Laponia, o será porque no pueden desprenderse de la hipoteca, dejar las llaves e irse a vivir donde les dejen hacerlo, trabajando dignamente. 

Nos abruman con los números, ¿quieren números? Pues vengan los números a decir las verdades de la flexibilidad que reclaman para ser productivos: 

Con recesión o sin recesión, en este país se celebran, desde finales de los noventa, más de un millón de contratos al mes, a veces dos. La media es de casi 14 millones de contratos laborales al año. 

De forma que la creación de empleo no es en absoluto la asignatura pendiente de este país, al contrario. Para nuestros especialistas no tiene ningún misterio. Lejos de tener ese miedo que se les atribuye a los empleadores, se hicieron 223 millones de contratos desde el año 2000. Pero al distribuirlos según su duración, vemos que casi la mitad se firmó por menos de tres meses. Lo que se ve es que temen encontrarse con conocidos por los pasillos de la oficina o el taller. 

Parece que todo esto suena a película americana de serie B, de las de tarde de domingo soporífero en la que los protagonistas se lían la manta a la cabeza, cargan su mochila o su furgoneta, se marchan a otra cuidad, a otro Estado y, en dos patadas, ella encuentra trabajo de camarera o de creativa publicitaria y él de vendedor de coches o de técnico en la construcción. ¿Y el convenio colectivo? ¿Alguien oyó preguntar por él en esos contratos verbales? ¿Les gustan los despidos a la americana? 

Pues ya están servidos, a partir de ahora los contratos de trabajo se firmarán en la barra de hielo, durarán mientras usted no se ponga enfermo, un poquito enfermo, y se acabarán cuando al negociante se le antoje, solo que gratis total. A este país me da la impresión de que lo están manteniendo las pensiones de los mayores y los empleos de los autónomos que tienen un par de personas contratadas, que tienen su mismo nivel de vida, que comparten el décimo de lotería de navidad, todo desde hace años y su suerte lleva el mismo camino. Esas empresas no necesitan flexibilidad legal para despedir, si pintan bastos, se van todos al garete. 

El señor Rajoy busca medallas, a ver si no le ayudamos a ponerse más que las que merezca, en Europa se apresuran a condecorarse entre ellos pisoteando al débil, por aquí empresarios y obispos se deshacen en agradecimientos, a ver si la oposición no se suma sin querer al carro.

28 febrero 2012

El dueño del balón y las ruedas de molino


Estoy seguro de que se acuerdan de cuando se podía jugar al balón en la calle, con solares sin construir, con pocos coches, y recuerdan que solo había un balón y que el dueño del balón siempre tenía que jugar con el mejor equipo y que cuando a la madre del dueño del balón se le cruzaba el cable, con razón o sin ella, el dueño del balón se quedaba castigado y que, por daños colaterales, un par de docenas de chavales se quedaban sin partido.

Era la versión real de un anuncio algo estúpido en el que el dueño del juego de mesa, con pinta de pijo solitario, amenaza con desmontar la velada con sus amigos porque no le admiten que el pulpo sea un animal de compañía. Toda la tertulia ha de tragar su rueda de molino, soportar el capricho de su invitado.

Pues bien, parece que en la economía de esta crisis de nuestros dolores, los que piensan en sus soluciones siguen derroteros parecidos y tenemos un único balón para echar la tarde y una rueda de molino de considerables dimensiones para tragárnosla sí o sí.

Pero parece ser que además de esos anticuados sindicatos de los que tanto habla Esperanza Aguirre -si tan inútiles son, no sé para que se toma tantas molestias en hacerlos desaparecer- , pues eso, además de los acomodados opositores oficialistas, hay quien piensa y presenta alternativas desde universidades y centros de investigación. Hay oposición al pensamiento único del dueño de la pelota que solo sabe hablar de ajuste, austeridad y recortes sociales, oposición a las políticas que solo están trayendo más pobreza y más desigualdad. Porque no se crean lo de Alemania, sí que tienen menos deuda, pero allí no atan los perros con longanizas, allí también hay empleo basura de 400 euros que maquilla las cifras del paro. Y esas políticas distintas se llevan a cabo por ejemplo en EEUU, donde sí hay problemas de deuda, pero que se están atajando con inversión productiva; que nadie vaya a pensar que me he caído de repente del caballo y he descubierto el siglo XIX, pero sí vemos desde allí que Keynes no estaba muerto. Por si fuera poco lo de que el dueño del balón hace lo que quiere porque sí, ahora parece que quiere plasmarlo negro sobre blanco en forma de nuevo Tratado de la Unión Europea, que consagre las políticas neoliberales, es decir que solo haya un balón y que su dueña sea siempre la misma, o el mismo, que no sé en qué estaría yo pensando ahora.

Pero no tenemos que comulgar con eso, porque podríamos asociarnos y emitir eurobonos para comprar otro balón o financiar su compra con un impuesto de transacciones, de forma que los que más usen el balón, más colaboren en la amortización de su coste y más aporten, por lo tanto, para sostenerlo. ¿Por qué no negociar con ese nuevo balón, alquilándolo a precios razonables a otras pandillas, barrios o chavales más pequeños? Lo que se viene llamando economía social y sostenible. Y eso nunca tuvo que ver con el oro de Moscú.

Y además se puede ir haciendo hucha, porque el balón se irá gastando y habrá que sustituirlo o repararlo, ir haciendo previsión social para el futuro, lo que siempre se hizo en los estados del bienestar en Europa.

Como se puede ver no hay un partido único, ni tiene que haber una sola pelota, juntos y con pocas herramientas podemos tener pelota para jugar y no depender de que el dueño de la de siempre quiera o pueda bajar a la calle.

22 febrero 2012

El drama clásico: del monarca Rajoy al donaire Wert


El casticismo hispano, esa actitud reaccionaria que vemos en las comedias de Lope, Calderón y otros, tiene reflejo en las actitudes de determinados miembros del nuevo Gobierno.

Ese rey distante e irresponsable, objeto de culto que solo aparece en escena como Felipe II para respaldar el criterio del alcalde Pedro Crespo en Zalamea o Enrique IV rehabilitando a Peribáñez frente al comendador. Siempre reparando injusticias de sus autoritarios servidores, ¿No le ven a Rajoy una suerte de soberbia al perdonarnos la vida por no estar de acuerdo con él? ¿No es un poco despótica su actitud al decirnos que, pobres de nosotros, nos despide por nuestro bien?

Y los nobles de antaño, qué me dicen de los nobles; en el teatro clásico suelen aparecer los buenos y los menos buenos, pero si alguno tiene que sacrificarse por su rey, quiera o no, lo lleva claro; por eso Guindos, Montoro y alguno más estarán siempre en la picota, si los vientos de Europa les son favorables, estupendo, si la masa social de parados, despedidos, subempleados, amenazados y otras especies en crecimiento exponencial se calientan y se revuelven, que vayan poniendo la cabeza.

También en la comedia clásica tenía que estar presente Trento y su doctrina; para las esencias de la ideología ya tenemos a Gallardón, dispuesto a batirse como buen vasallo, incluso haciendo concesiones, que ya se sabe que lo del matrimonio homosexual es cosa de minorías en las que no ha de pararse la inquisición.

