18 agosto 2009

El informe TALIS: ¿los profesores ante el espejo? (I)

Ya ha sido tratado en estos folios en algunas ocasiones, pero aprovechando más tiempo libre para estos ladrillos nos detendremos en análisis de los resultados de TALIS, un informe de la OCDE que podríamos traducir así: las relaciones entre profesores y alumnos, su comunicación, la eficacia del trabajo de los primeros y el resultado observable en los segundos. El informe se basa en encuestas y estadísticas, por lo tanto hay que poner a remojo desde un principio sus resultados. Son datos obtenidos en realidades sociales y administrativas diferentes, muy distantes; por ejemplo, se comparan los resultados obtenidos en España en centros públicos y privados, abarcando un universo de 4.000 profesores de 200 centros, con los que se observan en Dinamarca, Turquía o Malasia. Al contrario que PISA y otros estudios similares que intentan valorar objetivamente el éxito escolar y sólo consiguen movilizar mercados mediáticos para producir turbulencias y arenas movedizas en los debates electorales y parlamentarios, al contrario, repito, TALIS se fundamenta en opiniones subjetivas de profesores y directores de centros, por lo tanto será una mirada simplificada tamizada por ópticas múltiples y variadas. En un principio hay que constatar que en España los profesores con menos de treinta años no llegan al 10% y que más del 30% tiene más de cincuenta años; el panorama no parece muy alentador. Podemos hablar de la voz de la experiencia y de todos los tópicos que quieran, pero en este oficio, como en todos, hay retrasos que no tienen perdón, no se puede perder el tren y vivir de recuerdos. Hagamos un inciso y recordemos qué ocurría hace veinticinco o treinta años, la aplicación real de la ley 70, la de la EGB y el BUP -de importancia capital en la España que salía de la dictadura y con una economía necesitada de desarrollo-, no se da hasta entrados los años ochenta en los que se produce una real ampliación de plantillas y construcción de centros, se facilitan las jubilaciones y, por lo tanto, soplan nuevos aires en las aulas. Sin ser derrotista cabe suponer que o hay una renovación de los cuadros de personal en los próximos años o la comprensividad y el constructivismo seguirán siendo oscuras incógnitas en la secundaria española. En estos momentos hay posibilidades de jubilación anticipada e incentivada desde los sesenta años para los que lleven treinta años de trabajo, pero se dan dos fenómenos paralelos, por un lado en ciertos sectores del profesorado no se la contempla como una opción atractiva puesto que las condiciones laborales al estar en activo mejoraron sensiblemente en los últimos años y, por otro, se trata de un salto brusco, sin tránsito entre la actividad y el descanso obligatorio sin una preparación previa para la jubilación, es un colectivo que se encuentra sano y en condiciones de seguir al mismo ritmo, a piñón fijo, tal y como hizo toda su vida laboral. Seguramente hay fórmulas imaginativas, que no incrementen el gasto público y que sirvan para aprovechar experiencias y renovar los claustros.

11 agosto 2009

Los monos y las monas aprenden

No sé por qué siempre nos machacaron con lo de no tropezar dos veces en la misma piedra, aún a sabiendas de que íbamos a seguir tropezando. Ya va siendo hora de que reivindiquemos que metemos la pata con la mayor naturalidad y que supongo que se trata de algo congénito, natural en nuestra especie de bichos raros. De ser así entenderíamos los calentones que nos dan a todos cuando nos ponemos a decir la verdad sin cortarnos un pelo. Pero, claro, la vida pública y las repercusiones que en ella tiene lo que los responsables deciden es diferente, se supone que los que aguantan de la rosca, los que dirigen el cotarro son lo suficientemente reflexivos, pausados, metódicos como para no causar males. Por ejemplo, a la señora Cospedal se le fue la olla en un recalentón veraniego, harta de que la hubieran dejado de guardia en agosto y pletórica porque los justicias valencianos apoyasen los donativos textiles a su presidente; puede poner al Estado patas arriba y criminalizar a todo su aparato sin pruebas, pero sólo le queda lo que recomienda su amigo Fabra: ajo, agua y resina. Pero siempre hay algo en lo que apoyarse y nos lo acaba de demostrar un estudio que explica por qué el ser humano aprende más de sus aciertos que de sus errores; es decir, que nuestro cerebro aprende de lo que hacemos bien y no de lo que hacemos mal. Equivocarse no sirve de nada, según una investigación realizada por científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en la que se constató que dos regiones cerebrales concretas se activan sólo cuando hacemos las cosas bien, y no cuando las hacemos mal. Dado que las áreas activas están vinculadas con el aprendizaje y la memoria, los científicos afirman que sólo aprenderíamos de los aciertos. No les estoy tomando el pelo ni saco a relucir las serpientes de verano, al parecer el profesor E.K. Millar y su tropa consiguieron generar por vez primera una instantánea del proceso de aprendizaje de unos monos, demostrando que las células del cerebro, cuando una acción genera un buen resultado, se sincronizan con lo que el animal está aprendiendo. Por el contrario, después de un error, no se produce ningún cambio en el cerebro ni se transforma en nada el comportamiento de los animales. Todo esto tendría que ver con la plasticidad neuronal como respuesta al entorno, y tendría implicaciones para el entendimiento de cómo aprendemos, y también en la comprensión y el tratamiento de los trastornos de aprendizaje. Yo no sé qué diría Paulov de esto; pero bueno, están los ordenadores por medio y malo será que no tengan razón. En esto estaría pensando el señor conselleiro de Educación para seguir con la barra libre de las subvenciones a los colegios del Opus que diferencian, discriminan y segregan a niños y niñas. Ya se han olvidado de las viejas razones, del pecado original de las mujeres, de su peligro natural y de su incapacidad para ser cabezas de familia, puesto que, por naturaleza, son amas de casa. Ahora ya hay nuevas teorías para justificar la segregación: los monos aprenden del ensayo, del acierto-error y las monas también, pero a distinta velocidad; por lo tanto los monos y las monas han de estudiar separados, o no.