Recientemente un correligionario del ministro Wert, Antonio Martín Beaumont, en alguna publicación digital, hablaba que lo que el llama las wertzadas, y constata que son habituales dentro del Gobierno, que su protagonista ya era famoso por la supuesta rapidez para salir semanalmente con una nueva metedura de pata poco meditada, vaya, que se estaba convirtiendo en el graciosillo del Gobierno, el que opina y pontifica, le parece al comentarista, con demasiada soltura y que los supuestos errores se le perdonan rápidamente. Hay quien dice que en vez de buscar un buen jefe de prensa se buscó una buena propagandista de la COPE y que desde la Secretaría de Estado de Comunicación ya le han dicho que está un poco mayor para el papel de donaire propio de las comedias de Lope, la voz vulgar que complementa los valores aristocráticos de aquellos a quienes sirve, y que no es necesario que esté todos los días en los titulares y, menos aún, en el filo de la navaja, rozando la doctrina oficial.

Discrepo de cabo a rabo de esa supuesta pose ministerial, creo que estamos ante el ministro de Educación más político y menos técnico que yo pueda recordar. Aquí se viene a privatizar, con todas las letras y en mayúscula. Para qué se va a gastar más tinta.

La semana pasada le tocó a las becas y el excelentísimo Wert parece que solo conoce a universitarios vagos y maleantes, parece que no conoce a colegios profesionales que presionan para que se endurezcan las condiciones académicas y se restrinja el número de titulados para que el mercado laboral esté equilibrado y no se les jorobe el chiringuito, que está la vida muy achuchada, o sea, que ingenieros o arquitectos, los justos. Duda el ministro de la competitividad y del esfuerzo de la mayoría de los estudiantes y creo que ve el vaso medio vacío, parece que añora la época franquista en que sólo se daban becas a los alumnos pobres que obtenían buenas notas.

Evidentemente estamos lejos de un sistema ideal de dotación de becas, dedicamos el 0,1% del PIB menos de la mitad de la media de la OCDE, hay países en los que el 40% del alumnado tiene algún tipo de ayuda, y seguro que es porque lo necesitan y porque estudian.

Sus propuestas van hacia el pasado, de las palabras del señor Wert se deduce que no distingue entre beca y ayuda, y que simplemente se limita a mezclar una con otra, abandonando la dimensión social y volviendo al modelo asistencial.

15 febrero 2012

Jóvenes, trabajo, fp, temarios, Wert...

De verdad les aseguro que esta semana no quería volver a hablar del ministro Wert; como si no hubiera bastante en el pasado consejo de ministros, sin ir más lejos; pero la víscera me lleva al monte, como siempre; que para lo otro ya habrá tiempo, Guindos mediante. 

No hace muchas semanas la conselleira de traballo se lució con unas declaraciones en las que, encantada de haberse conocido con pensamiento tan original, se despachaba opinando que los jóvenes gallegos, -y los demás españoles lo mismo- aunque no sean de su negociado, dejaban el terruño, pero no lo hacían por necesidad; sino por una especie de ansias irrefrenables de demostrar que los conocimientos aquí adquiridos, eran de amplia demanda entre anglos y sajones, más que por los celtas cortos de entendederas del país. 

Es bien cierto que muchos y bien preparados se fueron, volvieron y tendrán que irse otra vez, que ya no les vale aquello de devaluar el curriculum y ocultar sus doctorados e investigaciones; pero querer convencernos, como pretende la conselleira de que se van porque tienen el culo inquieto y ansias de crecer económica e intelectualmente, es decir, que se marchan porque les da la gana y no porque aquí no encuentran acomodo laboral ni forma de devolverle a la sociedad lo que ella ha invertido en su formación, es para recomendarle que se lo haga mirar. 

Seguramente ahora tropezamos con la palabra clave, la formación. Por suerte o por desgracia tengo constancia por segunda mano de lo que piensa el señor ministro del ramo y puedo constatar su neoliberalismo, ya lo comentábamos la semana pasada; pero si hiciese falta una prueba de sus propósitos poco deseables la encontramos en la decisión tomada la semana pasada sobre los temarios de oposiciones para los profesores. Dejemos de lado el problema de si las oposiciones decimonónicas seleccionan mejor o peor a los profesionales que trabajarán en la función pública y centrémonos en las consecuencias de la ocurrencia ministerial. Habrá quien me diga que en una oposición de lenguas y literaturas, retrotraer los temarios a los vigentes en los primeros 90 todo lo más que puede causar es que queden sin presencia algunas tendencias recientes de análisis textos o la vanguardia literaria más inmediata, todo fácilmente subsanable con la formación permanente y la buena voluntad del aspirante 

Despreciemos, asimismo, esfuerzos de estudio, de síntesis, de organización de actividades de programación y didácticas del opositor, despreciemos también inversiones económicas, morales, personales...el trabajo de los preparadores, de las academias, las inversiones de las empresas editoras de temarios; no me digan que no es mucho esfuerzo al garete para cumplir los caprichos ministeriales y retrotraer los temarios a los vigentes del 93. 

Dejemos, pues, tranquilas aquellas disciplinas clásicas y pensemos en el futuro, en la formación de los profesionales que nos sacarán de la crisis en la economía pasado mañana, pensemos en cómo buscar a los mejores profesores de FP. 

El propio ministro Wert se despachó con soltura hablando de la FP dual, ese invento alemán en el cual los alumnos estudian al tiempo que compaginan el trabajo en la empresa, las prácticas en la gran industria alemana, por ejemplo. ¿Y aquí, qué? Van a barrer talleres o lavar platos, el chiringuito de la esquina. ¿Ese señor no se enteró de que aquí abundan los negocios y escasean las empresas? 

Ya sin lamentarnos más, cambiar el temario de los profesores de electrónica supone que no han de saber nada de fibra óptica, de medios de comunicación digitales, informática... Supone que un profesor de electricidad no ha de demostrar que conoce las instalaciones fotovoltaicas, eólicas, la robótica industrial... 

Ni que decir tiene que todo lo relacionado con el impacto ambiental, prevención de riesgos, inteligencia artificial, las aplicaciones a las artes gráficas, aún no han nacido para Wert. No piensen mal, no añora el pasado, simplemente quiere cargarse el sistema público de FP antes de darle la oportunidad de levantar cabeza y lanza la consigna, pisa morena y el que quede atrás que arree. gmail.com

07 febrero 2012

Los vertidos viscerales de Wert anuncian la contrarreforma

Discúlpenme la aliteración burda y quizás forzada, pero la comparecencia del ministro Wert me pareció de tan poco respeto al Parlamento y a la comunidad educativa que no merece que de ahora en adelante nos andemos por las ramas. 

Las noticias previas, ya lo anunciábamos, eran poco halagüeñas, que su perfil no parecía el de un político llegado a atender los problemas educativos pendientes y dependientes del Gobierno de la nación y del Parlamento. No se me hubiese ocurrido poner como requisito fundamental e ineludible que el ministro hubiese pasado por las aulas o haberlas trabajado directamente, ni que conociese la inspección educativa, ni las cátedras dedicadas a la didáctica o la sociología de la educación, ni los rectorados con vocación de estudio sobre la educación, ni siquiera hubiera pedido un alto funcionario con experiencia en Europa. No, que me da igual que el elegido fuese un monaguillo aventajado, un monseñor bien curtido, un demoscópico adaptable y obediente; pero lo que sí exijo es que sea lo que sea, ponga los medios para enterarse de lo que se trae entre manos. ¿Y eso es lo que encuentro? ¿Eso es lo que veo? No, lo que yo veo es que tratan de de enseñarnos a un Wert sabiendo más de lo que sabe. 