05 agosto 2009

De gripes y encuestas para idiotizados

Cuando una administración se empeña en tomarle el pelo al personal, seguro que lo consigue, a ver si no es así lo que está ocurriendo en los dos casos que les paso a comentar. No me digan que no; es cierto que el numerito que están montando con la gripe A es de juzgado de guardia. Se está creando un alarmismo, una psicosis colectiva realmente grave. Es cierto que existe el virus, es cierto que puede llegar a tener mayor riesgo que otros, pero no es lógico ni procedente que nos sirvan el espectáculo mediático-económico que nos están suministrando. Que hay un riesgo, pues que los médicos y hospitales estén preparados para detectar y atajar los casos y que no se acongoje a la población recomendándole que no se dé la mano ni se bese al saludarse. Resultan chocantes dos realidades cotidianas provocadas por la histeria, una es la de la absoluta descoordinación provocada por los múltiples sistemas sanitarios públicos en las autonomías que han de reunirse casi en consejo de ministros para pactar los protocolos a seguir contra la enfermedad y otra la persistencia de la ministra, cual Capitan Trueno, haciendo continuas declaraciones aparentemente tranquilizadoras, pero que no consiguen su finalidad ante el administrado idiotizado, desconfiado por todo lo que le pueda venir encima y considerándose el primer y prioritario grupo de riesgo al que hay que vacunar siete veces y llenarle la despensa de tamiflús y demás antivirales. En resumen, con este virus circunscrito al hemisferio sur, sin un mísero dólar que pudieran llevarse las farmacéuticas, ni nos enterábamos; ahora bien, si el primer mundo puede hacer negocio, por menos que unos pocos salgan de la crisis con buenos dividendos de vacunas y potingues. El otro marasmo de cifras y letras es el que envuelve al ciudadano afectado por la encuesta del gallego. Aún dejando claro que las administraciones son libres para gastar los impuestos en lo que crean conveniente y en hacer las encuestas que quieran, como si creen imprescindible preguntarles a los invidentes qué musiquilla quieren para cruzar los semáforos; muchos de ustedes estarán de acuerdo conmigo en que a la sociedad gallega y a los padres en particular se le ha tomado el pelo con alevosía y mala leche. En un proceso propio del tercer mundo, nos encontramos con lo mismo que ya sabíamos, que las cifras darían pie a lo que le diera la gana al gestor de turno, que los números tanto valen para un roto como para un descosido, que con ellos de podrían diseñar varios sistemas educativos en Galicia con un idioma, con dos o con tres, a gusto del consumidor. Pero se produce el agravante de que la voz que clama en desierto cual mártir de la patria se arma de argumentos más o menos falaces para llevar el ascua a su sardina. En resumen otra vez, el poder político en Galicia podrá legislar después de conocidos los datos de la encuesta como le venga en gana, para eso suma un diputado más que todos sus adversarios juntos. Pero para eso no hacían falta los aspavientos iniciales ni el mutis por el foro protagonizado por el presidente y el conselleiro, dejando solo al responsable del ramo colgado de la brocha.

29 julio 2009

Nos ha dejado Tino, un crítico coherente

Siempre hay que huir de los tópicos; pero, qué demonios, hoy no me da la gana, siempre se van cuando más los necesitamos. Ya no me voy a referir a sus más próximos, a su familia, cómo no lo van a necesitar. Me consta que supo dejar las lecciones bien enseñadas y discriminar bien, concienzudamente, racionalmente a los que no se preocuparon más que de amargarle la vida, sus últimos años de vida. Sabemos quiénes son y nos hemos quedado con su cara. Tranquilos no pueden estar, yo en su lugar no lo estaría. Tino era fiel lector de estas páginas, un lector incondicional y muy crítico desde sus comienzos. Un crítico coherente como lo era en todas las facetas de su vida. Lo suyo era la reflexión, era el mar en el que navegaba como pez incapturable. Era un profesor de filosofía de reflexión muy consciente que siempre le llevó a la acción, a la práctica. Nunca fue un tenor hueco de discurso armónico; mejor, fue un buen divulgador de teoría con fácil aplicación, siempre de los que hilaron fino, con tino -como bromeaba-, de los que no daba puntada sin hilo; cuando tenía que ser el que navegaba contra corriente lo hacía sin cortarse un pelo. Fue minoritario en su pensamiento, pero nunca con vocación elitista, sino todo lo contrario, proselitista, nunca dogmático ni cansino, insistente en sus convicciones, de los que nunca tiran la toalla, evolucionan y predican con su práctica. Les podría poner dos ejemplos extremos de su vida, la condena en Carabanchel en los años difíciles del franquismo o el conversador ágil y hábil con sus alumnos más difíciles, hasta llegar a la extenuación, hasta que entrasen en razón. Quizá fuese la clave de bóveda de su vida, la palabra razón, la razón de los convencidos de que el individualismo, el chalaneo y el cortoplacismo no son buenas fuentes en las que deba beber esta sociedad. Hoy me sigue haciendo falta, porque hoy tenía pensado hablar del diálogo social, del bocado que los empresarios insaciables quieren darle a la hucha de la Seguridad Social, del templagaitismo de Zapatero, del buitre de Rajoy y su carroña permanente, del raquitismo neuronal de algunos dirigentes sindicales. Hoy también querría saber tu opinión, compañero, que nos queda tanto que hablar.