Y allá vamos, saber, lo que se dice saber, sabe poco. Sabe leer entonando, y eso ya es mucho comparado con su colega de Agricultura -Arias Cañete-, que perpetró en sede parlamentaria la lectura estrafalaria de un texto mal puntuado y al que no había echado ni un vistazo previo para molestarse en entenderlo con el que nos dejará sin medio, sin ambiente y sin costas. Pues bien, ese discurso -volvemos al titular de Educación- preparado por un par de asesores dominicales, a los que habría que despedir de inmediato por incompetentes, hizo aguas por todas sus costuras, por todos los puntos clave que le habían prediseñado para triunfar. Los más implicados en el tema lo pillaron al momento; traía varios recados directos de Rouco y de las patronales de enseñanza privada. En primer lugar, buscar de todos los modos y maneras el concierto para el bachillerato, es decir, que lo paguemos todos y no los exquisitos y las elites, y en segundo lugar, y no menos importante, que se reintroduzca la anhelada libre elección de centro, es decir, que los retoños de los ricos católicos guapos y urbanitas se críen en los concertados de toda la vida, sin mezclarse con el populacho y que, por lo tanto, la chusma popular y espesa y la prole de los inmigrantes se apretujen en los centros públicos de toda la vida. Una novedad, los alumnos extranjeros, incluso de otro color que no sea el blanco, y los que tengan necesidades educativas especiales, pero que hagan declaración de patrimonio, también pueden ir a la concertada. Además, según él, las hordas musulmanas elevan las tasas de fracaso escolar en Ceuta y Melilla, patina y se da de bruces con las propias estadísticas, su especialidad. 

Era urgente, pues, cambiar ese 4º de ESO, ya planificado para su diversificación el curso que viene, por un 1º de Bachillerato y así justificar las maldades que le mandan. Es un mentiroso compulsivo, el ministro Wert, cuando propone el cambio de Educación para la Ciudadanía por una suerte de FEN preconstitucional apoyándose en textos manipulados diciendo que son manuales del alumno, saliendo por peteneras al día siguiente y mintiendo copiosamente justificando que hay que librar a los niños de las entelequias que los rojos de toda la vida les quieren meter en la cabeza.


www.lafelizgobernacion.blogsopt.com

01 febrero 2012

La discusión de las ideas, con estos, es del género inútil

 El jueves pasado el Vaticano se vio envuelto en un nuevo escándalo, el que fuera su vicegobernador, el arzobispo Vigano, vio como se hicieron públicas sus cartas del pasado año en las que denunciaba múltiples casos de corrupción, nepotismo y trapicheos económicos a la hora de adjudicar contratos públicos; en fin, nada que nos debiese llamar la atención si no fuese porque es constatable que el monseñor dice haber informado a todos sus superiores, hasta al más alto. 

No sé de qué podríamos asombrarnos, ahora resulta que Camps es declarado no culpable porque nadie puede demostrar que los agasajos que se le hicieron lo fueron en función y con conciencia de que era el todopoderoso presidente valenciano. Suena el run run de que aspira a ser el embajador en la sede vaticana, en el puesto ocupado antes por nuestro paisano. ¿Lo ven factible? Seguro que tanto como que a Garzón se lo cepillan, fijo. 

Mientras tanto nos mantienen entretenidos haciendo la porra sobre lo que pasará con los sueldos de los que aún los tenemos, que le meten mano está seguro, pero aún no sabemos cuánto ni por dónde. 

Nuestros gobernantes autonómicos no dejan de sorprendernos con sus ocurrencias; pero no dudemos de que forman parte de un plan perfectamente organizado por alguno de los sectores del PP que gobiernan los asuntos educativos. 

Es obvio que los recortes son generalizados y ya nadie parece asombrarse de lo que le pueda caer del cielo. Entre las nuevas disculpas que tiene que pedir el presidente Rajoy desde el gobierno central está el hecho de haber ninguneado al propio sistema educativo a la hora de cerrar sus nombramientos en el ME relegándolo a un asunto residual en la cosa pública. Hasta el propio presidente Feijóo ha sumergido las desgracias de la gestión cultural en la vorágine de los recortes educativos. Pues eso, siguen los recortes, siguen sin convocar oferta de empleo docente, siguen escatimando sustituciones de todo el personal y amenazando con no pagar el tiempo de baja, es más, estos días se apuran a privatizar escuelas infantiles del Consorcio. Las universidades ya no saben cómo respirar con sus presupuestos agobiantes. En un afán de deslucir lo público y de procurar que la ciudadanía se desespere y lo evite, intentan que los empleados públicos se enfurezcan más y hagan dejación de sus funciones. Están fracasando. Las protestas por causas puntuales en todos los servicios públicos están siendo continuas, la ciudadanía no calla y observa que sus gobernantes las ignoran. 

Pero es todo más o menos imposible, los sindicatos pueden mantener las posturas más o menos responsables, para salvar los muebles, para que el mal menor de un mordisco se imponga frente a la boca de la piraña y el tiburón que se lo llevan todo de un golpe. La verdad es que frente a ese mundo triunfante es del género tonto ponerse a discutir, es otro mundo, es el desencuentro de las ideas, de las ideas con mayúscula, no del 0,5% del salario, sino de qué clase de sociedad quieren o queremos. Queda el pataleo o quedarse en casa.

24 enero 2012

Obispos con mentes enfermas y conselleiros nos gobiernan la vida

Dos ejemplos no muy inmediatos, mas sí recientes, me tienen alborotado, algo alporizado y bastante preocupado por lo que pueda venir detrás. 

El primero de ellos lo protagoniza don Demetrio, monseñor Fernández, para los amigos y seguidores, autor prolífico, pero últimamente famoso por un articulo, carta o sermón, dudo cómo calificarlo, en el que nos conmina a "huir de la fornicación", como si tal señora me persiguiese de forma implacable para perjudicarme seriamente en mis saludes mental y física. El mentado sujeto sostiene que la escuela es el lugar escogido por los demonios para que la lujuria y la lascivia se desenfrenen y que las pizarras digitales muestren el kamasutra el primer día de clase y se convierta en materia de examen para la primera evaluación antes de Navidad. Asimismo sostiene que los medios de comunicación incitan sin pudor ni concierto al onanismo, a la cópula instantánea y a la sodomía, no olvidemos que este señor fue el que nos advirtio de que la Unesco tenía un plan para que en veinte años la mitad de la población mundial fuese homosexual. Pero volviendo a los medios, ¿qué canales de TV ve este señor por la noche?, yo no veo más que series de cadáveres, huesos, crímenes perfectos, polis impecables y científicas listísimas que encuentran a los asesinos con medido vistazo de reojo al microscopio. Es cierto que de vez en cuando aparece algún ligue en el trabajo, pero la información visible de tal evento está a prueba de ursulinas. Es posible que yo vea poca TV, es cierto, y que no controle la TDT y me esté perdiendo las obras maestras del porno. Tendré que ponerme al día. 

No ha lugar a pasmos si pensamos que puso el grito en cielo cuando se propuso que en ciertas ocasiones la mezquita-catedral de Córdoba podría compartir el culto musulmán con el católico. Faltaría más, de sobra se sabe que la arquitectura canta y que para eso los reyes cristianos mataron todos los moros que pudieron. Su compañero de fatigas a distancia es el conselleiro de Educacion, la semana pasada se despachó con una ocurrencia comunicada a todo el profesorado gallego por correo electrónico en la cual le comunicaba la buena nueva de que sus derechos como docente serían defendidos por su Consellería, pero no como hasta ahora con los servicios jurídicos oficiales como hicieron hasta ahora sus compañeros de partido y los del otro también, que con mejor o peor fortuna vinieron defendiendo los intereses de la empresa y sus trabajadores envueltos en algún pleito. Pues bien , don Jesús no cree en la paz escolar y ahora se ha percatado de que 32.000 docentes están en peligro de ser atacados por cientos de miles de padres, madres y sus descendencias, que la convivencia escolar es un mito inexistente y que los claustros se encuentran al borde del pleito perpetuo con peligros incalculables y consecuencias indeseables. 

Además los servicios jurídicos de la Consellería existen, pero a los ojos del conselleiro parecen ser ineficaces, porque el trabajo se le ha encargado a la más famosa compañía de consultas legales por vía telefónica, propiedad de aquel banquero norteño que lleva toda su vida poniéndose las botas, sí ese. De suerte que tal empresa gozará del privilegio del acceso a una base de datos de alta confidencialidad y, de paso, podrá ofertar sus servicios a todos los docentes, por supuesto, pagando, eh.

17 enero 2012

´Escola do caldo´ y ciencia


Parece que se confirma el equipo que dirigirá lo que le queda al Estado que dirigir en materia educativa; al demoscópico ministro y al especialista en prisiones, recién nombrado subsecretario del ramo, se une el nombre de Montserrrat Gomendio, una científica de profesión, parece que investigadora y gestora solvente, será la que lleve adelante la secretaría de Estado de Educación. No es que le quede mucho por donde manejarse, pero lo poco que le queda, le queda revuelto y no voy a referirme a las protestas que tienen a medio país calentito por los recortes de presupuesto, profesorado, oferta de empleo...sino por las sorpresas que siempre te da la vida.

Por ejemplo, el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia está de actualidad desde que el Gobierno valenciano cambia su política presupuestaria, de 9,8 millones de euros en 2009 a 4,4 millones 2012, lo que supone el despido de 113 de los 244 empleados, una rebaja salarial media del 12% y la desaparición de 14 de los 26 laboratorios existentes.

Pues bien, mientras tanto, en ese mismo centro, para vergüenza y escarnio de sus responsables, constructores de aeropuertos y clientes de sastrerías, Consuelo Guerri, jefa del laboratorio de patología celular del centro recibió el premio Manfred Lautenschläger Award, dotado con 25.000 euros, y ha decidido usarlo para no perder a su equipo de becarios, hasta donde llegue, claro... Pero la cosa no queda ahí, otra ciudadana, Cristina Ponce, impulsora del Proyecto Paula, ha conseguido ya más de 7000 euros para que el Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia vuelva a contratar a una científica que investiga la diabetes, enfermedad que padece su hija. "Mientras la gente me apoye continuaré adelante, porque el objetivo es curar la enfermedad o por lo menos mejorar la calidad de vida de los pacientes", explica mientras también denuncia que los poderes públicos han de tomar cartas en el asunto, no solo las cartas de despido, lo recaudado pagará los gastos del salario de una investigadora durante cuatro meses. Menudo derroche.

No me digan que esto no recuerda lo que nos contaban de pequeños, no solo aquello de pasa más hambre que el maestro de escuela, que se sustentaba de los donativos siempre en especie de los vecinos, porque eran conscientes de que con su salario era imposible sobrevivir y, sobre todo, porque valoraban el trabajo de aquel maestro, de aquella maestra, que dedicaban su tiempo vital a sus hijos.

También les sonará a muchos el recuerdo de las escolas do caldo, esa especie de trueque, en las que los alumnos podían comer el plato de caldo en la escuela al tiempo que se les despejaban las entendederas. Todos las pasaban mal, maestros y discípulos, y la escuela era esa suerte de núcleo solidario, integrador, que llegaba a suplir al estado, a la familia y que a pocos importaba durante la mayor parte del XX, incluida las postguerras.

No me digan que no encuentran similitudes entre la situación en la que se encuentran los despedidos del proyecto Parga Pondal, elite de la investigación formada fuera de España y convencida para regresar y continuar aquí su trabajo, ahora con una mano delante y otra detrás echando currículos por el mundo adelante, porque nuestras universidades siguen sometidas al paletismo y a la alergia a ver mundo.

Nuestros investigadores dependen del mecenazgo fruto de los premios recibidos por sus maestros, la sociedad civil ha de autoorganizarse para seguir llevándole ovos e patacas al maestro-investigador para que siga trabajando y no se vaya con sus patentes. A veces te entran dudas de si en realidad la sociedad ha avanzado tanto como dicen.

10 enero 2012

Pagar con tarjeta, Rafa o Urdangarín

El ciudadano normal pilla un taxi cuando va muy agobiado y el metro o el bus no le van a dar el servicio que precisa en ese momento por su trayecto o por su tardanza. Pocos son los que pueden usarlo como único medio de transporte en ciudad ajena. 

No hace mucho y gracias a una de esas lindezas que nos juegan a veces los controladores, los pilotos o cualquier otro colectivo de saboteadores que ejerce su derecho a la huelga sin cumplir la ley, mi vuelo llegó a Madrid con tanto retraso que me vi obligado a pagar la carrera del taxi, pero miro la cartera y me encuentro que los veinte euros que allí habitan no llegan y preciso pagar con la tarjeta. Yo había visto en muchas ocasiones los gestos de extrañeza y cabreo de visitantes extranjeros perdiendo el tiempo para que les encontrasen un taxi con ese servicio, no entendían que en cualquier país civilizado puedes pagar el café y el periódico con la visa y aquí te miran con cara de mala leche y como si vinieses de Marte. 

Pues bien, al fin me localizaron el coche de Rafa, que así se llama el taxista que me llevó a la plaza de España. Después de atender mis llamadas, cuando me ve tranquilo, entra en conversación para preguntarme si suelo requerir ese servicio, si tengo inconveniente en que me dé su número de teléfono y su correo electrónico, que el está dispuesto a todas horas menos el lunes y que siempre tiene activo el datáfono y la wifi por si tengo alguna urgencia, además lleva un pequeño portátil siempre conectado con una web inglesa que le informa de todas las incidencias en todos los aeropuertos, además no pone la COPE. 

Su charla prudente y nunca inoportuna, justifica el uso de las tarjetas, él reconoce que, como la mayoría, trabaja para el banco, para pagar su hipoteca, la licencia del taxi, su Skoda... es transparente con Hacienda. Para mí ya es razón suficiente para escogerle a él y no a cualquier otro que como justificante me da un papelito con menos valor que la palabra de Camps. 

Dicen los propios técnicos de Hacienda que si no permitiesen los pagos en metálico superiores a 1.000 euros la economía sumergida se reduciría a la mitad, se recaudarían más de 25.000 millones más que ahora ¡y no estamos hablando de carreras de 25 euros!, estamos hablando de compras que no se hacen todos los días. El ciudadano normal no se vería afectado, ¿cuántas compras hace usted al año de más de 1.000 euros? La mano se metería en los cajones de los profesionales libres, libres, sí, libres de pagar impuestos ¿no? 