21 julio 2009

Decoro y buena educación en el lenguaje

Hablaban los clásicos del decoro lingüístico, lo que no tiene nada que ver con no decir tacos a mansalva. Pensaban que el decoro era algo así como la adaptación del lenguaje al personaje, que en las obras literarias la verosimilitud fuese tenida en cuenta por autores; todo siempre para conseguir en el lector o en el espectador los efectos deseados, conmover en el caso de la tragedia o distraer en el de la comedia, los dioses y héroes tendrían que usar registros cultos y elevados y las clases inferiores, expresarse como tales. La Celestina lo retoma magistralmente diferenciando los diálogos de Calisto y Melibea de la propia tercera o los criados. Con el tiempo esta aparente rigidez se fue abandonando, tanto en la lengua coloquial como en la literaria se han perdido los corsés. Puede ser que haya quien piense que se ha perdido ese decoro desde que llega a la sociedad el momento interclasista que pudo representar el siglo de oro, el momento en el que el culto repolludo hubo de hacerse entender por el plebeyo, es más, hubo de captar su voluntad. Pedro Crespo o Peribáñez son personajes del pueblo que pueden ascender socialmente defendiendo su honor y sin dejar de usar su registro lingüístico en una suerte de superación de cierta diglosia. El pueblo llano ya tiene con quien identificarse. Más tarde ya no nos queda más remedio que los extremos se toquen y el erudito a la violeta y el nuevo rico sean el hazmerreír de la sociedad en el uso de una falsa cortesía lingüística. Esa cortesía con frecuencia la asocian con lo que ocurre a menudo con el uso de las dos lenguas en Galicia. En Cataluña el comportamiento suele ser modélico, en el momento en el que alguien se da cuenta de que puedes llegar a tener algún problema de comprensión, inmediatamente cambia de lengua y se pasa al mejor castellano en que se puede expresar; creo que puede ser opinión unánime contrastada por los que pasen por allí. Sin embargo, por aquí la situación es diferente, tenemos la situación paralela, el gallego hablante natural no tiene ningún problema en hacerse entender en castellano; pero cuidado con los recién llegados a la normalización; tenemos al sector resentido que no cambia de lengua aunque se esté muriendo y la típica conversación bilingüe en la que se ve que ninguno de los dos quiere dar su brazo a torcer que no considera el cambio de lengua como un gesto de cortesía sino como el luchador que pierde el asalto, incluso el combate. Es una situación atípica y anormal, pero que no se soluciona con leyes normalizadoras, sino con buena educación y bastante sentido común.

La tercera vía lingüístico editorial y los libros de texto

La guerra lingüística está abierta desde hace tiempo y desde este folio se dijo que era una guerra artificial, que al populacho le importaba un nabo y que sólo se estaban ventilando votos entre unos miles de ciudadanos más conscientes o más desocupados, que de todo hay. Hace unas semanas comentábamos la posibilidad de que apareciese el famoso manifiesto programa que días atrás vio la luz como solución entre los insurgentes que desde el Gobierno desenterraron el hacha de guerra lingüística y los portadores del fuego eterno, proporcionado por los dioses del galleguismo y de la pureza y conservación del idioma, que no renunciarán a él porque son sus dueños por los siglos de los siglos y que no consentirán que ningún humano o semihéroe se atreva a considerar que hay otra verdad distinta de la suya. Tal es así que, después de tantos dimes y diretes, después de tantos cafés tomados, después de tantear hasta al Apóstol Santiago para ver si era o no firmante del famoso manifiesto, después de que hubiese pasado por las manos y por el correo electrónico de los ordenadores de miles de personas, vio por fin la luz con 1.300 firmas. El Manifiesto Galego se presenta en Vigo, lo monopoliza el mundo nacionalista editorial moderado con toques centristas y se contraprograma con otro acto de baile de salón entre la Federación de Municipios y Provincias de la mano de la Consellería de Educación. En resumen, los ayuntamientos quieren seguir trincando pasta a espuertas de Normalización Lingüística y la Consellería de Educación, que tan amablemente recoge el guante de la promoción de gallego, se muestra favorable a tal proposición y seguirá tirando de talonario mientras el cuerpo aguante. Claro que no se comentó en su momento, mea culpa, el papel de los editores en la movida y quizá convenga saber quién se moja y quién no se moja. Examinando la presentación viguesa comprobamos que la filial del grupo Anaya está bien representada; sin embargo el grupo Santillana está poco lucido en el acto, aunque en las firmas no falten más que alguno de los intelectuales orgánicos. Líbrenme todos los dioses de proyectar sombra de intereses espurios en la tal iniciativa, que seguro sólo está promoviendo lo que dice promover. Ambos grupos tienen mucho que ganar y que perder en la guerra de los libros de texto en gallego. Si cada año todos los padres han de comprar la colección de ejemplares en gallego, queda claro que el negocio editorial y librero sale bien parado, con o sin subvención de la Xunta; por el contrario si estabas más preparado para el anterior servicio de préstamo a las familias, la cuenta de resultados te puede quedar perjudicada o no, según pinten las subvenciones. También puede influir la capacidad de cada uno de los dos grupos para situarse en la venta de ejemplares según salga el Decreto del Gallego con un porcentaje u otro de asignaturas en cada idioma; incluso pueden llegar a influir los nombres de los autores de los manuales que usen los escolares. Lo que sepamos lo seguiremos contando; pero, de momento, tengan el oído atento.