El Gobierno no parece estar por la labor, siguen hablando de las grandes concentraciones de fraude en la construcción -¿por qué muchos notarios salen de su despacho en el momento del pago?- y en el alquiler, pero siguen sin hablar de los sobres en negro. 

Se sacan de la manga un fabuloso plan de colaboración con los paraísos fiscales, supongo que la colaboración de Urdangarín y otros reputados banqueros y deportistas de elite será inestimable, que incluye la práctica amnistía fiscal para grandes defraudadores y el resto nos conformamos con que nos suban el IRPF, nos bajen el sueldo, trabajemos más horas gratis y lo que te rondaré, morena, porque total también somos corruptos si no pedimos factura al fontanero o al mecánico. 

Por cierto, ya que salió el nombrecito -y que conste que yo no quería- al yerno real no tanto le reprocho que presuntamente sea un chorizo que se haya beneficiado de su puesto, que de esos los hay en todos los estratos sociales; sino que me parece más inmoral esa sensación de impunidad que transmite, ese no sabes con quién estás hablando...; pero mucho más grave que haya evadido los impuestos, que generarían sus ingresos futuros, y de más a más montando fundaciones de ayuda a los discapacitados. 

De forma, que yo me quedo con Rafa el taxista, que le echa horas a la rosca y duerme bien. Si quieren su teléfono escríbanme. 

www.lafelizgobernacion.blogspot.com 

03 enero 2012

No hay ministro de Educación ni se le espera, pero los problemas siguen (y II)

Sobrevolábamos el martes pasado algunos de los problemas con los que tendrá que lidiar el nuevo equipo educativo del Gobierno y concluíamos que abandono prematuro y flexibilidad eran asignaturas pendientes. A día de hoy sabemos que un tal Sr. Benzo se hace cargo de una subsecretaría o similar que se ocupará de la Educación, la FP y las universidades con un currículo que lo sitúa ampliamente versado en temas de Interior, Justicia e Instituciones Penitenciarias. A estas horas no sé si saldrá una corrección de errores en el BOE o si, en realidad, el presidente Rajoy ha sopesado la importancia que tendrá el Gobierno de la nación en la ordenación del sistema educativo y ha llegado a la conclusión de que lo que hagan sus conselleiros, bien hecho estará. Bien es posible que la falta del consenso entre ellos fuese determinante y que los desencuentros se resuelvan gracias a lo pactado con Rouco, Aguirre y las patronales de la escuela privada, que será el currículum oculto que guiará la política educativa del presente Gobierno, por eso al frente del negociado solo queda poner un gestor, testaferro, ejecutor de lo que le manden. Prometo matizar o desdecirme de las maldades inferidas desde este folio. 

Mientras tanto continuaremos recordando que es tarea pendiente que las administraciones fomenten la experimentación de los equipos directivos siempre coaccionados por los dueños de las empresas de transporte escolar. Los adolescentes tienen mucho tiempo a ocupar en esa carrera de obstáculos para llegar a la selectividad en el que se queda el 40% de la población. Los no tan jóvenes vuelven y merecen mejor tratamiento por parte de los poderes públicos. No nos olvidemos que se aprende durante toda la vida, pero de distinta forma. 

Un par de pinceladas ya sobre el tiempo de ocio. Evidentemente nadie con sano juicio es partidario de que las actividades sustituyan la vida familiar, la solución ha de de venir contemplada en los convenios colectivos, planes de igualdad.... que faciliten la conciliación. Por lo tanto hemos de evitar que ese tiempo extraescolar se transforme en escolar. Nuestro conselleiro parece a veces un fervoroso nostálgico de las viejas permanencias y de las permanentes pasantías. El refuerzo educativo ha de hacerse en tiempo escolar y con profesionales ad hoc, no en el tiempo de ocio. 

Hay que rechazar la guardería en manos de aficionados cutres o de elite y reivindicar empresas, cooperativas... profesionalizadas en la ordenación del tiempo de ocio, no tanto para que el chaval de 10 años se aficione al baloncesto o al ajedrez, sino que para que cuando tenga 15 siga siendo aficionado y sepa autoadministrar su tiempo libre sin depender de botellones o adiciones electrónicas. 

Lamentablemente hoy hay que seguir repitiendo que la escuela como institución no es ente al margen de la formación social a la que sirve. Es evidente, por otro lado, que sociedades más evolucionadas, y con sistemas educativos con excelentes resultados en los informes institucionales, alcanzan niveles objetivos relativamente mejores, pero no logran la integración ideal ni evitan males mayores producidos por la insolidaridad y el aislamiento. Por lo tanto, asentiremos con que en la medida que se incrementen y especialicen los medios materiales y humanos, tendremos una escuela más integradora que seguramente será reflejo de una sociedad más justa. Desgraciadamente los tiros parece que van por reducir la esuela a instrucción para fabricar la mano de obra especializada que se necesite en cada momento. 

Pero vamos a terminar con cierto optimismo utópico, pensemos en una escuela que tenga autonomía para desarrollar su proyecto contando con equipos estables para entre otras cosas proponer a la comunidad escolar el tratamiento idóneo de los tiempos de acuerdo con el medio, pensemos que ese proyecto va a ser evaluado, que se comprobaría su eficacia y se repararán los errores. 

Claro que esta escuela tendría que estar enmarcada en un ambiente en el que las estabilidades laborales y económicas de las familias, fuesen razonablemente normales, que el resto de los servicios sociales que interactúan con el escolar garantizasen sus objetivos sanitarios, socioculturales... En resumen, avanzando todos en la misma dirección y a buen paso. 

www.lafelizgobernacion.blogspot.com 

31 diciembre 2011

No hay ministro de educación ni se le espera, pero los problemas siguen (I)

En estas primeras líneas no podemos afirmar que al frente de los problemas educativos de la nación se encuentre algún técnico o político documentado, le esperaremos con prudencia. Mientras tanto nos pondremos al día en los deberes que siguen pendientes, puesto que el presidente ya ha dado por sentando que acortando la ESO y aumentando el bachillerato, está todo resuelto, lo primero no parece solución, lo segundo era bastante demandado desde diferentes sectores profesionales. Por otra parte debería preocuparle el envejecimiento de la plantilla y la formación de los que suplirán a los actuales; hablan vagamente del sistema de formación y prácticas, pero no sabemos nada más.

Cuando escuchamos decir en distintos foros que la escuela que vivimos, que la escuela que proponemos y ofrecemos a la sociedad es la misma que sufrimos o disfrutamos los docentes actuales adultos, bien adultos, con algo de maquillaje, evidentemente somos algo injustos; pero seguramente no tanto.

Creemos que, sin ambages, la autocrítica es imprescindible, que la formación básica inicial del profesorado ha empezado a cambiar hace muy pocos años y, por lo tanto, incide desde hace muy poco tiempo en la organización escolar. La mayor parte de los docentes de más de 40 años -y no olvidemos que en los próximos años se jubilarán decenas de miles- son autodidactas y hemos de reconocer que se han formado con voluntarismo y palos de ciego, la prueba del algodón puede ser la separación entre la enseñanza superior y el papel que tendría que desempeñar en la actualización científica del profesorado de primaria y secundaria, escasísima, residual y los comprobamos en el porcentaje de los tiempos escolares que se dedican a las prácticas, en ciencias experimentales, idiomas... Es imprescindible una breve mirada al pasado para hablar del abandono escolar, porque entendemos que no hay tiempo escolar y de ocio más malogrado que el abandono temprano y sobre el que hay que actuar inmediatamente. Seguramente en los estudios universitarios quedan restos de los datos de abandono en la antigua EGB, cuando en 6º se hacía aquella especie de reválida en la que se decidía quién merecía seguir hasta 8º o quien se quedaba en el subempleo, en las faenas familiares en el medio rural o, en el mejor de los casos, en el taller de FPI.

Quedaron pendientes grandes sectores de alumnado que abandonaron porque la sociedad, la escuela pública no supo o no tuvo medios para integrarlos, además el mercado laboral solo precisaba mano de obra barata.

Evidentemente el mundo de la mujer, pese a su mejor rendimiento escolar, siguió siendo el más relegado y la hipocresía clerical quiere hoy justificar así la escuela segregadora. Y hablando de tiempos, recordemos que hasta no hace mucho niños y niñas tenían clase de EF separados y que eran ellas las que colaboraban en el comedor escolar para ayudar a los más pequeños.

La educación Infantil de 0-3 es aún hoy una aspiración que se verá frustrada por los recortadores ajustes que nos amenazan con o sin crisis. Ese tiempo, también educativo tiene buenos profesionales formados en los ciclos superiores y en las facultades de educación, pero sigue siendo artículo de lujo para muchas familias. Tiempo perdido para la educación y para la integración social.

A nuestros legisladores se les suele llenar la boca de autonomía escolar, autonomía para ordenar tiempos, calendarios, incluso sesiones, pero seguimos padeciendo y reproduciendo la vieja escuela, en casos la más rancia. El profesorado carece de la libertad, de los incentivos, incluso morales, para embarcarse en aventuras aun hoy casi revolucionarias, son como siempre las maestras de infantil, la vanguardia de la comprensividad, de la integración de los padres y madres en espacios y tiempos...pero el salto es abismal.

No hay nuevas hoy que nos refresquen la esperanza, pero claros son los caminos para avanzar.

www.lafelizgobernacion.blogspot.com

20 diciembre 2011

Valor, precio y ´ley Sinde´


 Hace muchos años me entrevistaban en una emisora de radio apropósito de un trabajo escolar en VHS realizado con un equipo de colegas, ya se empezaba a hablar de piratería, recuerdo que me manifestaba tan a favor de que nuestro trabajo se difundiese que llegué a proponer en antena la legitimidad de que se pirateasen las videotecas de los museos, menos mal que era a un hora intempestiva y aquello no lo escuchaba ni el tato.

Hoy, según reza la mancheta de algunos medios (artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual), todos los contenidos allí publicados son propiedad de la empresa y nadie puede reproducirlos sin autorización. Es decir, que nadie por haber pagado algo más de un euro o por abonar la cuota de ADSL tiene derecho a apropiarse de lo allí escrito. Evidentemente parece algo obsoleto, todos pueden ver textos aquí publicados y reproducidos en otros medios y más o menos correctamente citadas sus fuentes. A nadie le preocupa si el folio y medio aquí escrito es fruto de seis horas de investigación o de un ratito de ocio del domingo por la tarde. Se le puede poner precio a ese trabajo o se puede valorar; pero lo que no se puede es confundir ambos conceptos. De hecho no recuerdo demanda de este medio u otro similar por el uso de sus contenidos ofrecidos en abierto en la Red ni que un colaborador haya tratado de poner puertas al campo reclamando derechos de propiedad intelectual.

Este largo prólogo viene a cuento porque está sin poner el cascabel (reglamento que desarrolla) al gato (ley Sinde), es decir, hay que aplicar la ley que puede perseguir las descargas ilegales, pero nadie se atreve a firmar el decreto que lo autorice, sobre todo después del pelotazo de la SGAE. Si son algo listos los salientes, dejarán el marrón a los entrantes.

Seguir con el concepto decimonónico de la obra de creación como inversión puede estar vigente si hablamos de piezas de coleccionista, lienzos, manuscritos, vinilos, cuyo precio puede venir dado por la oferta y la demanda. Mucho me temo que el resto de los productores, en este siglo, producen para la generalidad y solo alcanzan los laureles económicos si alcanzan la genialidad o si son realistas a la hora de poner precio asequible a lo que para ellos tiene valor incalculable.

El músico no podrá seguir viviendo de la venta de pocos discos a precio alto, sino de descargas a bajo precio y del directo.

La producción digital ha devaluado monetariamente el texto escrito; pero ya lo había hecho la imprenta frente al copista del monasterio. No me corroe la mala conciencia decir que estoy leyendo la última novela de Pérez Reverte en un copia pirata, al tiempo que reconozco haber pagado por el resto, excepto por una que el propio autor colgó en abierto.

Asimismo también les confieso que pagaré dos euros por la última novela de Isidoro García, La contrabandista de hostias, pese a que él me regalará una copia en papel hermosamente dedicada, espero que tampoco se pierdan un documental emocionante, O segredo da frouxeira de Xosé Abad, creo que por 1,20 euros.

Afortunadamente creo que han caducado las viejas concepciones del mercado cultural; en él los nuevos medios producen más lectores, más cinéfilos, más melómanos y hace falta más imaginación para financiar las producciones más costosas sin que su consumo sea prohibitivo.

www.lafelizgobernacion.blogspot.com

13 diciembre 2011

Kleenex, modernidad y crisis

 La teoría del Kleenex: te jalan, te ensucian, te hacen bolita y te avientan al cesto de la basura (Sin recuerdos de su autor) 

Supongo a que a lo largo de la vida nos encontramos con muchos personajes kleenex y con muchos otros mocosos, seguramente también en algún momento de nuestras vidas somos desechables para alguien o usemos al prójimo de paño de lágrimas para dejarlo tirado después de usar; eso sí, muy bien valorado por los servicios prestados. 

Hay mocosos que te usan para limpiar las gafas y ya eres inservible y los hay que te usan para todo el catarro del día, en ambos casos eres una miseria. 

Por otro lado están los idiotas que han de meterse en todos los fregaos y allá donde se pierda una bofetada corren para no perdérsela, son los típicos kleenex, incluso de varios usos, que no son capaces ni de responder que ya está bien, que ya se comieron las lágrimas de fulano de tal por el mismo problema. 

Es la puñetera realidad la que impone que no hay ni el más mínimo equilibrio entre los mocos que se segregan y los kleenex que se necesitan, incluso los hay que se empeñan en no tomar un mucolítico que les limpie las vías respiratorias, que disfrutan de lo lindo machacando a sus kleenex preferidos, los que nunca les fallan, a los que tienen bajo la suela del zapato. Pero por otro lado está el kleenex agradecido, el que sabe que después de ser usado lo doblan cariñosamente, lo guardan en el bolsillo, jamás va olvidado a la lavadora; él tiene un poco de autoestima porque, pese a ser lo que es y saber cuál es su destino, sabe que en el fondo le tienen cariño. Pero si hay un símbolo de la sociedad de consumo, seguramente es el famoso pañuelo. 