07 julio 2009

Traducción simultánea normalizada

Asisto a una reunión de trabajo, es una situación frecuente, relajada, de confianza, en la que los conflictos surgen, si es necesario, de la diferencia de criterio y en la que las formas nunca se pierden y, si se pierden, es porque la tensión deviene en risa floja y comentarios distendidos. El caso que les quiero relatar en este contexto, y muy por encima, tiene que ver con la comunicación. Todos los asistentes compartimos lengua y usamos los registros coloquiales o técnicos según mande la circunstancia, procedemos de diversos lugares de España e, insisto, hay confianza suficiente como para obviar etiquetas y protocolos. Pues bien, en ese ambiente de profesionales, universitarios todos, políglotas algunos, estoy percibiendo que determinados compañeros y compañeras tienen ciertas dificultades para expresase con la concreción precisa en español. No es su idioma habitual ni para hablar ni para escribir a diario, tampoco es de lectura imprescindible. De suerte que resulta extraño que alguien no sepa decir más que recull de prensa y no le resulte familiar el término resumen. También puede ocurrir que alguien no sea capaz de decir refuerzo de argumentos o apoyo en las decisiones si no es en otra lengua. En ambos casos el resto de los interlocutores no tuvimos ningún problema de incomunicación, ellos tampoco; ni siquiera significó más que unas brevísimas interrupciones en el fluir de la conversación: pero, claro está, los cafés más personales dan pie a los comentarios sin malas intenciones. Si estas anécdotas sucediesen en una conversación con un alemán o con una francesa que aprenden español, no nos llamaría la atención, sería lo más lógico; pero que esto nos ocurra con un cuarentón que tiene como primer idioma el catalán o alguna de sus variantes valencianas o baleares es más preocupante. Nos lleva a pensar qué puede estar pasando entre la población escolar. No quiero entrar en valoraciones, pero resulta tan extraño como que un gallego hablante use queso por mentón sin ser consciente del calco, que se asombre de que un castellano no le entienda su expresión coger en el colo, o que no use correctamente los verbos quitar o sacar. En todos los casos hay un déficit en la enseñanza del castellano. No tendré ni el más mínimo problema para asistir a esas sesiones de trabajo con traducción simultánea. Ningún problema; pero no nos engañemos, eso querrá decir que sobre la enseñanza de las lenguas y su libre uso habrá algo que decir, así como del cumplimiento de los estatutos, de la Constitución o de las leyes educativas. Es posible que esa sea la voluntad mayoritaria de los habitantes de un territorio, como Cataluña, pero que no se haga con mi financiación. Viene esto a cuento de que el Parlamento catalán acaba de aprobar la Ley de Educación Catalana por amplísima mayoría y mucho me temo que si le dedicamos un folio una de estas semanas nos podemos llevar muchas sorpresas, sobre todo si tenemos en cuenta la afición que se tiene por estas tierras a copiar, previa traducción, lo que por allí se escribe. Y para terminar, quede claro, que desde este momento considero estas situaciones como normales y, por lo tanto, no reclamaré ninguna Ley de Normalización Lingüística.

30 junio 2009

Sin la careta en Barrio Sésamo

Vivieron tiempos de confusión, propios de congresos y de luchas tribales, intestinas, en el mundo nacionalista. Parecieron tiempos de calma chicha esperando a ver quién se llevaba el bacalao y lo partía. Pero todo fue un espejismo, en pocos meses tanto en el mundo sindical como en el político, se vuelve por los fueros viejos y los coroneles de toda la vida están prestos de defendernos de todos los males que, como no podría ser de otra forma, siempre vienen de fóra. Un vez más se les ve en sus diferentes facetas y bajo diferentes siglas, unas más dulces y amables, otras más duras y de discurso rancio. Por ejemplo el pasado 23 de junio diputados nacionalistas y socialistas se despacharon a gusto contra la reforma de la Ley de la Función Pública Gallega y la definieron como un nuevo 18 de julio..., de golpismo contra el idioma; pero lo más alarmante y preocupante fueron las alusiones al desembarco dos de fóra, es decir, a lo desprotegidos que quedan los ciudadanos con vecindad administrativa en Galicia al opositar a cualquier puesto en la administración frente a los murcianos que demuestren ser tan competentes o más en su oficio que los nativos. Dicho sea todo esto después de dar los gritos de rigor, es decir, que todo ciudadano que quiera ser atendido en cada una de las dos lenguas, tenga derecho, lo ejerza y se le respete. No vamos a hacer más sangre en este folio, porque ya es de sobra conocida la opinión de servidor sobre estos conceptos más próximos a Barrio Sésamo y sus viejas lecciones sobre los factores espacio-temporales, dentro e fóra, que marcan límites geográficos, pero también nos sitúan en el tiempo y en la historia. Miguel Delibes escribió un relato entrañable, La hoja roja, no sé si se podrá encontrar fuera de las librerías de viejo en las que aún quedan ejemplares de aquella popular colección, de cinco duros el ejemplar, patrocinada por la TVE franquista y en la que se colaron de rondón autores y obras poco recomendables en las sacristías y en los cuartos de banderas. En esta novelita el maestro hace un paralelismo entre el librillo de papel de fumar en el que la hoja roja avisa de que hay que ir al estanco a reponer suministro y las señales que da la vida con sus particulares hojas rojas que marcan la caducidad y desembocan en la soledad. A lo mejor es buena señal y al nacionalismo le está llegando su hoja roja. Sin ir más lejos se han quedado solos, tarde, pero afortunadamente ya sin la compañía de las centrales de clase en el conflicto del metal; en sus asambleas en los astilleros y demás empresas del sector ya se llega a llamar extranjeros a los trabajadores de Ferrol, lo cual podría ser tomado a cachondeo futbolístico si no fuese porque la frase es seria. Quieren regular el acceso al trabajo a los que no son como ellos, son de fóra; los senegaleses, medio millar en el naval, eran visibles en los primeros momentos del conflicto, solidarios siempre. Ya no se les ve, ni a los mayores de 45, ni a las mujeres... Habrá que preguntarse qué pasa; no llega con ponerse la pegatina-vacuna de progre para no ser xenófobo y, ojo, que son varios los frentes, el político, el sindical, el lingüístico, el parlamentario... Apriétense los machos y analicen su árbol genealógico, no vaya a ser que no sean de dentro.