Gilles Lipovetsky (La sociedad kleenex) es el filósofo francés que acuñó el término posmodernidad y ahora nos habla de lo hipermoderno y de la democratización del lujo y la superficialidad, defendiendo que el lujo, anteriormente solo accesible para los dioses, se va democratizando gracias a los medios de comunicación y las zaras de turno y hasta lo que él llama "lujo emocional", el que se consume no para impresionar a otros, sino para experimentar nuevas sensaciones. Es decir, en cierto modo la moda suaviza los conflictos sociales, la sociedad hoy funciona como la moda, porque cambia todo el tiempo y todo es descartable. Es la sociedad kleenex, la sociedad de la superficialidad, lo prueba la frivilodad que domina la publicidad; en "Los tiempos hipermodernos", sostiene que ya no vivimos en un mundo posmoderno, nos describe en la revancha del futuro, y ésa es la gran paradoja: por un lado, es la sociedad de la publicidad, la que busca el placer inmediato y, al mismo tiempo, no lo puede disfrutar porque le pesa una enorme ansiedad sobre el futuro, fruto de las crisis económicas, del desempleo, y un creciente temor en temas de salud, virus y epidemias. Es la ideología de la prevención, no la del disfrute. Es la que se preocupa por un futuro profesional incierto y por la educación de los niños en un contexto conflictivo. Es posible que los kleenex empiecen a ser un poco más valorados. 

www.lafelizgobernacion.blogspot.com 

06 diciembre 2011

Un ´forfait´ preparado en algún ´resort´

Pese a que nunca faltó la correspondiente financiación, pese a que se siguió respetando un concordato preconstitucional e injusto, pese a que con todo ello los cesados en las urnas siguieron colaborando para que la jerarquía católica siguiese comportándose como el mayor lobby conocido; pese a todo ello su feroz presencia interviniendo en la vida pública, desde dentro y desde fuera, sin pudor, presionando en la calle y trayendo a sus popes de paseo intimidatorio. 

Quizá esta sociedad sea de memoria fácil, que lo es, pero es injusto no recordar dos cosas, ahora que hay cambio de gobierno, en primer lugar el cambio se produce por errores propios y por el comportamiento timorato de los gobernantes cediendo ante presiones sin cesar, y segundo, las campañas mediáticas teledirigidas por Rouco y sus aliados para derribar al gobierno llegando a usar la crisis como una maldición del antiguo testamento, la voluntad de su dios contra una sociedad descreída. 

Se han empeñado en presentar a esta sociedad semimoderna como un engendro intermedio entre Sodoma y la sociedad postapocalíptica presidido por el matrimonio gay, producto demoníaco por excelencia que está acabando con la moral en los institutos, y el divorcio exprés, que a ver qué va a ser eso de que un matrimonio se rompa sin culpables y por la voluntad de uno de sus miembros, de forma banal, sin alegar causas. Ya ven ustedes en qué monstruo estuvimos a punto de convertirnos y digo en pasado -y digo bien- porque estamos salvados, el miedo a la crisis, a los mercados, a las maldiciones, han conseguido que las instrucciones de Rouco a los nuevos gobernantes se vean cumplidas en muy breve plazo. Hay quien me decía hace pocos días que me enviaría pronto una invitación múltiple, porque se casaría por la iglesia, bautizaría a sus hijas, les haría la primera comunión, confirmación...todo de golpe, en un forfait preparado en algún resort de moda construido ad hoc por el Yunque, los kikos...., por lo que pudiera pasar. 

Y ahora toca formar gobierno, ahora toca hacer las partijas del botín entre los triunfantes y los purpurados quieren salir en la foto. Problemas habrá entre las diferentes facciones, haylos que prefieren prebendas en forma de cargos ministeriales o consejos de administración, también abundan los que prefieren el anonimato y gobernar desde esa discreción que permite escribir en el BOE por persona interpuesta. Tenemos sectas para todos los gustos, que pelean duro por la tarta, pero que no les quepa duda de que la de la enseñanza es de las más jugosas y rentables ideológicamente, es una inversión de futuro. Si eso lleva a tener que buscar alianzas y pactos con honestos gays, piadosos divorciados o fervorosos usureros, no importa. La sinceridad nunca fue virtud por esos lares. 

La ética cívica es lo que están minando los defensores de la eternidad, siempre pasó en momentos de crisis; ante el miedo de los hombres siempre surgió la admonición de la condena eterna. La felicidad, el amor, la ideología -decía Bertrand Russell- no dejan de ser verdad por no ser eternas, no pierden valor, es decir un buen ciudadano puede cambiar de ideas o sentimientos y tomar como fijo de futuro el desarrollo científico y siempre procurando vivir como piensa para no acabar pensando como vive. 

www.lafelizgobernacion.blogspot.com 

29 noviembre 2011

La crisis en educación, 2300 millones y 15000 docentes

Ya se saben los datos con transparencia, un reciente estudio señala que durante este año las comunidades autónomas han invertido en educación 2.300 millones de euros menos que en el ejercicio presupuestario anterior, reduciendo en 15.000 las plazas docentes y la oferta de servicios educativos complementarios mientras aumenta el número de alumnos, sobre todo en Enseñanza Secundaria. Ofrece datos rigurosos sobre el impacto de la crisis económica en la financiación educativa en el período comprendido entre los cursos 2008- 2009 y 2010-2011 y estos dejan meridianamente claro que se perpetra un duro golpe y se deja ver la amenaza para el Estado social que suponen los recortes de los servicios públicos, incluido el de la educación. Asimismo el corolario apuesta por una respuesta que debe pasar por la defensa del modelo social, de los elementos básicos del estado del bienestar. Y todo, aunque solo sea por higiene mental: desmantelar lo construido solo colabora a minar las bases del estado social y de las políticas públicas. 

Padres, madres, estudiantes y docentes no protestan por problemas gremiales, sino que tratan de expresar su preocupación por la deriva de la educación pública en España a raíz de los recortes presupuestarios para 2011 aplicados por la mayoría de los gobiernos autonómicos. El futuro pasa por el impulso de la educación y de lo público, frente a quienes propugnan la privatización pese a que algunos dirigentes políticos hayan tachado de vagos a los profesores, tildando de "políticas" las movilizaciones, cuando en realidad se están limitando a defender la calidad del servicio público educativo. Todos, ahora otra vez tras las elecciones generales coinciden en que se hace imprescindible plantear propuestas que conduzcan a la oferta de un gran pacto educativo. Lo más preocupante es que el descenso de la inversión por alumno coincide con un incremento del porcentaje de estudiantes en los dos últimos años en Enseñanza Secundaria, retornados al sistema educativo, tras abandonarlo prematuramente en el período de bonanza económica, para mejorar su cualificación profesional y académica. Como resultado de este desequilibrio, en los institutos públicos hay 120.000 estudiantes más que son atendidos por 15.000 profesores menos. Este aumento de alumnado se traduce en un incremento de la relación de escolares por profesor en los centros públicos y el deterioro de servicios educativos importantes como los relacionados con la atención a la diversidad, tutorías, formación profesional, educación de adultos...un recorte que afecta a todos los sectores y niveles educativos. Eso es ya el pasado, hablaban del tsunami, pero parece que el epicentro de ese maremoto corre que se las pela y va recorriendo tierras y mares sin control, graduando sus efectos, del 20N hasta aquí empezaron los nacionalistas catalanes poniendo sus dos mayorías sobre la mesa y, cual rabo de nube -como llaman a los tornados en el Caribe- diciéndole a los que allí tienen vecindad administrativa que no sería posible el pacto fiscal que buscaban, por lo tanto la factura la pagarían ellos, en las escuelas, universidades y ambulatorios. Desde allí llegó al Cantábrico, al Mediterráneo, entra en Baleares, vuelve a Santander se detiene otro rato en Madrid, en la Mancha y, por aquí, solo tiene que asomarse al periódico y ver el lío que montó la conselleira de sanidad con las tarjetas supuestamente caducadas. 