23 junio 2009

Libros de texto, ordenadores y demás gastos

Cuando el conselleiro Currás empezó con su política de compra de libros de texto para ser usados como instrumento de trabajo en el aula prestado a los estudiantes, llovieron chuzos de críticas. Los primeros fueron los libreros y editores que venderían la tercera parte de los ejemplares, los segundos en quejarse fueron los que pensaban que a los pudientes no se les debería subvencionar ese gasto. El cambio de gobierno no significó cambio de política y se mantuvo el gasto en libros de préstamo, en aras de que la educación obligatoria fuese realmente gratuita. La experiencia seguramente está siendo satisfactoria, pese al aumento de trabajo para los centros y pese al descontento de ciertos padres que terminaron haciendo el desembolso pertinente para que sus retoños tuviesen un juego de libros nuevo en su casa y tranquilizar así su conciencia. Paralelamente se están informatizando las aulas y los domicilios, los programas de alfabetización del profesorado en las nuevas tecnologías van avanzando lentamente y, por lo tanto, en un breve plazo los materiales didácticos tendrán que sufrir un nuevo revolcón como le ocurrió a la enciclopedia Álvarez al verse sustituida por aquellos modernos libros con fotografías en color, uno para cada asignatura. Pero llega el conselleiro Vázquez a poner todo patas arriba sin el menor sentido de la medida, en sesenta días recorta los cuadros de profesorado en la enseñanza pública, se inventa encuestas de las que ya sabe las respuestas y sitúa al gallego como el mayor problema de la enseñanza en Galicia. Por si no llegase la desorientación en la que se maneja nos sale con el supuesto ahorro que supondrá becar solamente aquellas familias necesitadas para adquirir los libros de texto anualmente, no como cada cuatro años, como hasta ahora. Esto no será ahorro. El papel está en crisis, La prensa escrita y publicada de forma tradicional tiene los días contados; a los libros de texto les pasará lo mismo. Los editores se lo saben y cada vez son más ágiles ofreciendo materiales multimedia y formación red; pero nuestras autoridades no se enteran de por dónde vienen los tiros y venga a comprar papel cada vez más caro y caduco. Otro tijeretazo se viene encima con el recorte de gastos en formación del profesorado. Toda cuanta asociación sin ánimo de lucro, movimiento pedagógico, sindicato? que ofreciese cursillos, seminarios, jornadas y recibiese una raquítica subvención, que se vaya olvidando, el profesor que quiera formarse que se lo pague de su bolsillo. Pero el conselleiro no quiere quedar de tacañón y va prometiendo dinero por otros sitios; empezó este fin de semana en el congreso de la patronal de la enseñanza privada asegurando prebendas y colaboración sin fin. En el mismo foro se habló de las subvenciones retiradas a los centros segregadores por razón de sexo. Seguro que con los ahorrillos hay dinero para desfacer tamaño entuerto y asegurar que los niños y niñas del Opus no se mezclen entre sí y mucho menos que se mezclen con el resto de sus semejantes. Cada vez se le ve más el plumero al conselleiro Vázquez.

17 junio 2009

La escala de grises

Están sobrevolando Galicia negros nubarrones de mezquindad. Hay que leer al Galdós de las novelas de tesis, de las de buenos y malos durante la Restauración, el bueno del canario tachado de garbancero por su sinceridad tomaba partido sin cortarse un pelo, quien no llegue hasta ahí puede quedarse en Marcial Lafuente Estefanía, en Cabanillas o en el señor aquel del himno de los imbéciles e escuros. Pero a lo que íbamos, el Gobierno recién elegido optó por la estrategia más fácil, la de inventarse una oposición irreal, a lo Second Life. El señor presidente al mejor estilo vaquero dice: esto es blanco. Irremediablemente alguien en las antípodas, ante este radical aserto, sale diciendo que, sin lugar a dudas, el imperialismo colonialista español nos sigue asoballando cuando dice que es blanco lo que claramente es negro. Ambos personajes se necesitan y su discurso se retroalimenta, no pueden vivir el uno sin el otro, es como Rajoy Y Zapatero, pero con una diferencia abismal, entre el presidente Feijóo y Francisco Rodríguez -o quien quiera que mande ahora en el Bloque- hay más de un 30% de apoyo electoral. Pero ambos están cómodos y les va bien y les irá todo mejor si nadie hace nada y el presidente sigue con sus ganchos de izquierda populista en el hígado de su esparrin nacionalista. Ya tenemos héroe y antihéroe, la epopeya está servida y que los dioses se apiaden de nosotros. La semana pasada estaba bastante optimista, desde estas mismas páginas, desde sectores parlamentarios razonables y de todos los colores se estaban haciendo llamamientos a la cordura y al aislamiento de la irracionalidad nacionalista y a la demagogia del Gobierno. Hubo pasos ciertos y seguros, algunos intentos de que fuesen los mismos sindicatos mayoritarios los que jugasen otra vez ese indispensable, pero siempre poco reconocido, papel de celestina, de terceros en el conflicto, de mediadores, de buscadores de las tonalidades grises en las que son especialistas cuando negocian los convenios, los que marcasen las líneas de la tregua entre los radicalismos. Hoy ya no le veo salida al callejón, entre todos la mataron y la segunda fuerza política de Galicia, los socialistas, aparecen como una segunda marca del nacionalismo más intolerante; disueltos como un azucarillo trátese el tema que se trate: el artículo 35 de la Ley de la Función Pública Gallega y la obligatoriedad del gallego en las oposiciones, de la derogación del Decreto del gallego en la enseñanza, de la encuesta a los padres sobre eso mismo?Aquí no hay más posturas que esa especie de bien y mal cuando el margen de la duda metódica abre abanicos de grises de gran riqueza; pero claro, es más fácil solucionarlo todo llamando facha al de enfrente. No sé si adelantarán las elecciones generales, pero así no podemos seguir, con un gobierno de pin y pon dirigido por el pensamiento raquítico de Feijóo y con los boinicéfalos más esquemáticos que del racionalismo sólo se quedaron con la cuadrícula de los crucigramas, vamos de popa.

09 junio 2009

El parto de los montes: la encuesta del gallego y el quebrantahuesos

Vengan a mí todas las alforjas, todos los viajes, incluso todos los burros, que aún no sé para qué hicieron maldita falta. Para saber qué pasa en las escuelas, para saber qué se habla y qué se escribe no hacía falta toda esta parafernalia. Pero bueno, este gobierno también se gasta los cuartos en lo que cree conveniente, tiene contento a su electorado y usa a sus funcionarios como le viene en gana. Quede claro que la mayoría de los profesionales de la enseñanza pública le hubiesen informado fiel y verazmente de cuál es la situación lingüística de los pupilos a su cargo, que todos se entrevistan regularmente con los padres -sobre todo con las madres- de su alumnado, usan ese par de lenguas oficiales en presunto conflicto. Vaya por delante que me parece un menosprecio a los docentes, a los equipos directivos, un paso en falso del que se puede arrepentir en cualquier momento y una dejación de responsabilidades como gobierno; de la OTAN y su referéndum se pudo aprender bastante. Aprovechemos el folio para dejar constancia de cuatro simplezas sociolingüísticas, que es lo que está de moda. El gallego no se muere, se mueren sus hablantes, pero olvidémonos de las conspiraciones. Tardará en desaparecer y ninguno de nosotros lo verá. Tratar al gallego en peligro de extinción como al quebrantahuesos o a las ballenas no le hace ningún favor, como mucho surgirán más organizaciones conservacionistas, pero eso no significará que su uso se extienda geográfica ni socialmente. Los que no queremos ni imposiciones y suicidios observamos que es muy distinta la situación de ambos idiomas en el uso oral y en el escrito, los alumnos castellanohablantes no utilizan el gallego oral en ninguna asignatura y a la inversa sucede lo mismo, se callan y nadie les obliga a otra cosa. Ni el decreto viejo ni el nuevo van a solucionarlo. La ley de normalización fracasó de cabo a rabo. Podemos seguir echando la imaginación a paseo -a la luz de la experiencia- y concluir que es imprescindible dejar de crear somatenes lingüísticos confrontados para conservar una legalidad ineficaz o para dictar normas demagógicas. Se pueden dar pasos, por ejemplo, dándole a los centros la autonomía suficiente para organizar la programación de todas las materias a lo largo de las etapas con la obligación de alcanzar los objetivos marcados. Es decir, el alumnado ha de alcanzar la competencia oral y escrita en ambas lenguas a los 16 años que termina la ESO, pues bien, que el propio equipo docente programe, actúe y evalúe con la inspección y control que sea necesario. ¡Conselleiro, no se olvide de los medios y recursos! Y una última píldora sobre el prestigio social del gallego: las liturgias está demostrado que no sirven para nada, todas las posturas de los que fingen ser bilingües y hablan otra lengua en la que no se desenvuelven hacen el ridículo. Ningún chaval se volverá gallego hablante por escuchar a su ídolo perpetrar cuatro frases mal hilvanadas en traducción simultánea.

04 junio 2009

¿Habrá que educar a Mayor Oreja?