www.lafelizgobernacion.blogspot.com

22 noviembre 2011

Las otras elecciones, ahora la udc


Apenas recuperados de la resaca unos y del naufragio otros, la Universidad de A Coruña se apresta a elegir a su rector el próximo primero de diciembre. Pero a diferencia de las pasadas elecciones en que todo se juega a una única vuelta, la pluralidad de candidatos -nada menos que cinco- que aspiran a regir los destinos de la UDC hace presagiar que esta será una primera vuelta en la que se elegirán los dos contendientes que habrán de competir en una segunda y definitiva. Corren tiempos poco propicios y tal vez más, después del vendaval del 20N, para abrigar la ambición de gobernar una universidad joven con severos problemas de reconocimiento e identidad, con recursos escasos y decrecientes y con el quijotesco reto de aspirar a los objetivos de la declaración de Bolonia, frente a los gigantescos molinos de viento que amenazan con disfrazarlos cuando no pervertirlos. Este humilde observador asiste maravillado a tan loable y generosa entrega a la cosa pública en momento tan propicio para la abnegación como difícil para la euforia. Sorprende agradablemente no solo lo civilizado de los contendientes, que al menos hasta el momento se han mostrado pulcros en extremo, sino su loable esfuerzo por no diferenciarse en exceso, conscientes de que solo se puede llegar a la segunda vuelta empezando en la primera a pescar en caladeros ajenos. Se produce aquí una curiosa fenomenología y es que, a falta de identificación formal con las ideologías políticas al uso, cada quien presume de que tal o cual personalidad le apoya, para que se le identifique con las posiciones que aquella supuestamente representa y por el contrario se sugieren rumores sobre el apoyo a otros contendientes por parte de terceros, con el fin de que se les identifique negativamente con ellos. Para quienes tienen el derecho y la responsabilidad de votar, las cosas se complican bastante. Todos están por la universidad pública -faltaría más- y por la financiación adecuada y suficiente. Todos quieren convertirla en centro de excelencia al servicio de los intereses patrios y todos apuestan por los mejores equipos de gestión, declarados o no; pero al observador pausado le surgen algunas dudas. ¿Cómo va a resolverse la necesidad creciente de recursos, cuando la tendencia a los recortes se tornará incontestable? ¿Cómo se podría alcanzar la excelencia tan vinculada a la innovación y a la investigación, cuando es en ese concepto donde más escandalosos han sido y según parece van a ser los ya tristemente famosos recortes? ¿Qué decir de los objetivos de Bolonia? Ser competitivos frente a universidades de otras latitudes, implantar un nuevo sistema de aprendizaje en el que el trabajo del alumno sea el centro del proceso, hacer intercambiables de modo automático las titulaciones de todo el Sistema Universitario Europeo y garantizar un sistema de gestión de calidad que permita verificar con indicadores objetivos requerirá algo mas que declaraciones de buenas intenciones. Queda el recurso poco riguroso, pero tal vez práctico, que es el recurso a la confianza que pueda a cada quien inspirarle el candidato. Y digo con pesar candidato en masculino, porque no estaría nada mal que en una institución con un importante número de mujeres, hubiera una catedrática dispuesta a competir con tanto varón rampante. Se avecinan días de intensa campaña y es posible que no sobre información veraz, pero seguro que abundarán los rumores sin origen conocido. Tiempos difíciles para ingenuos y para incautos y mucho ojo con los espejos cóncavos y convexos que ofrecen reflejos distorsionados. ¿Algún candidato se atreverá a fotografiarse en el espejo de España? Cousas veredes.

www.lafelizgobernacion.blogspot.com

16 noviembre 2011

¿Quién hay frente a bachilleres, curas y barberos?

Hay quien quiso ver, quien creyó ver en el debate de estas elecciones, un duelo entre caballeros. Las reglas de la caballería implicaban la protección a doncellas, viudas y huérfanos, la defensa del honor propio, el de su señor y el de su amada, para lo cual el caballero perseguía las hazañas y el desfacer entuertos, para mayor gloria suya y la de sus prójimos, servidor público, siempre. Siempre en defensa de su verdad velará por los intereses injustamente atropellados, demostrando su valor poniendo su vida siempre al tablero. ¿Estuvieron los contendientes a la altura de los paladines?
Estos caballeros nos los describe la épica, claro. Después la realidad es otra, puesto que las reglas juradas al ser armados también, iba a decir se malvenden, pero mejor queda decir que se malinterpretan, se olvidan. La lanza y la espada tienen precio al servicio del buen señor o se convierten en una suerte de juegos florales, con mucho público, plumajes, armaduras y reglas muy encorsetadas. Nuestros héroes coincidieron hasta en la corbata, sus cohortes fueron equivalentes, pero el campo del honor no estaba equilibrado, la actitud defensiva del cortesano Rajoy dejó pocos huecos a la lanza del más belicoso doncel, Rubalcaba.
Tenemos toda clase de ejemplares en la literatura española y, faltaría más, en el ciclo artúrico que recorrió Europa, gozaron siempre del éxito en la tradición oral y las hazañas de los caballeros andantes fueron divulgadas por monjes y juglares, hábiles y pícaros, truhanes y a menudo asaltantes de alcobas. 
Fíjense bien cuando recorran el papel prensa y seleccionen las TDT varias; abundan plumas, teclados y micrófonos al servicio de la narración de las más fantásticas aventuras de los contendientes, pero consentirán conmigo que la balanza mediática está ciertamente desequilibrada; una cosa es que las leyendas de las hazañas de Rajoy hiperbolizadas de boca en boca convivan con silencios clamorosos sobre el futuro, traten de silenciar sus propios fracasos del pasado y al tiempo se ningunee al otro caballero aspirante, con luces y sombras también en su haber, pero con la cara descubierta, las reglas del torneo nunca permitieron atacar en mala lid al caballero descubierto. Todo frente a un Cid Campeador, infanzón de baja cuna que defiende a su tierra y a su rey contra la aristocracia feudal, contra los fijosdalgo, los aristócratas. El héroe Cid-Rubalcaba es expulsado de Burgos por su osadía frente al poder, por su defensa del ascenso social legítimo, pero es leal y luchará siempre por la justicia, aunque esté solo ante el peligro, aunque defienda causas perdidas, aunque intentasen burlarle los cortesanos, infantes de Carrión, vencidos en Corpes. Sus enemigos le siguen mitificando, aunque cabalgue presuntamente muerto, le siguen temiendo, buen vasallo si hubiese buen señor, siempre a pecho descubierto, endeble armadura, pero consistente argumento, mucha fe, hasta el delirio. Le vimos defendiendo causas perdidas frente a gigantes y molinos, también como un Sancho que después de haber servido bien a su amo Don Quijote, parece que toma el relevo quijotizándose con sentido común frente al cura, al barbero y al bachiller Sansón Carrasco, diferentes rostros del conservadurismo, de la mediocridad y la involución, los que quemaron los libros de Alonso Quijano, un Alonso Quijano que ve próximo su mutis, como apuntaba sabiamente Dario Fo hay formas y formas de irse, refiriéndose a Zapatero y Berlusconi.
www.lafelizgobernacion.blogspot.com