¿La Conferencia Sectorial de Educación es un aquelarre o una timba? Mire usted, señor Gabilondo, he acudido con interés a la lectura de su comparecencia en la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados, me he leído el texto de cabo a rabo y no me queda más remedio que llegar a la conclusión de que es usted el pagano y de que otros se están gastando la pasta que usted tendría que estar administrando si quisiera llegar a conseguir los loables objetivos que se propone en su programa de acción al frente del ministerio. Son todos conocidos, pero, por ejemplo, dice que hay que invertir más dinero en la educación infantil hasta los tres años, bien dicho, usted pone la pasta en el Educa 3 y cada autonomía hace lo que le viene en gana con ella, por aquí aún no sabemos qué pasó con las galescolas del Consorcio; que, por cierto, están sin convenio colectivo. Nos cuenta que hay abandono escolar prematuro, me gustaría saber qué seguimiento se ha ido haciendo desde su ministerio de la pasta gansa que dedica a esa especie de permanencias escolares que algunos centros gastan atendiendo a los alumnos que corren riesgo de abandono escolar. No podía faltar, después usted nos cuenta que la FP va fatal, que los alumnos van a los ciclos medios como al matadero, que eso sólo les sirve para encontrar empleo barriendo talleres, que los ciclos superiores no encuentran pasarelas con la universidad, venga ya, otro impulso. Pero el colmo llega con lo que usted llama Escuela 2.0 y que lo concreta en repartir maquinillos portátiles entre estudiantes y profesores, en dotar a los centros de pizarras digitales y cañones de vídeo. En primer lugar no tiene usted ni la más remota idea de la cantidad de aparatos inservibles que hay almacenados en los centros escolares, poco o nada sabe de lo que los conselleiros de las taifas se han venido gastando en licencias para engordar a Bill Gates comprando Windows a mansalva, no tiene ni repajorera idea de lo que cuesta reponer una lámpara de cañón de vídeo cuando se funde; pero ancha es Castilla y venga pedidos. Extremadura o Aragón nada tienen que ver con Andalucía, por poner un ejemplo. Haga recuento de los profesores analfabetos informáticos, póngalo como prioridad en su agenda, meta en cintura a los consejeros autonómicos de la Conferencia Sectorial y procure no perder competencias, ya no le digo nada de recuperarlas. Por último, usted es profesional de la enseñanza de la metafísica, no sé si será labor suya; pero si es posible que nos eche una mano, trate de charlar un rato con Mayor Oreja, déjelo para después de las elecciones europeas. Más que nada me preocupa que un hombre que siempre ha mantenido una postura comprometida y difícil en el País Vasco ahora me venga diciendo que las violaciones, los abusos sexuales a menores en los colegios religiosos irlandeses... son pellillos a la mar, como dice el ministro vaticano Cañizares. No sé yo, el sistema educativo actual será mejorable, pero el que padecieron estos dos sujetos es manifiestamente reprobable.

26 mayo 2009

El piquete lingüístico

Desierto de los Monegros, al mando del teniente Villanueva una sección de infantería hace ejercicios, su misión es tomar una colina o similar en una maniobra envolvente, un objetivo fundamental para su compañía y su regimiento. Hete aquí que este señor bajito, oculto tras su bigotito, analfabeto funcional y macarra vocacional, aparece con toda su tropa agotada a varios kilómetros del punto de encuentro marcado por sus superiores. Su interpretación fue que el mapa tuvo la culpa, menos mal que el Sol no había abandonado la galaxia. Fue un error táctico o estratégico donde los haya. Aquí hay quien piensa que tenemos una suerte de teniente Villanueva al frente de la autonomía y se equivoca de cabo a rabo. Creo que tenemos a un estratega con gran dominio del arte de colocar la artillería en su sitio, un profesional que sabe cuándo debe entrar a trabajar el fuego aéreo, que tiene grandes dotes para las maniobras de distracción, incluso para la guerra de guerrillas, no teme el cuerpo a cuerpo en contextos discretos. Si no se lo creen, pasen y vean informativos. Puede estar ardiendo el metal en Vigo, se puede ir a tomar viento Pascual en Lugo, Caramelo en Coruña, sigan y sigan que hay para todos ¿qué? ¿Cuál es el problema? ¿De qué tenemos que preocuparnos? Vaya hombre, ¿no sabe usted que el mayor problema de Galicia es la reforma del artículo 35 de la Ley de Función Pública de Galicia? Está usted en las nubes, perdóneme, pero así no hay quien haga país. El problema es si los aspirantes a funcionarios han de hacer una prueba o no en gallego. Seguro que es una buena estrategia a corto y medio plazo; no le preocupa a nadie que no sea aspirante, que esté preparándose para opositar; pero al mismo tiempo afianza réditos electorales -que el día 7 está muy cerca- puesto que nuestro presidente de la autonomía aparece como Cid Campeador sobre los nacionalistas radicales y deja con cara de póquer a los socialistas, colgados de la brocha, sin saber si seguir pactando en los ayuntamientos o empezar a hacer política por su cuenta. ¿Es o no es una buena estrategia desmovilizadora? Además el presidente, creo que conscientemente, tiene bien situada a su brunete particular, un rol que está jugando la Consellería de Educación. Le afecta lo anteriormente citado, pero sólo de refilón, las oposiciones de profesores siguen estando blindadas legalmente; pero siempre puede colaborar con comandos autónomos, incluso con piquetes con misiones específicas. Inocentemente, servidor hablaba el martes pasado de la posibilidad de que hubiese un papa lingüístico, conciliador, como el recién nombrado responsable del tema del gallego. A día de hoy no le he leído aún ni una sola declaración pública trascendente; pero el caso es que su jefe, el conselleiro Jesús Vázquez, sí actúa como un general con mando en plaza. Hasta ahora nos mareaba con el decreto de gallego, que si te derogo, que si no te derogo; mientras tanto a los colegios llegan circulares de los inspectores acogotando las plantillas para el año que viene, mientras tanto te cuelo de rondón 14 nuevas titulaciones de FP sin que te dé tiempo a decir ni pío. En los institutos tiemblan con la que se les puede venir encima. Lo que yo te diga, un torero.

19 mayo 2009

¿Precisamos un Papa lingüístico?

Cuando a mi amigo Curro se le asoma un contertuliano con la fresca, al anochecer, proponiéndole cualquier aventura fuera de lo normal, bien sea un fin de semana en Ayamonte o una simple manzanilla en el Habana de Sanlúcar, pueden pasar dos cosas, que estemos a día diez y la cosa no vaya mal o que estemos a día diez y Curro tenga problemas, como él dice, "ecuménicos", es decir, que tenga un par de imprevistos y, por lo tanto, su capacidad de conocer mundo se vea capitalmente disminuida. Bromas aparte, lo de conocer mundo está bien y el Papa de los católicos es un buen viajero; no sé yo si será tan buen diplomático; pero bueno, es cosa suya y de los suyos. Estos días de ahí atrás estuvo por Israel y me dio la impresión de que se metió en camisas de once varas. No sé a qué clientela perseguía, pero esa especie de misa concelebrada con un rabino de medio pelo y un imán del que no se sabe ni el nombre no dan la impresión de un éxito ecuménico ni económico. Porque, claro está, estas misiones diplomáticas nunca son inocentes o bien buscan la unificación territorial, doctrinal en este caso, o buscan el ecumenismo petrolífero. No le veo yo resultados que promuevan los fuegos de artificio. Esto de tener un Papa esta bien, no me digan que no. A fin de cuentas, contar con un Botín, o un Ortega, o un Obama, con un buen dedo para dirigir es un chollo; pero estos tres ejemplos que les cuento no son buenos ejemplos, porque se les caen los palos del sombrajo a la mínima que se despisten. Aquí necesitamos otras categorías; en Galicia somos otra cosa, el coche y la hipoteca ya nos los facilita Zapatero con esas subvenciones remasterizadas. Nuestra necesidad ineludible es la lingüística, es que no sabemos qué hablar, ni qué escribir. Zumba que te zumba están a diario con las monsergas, es cierto que el pueblo municipal y espeso se abstiene de opinar, porque habla en la lengua que le da la gana y es libre de decir lo que le venga en gana. Pero a cada instante anhelo más la llegada de un Papa lingüístico, alguien que nos revele la verdad absoluta, alguien que nos diga si este 17 de mayo lo hicimos bien o mal, alguien que nos diga si en Galicia tenemos que ser monolingües, si tenemos que ser bilingües o si cada uno puede ser lo que quiera con el permiso y el respeto debido a los demás. Esto es complejo, insisto en el modelo religioso, porque a los católicos les va dando buen resultado lo del Mesías, los profetas y demás mitos; a los demás monoteístas también les va bien; pero bueno, por quedarnos con lo más cercano, quedémonos con los que hacen milagros, es lo que nos hace falta. No creo que el buen hombre que se ha hecho cargo del asunto este de la Política Lingüística tenga esas gracias divinas, pero esperemos que sea capaz de templar gaitas entre los cuatro aprovechados que sacan rendimiento editorial y académico anual tal día como anteayer, los iluminados que le siguen buscando las esquinas a la Mesa Camilla de Ramón Piñeiro y los ciudadanos con vecindad administrativa en Galicia.

12 mayo 2009

Del ´noxo´ y de la xenofobia

Hace bastantes años el término xenofobia empezaba a ser utilizado con cierta normalidad; aunque su significado no era siempre bien conocido y, por lo tanto, su uso no siempre era el correcto. Recuerdo haber oído una conversación entre dos adultos, eran buenos amigos, pero surgió un motivo de disgusto, una desavenencia, no recuerdo la causa de la discusión. El caso es que el más ofendido quería recriminar a su circunstancial enemigo y manifestarle su desagrado, su rechazo. Su vocabulario de gallego hablante le llevaba a usar la expresión "das noxo"; pero en un ataque de innovación léxica se arrancó con un "das xenofobia", le sonaba a gallego, sabía lo que era la fobia, pero no albiscaba el odio a los xenos, esa verdura raquítica e insípida. Los dos eran blancos, sus diferencias raciales se limitaban a la diferencia de estatura. Lógicamente, los espectadores poco pudieron hacer para contener la risa y quizá la vergüenza ajena. Pero el bueno del hombre sí era consciente de que la xenofobia era mala, no sabía la razón, pero era mala. Creo recordar que podríamos estar saliendo de la crisis de los primeros noventa. A partir de entonces llagaron porque hacían falta y contribuyeron a llenar las arcas de la Seguridad Social, cotizaron para la Formación Profesional, para pagar el desempleo, como todo hijo de vecino. Pero, no sé, seguramente exagero, me da la impresión de que hay quien considera que esa dedicación no debe dar pie a recibir las compensaciones generadas por el trabajo realizado, que éstas han de conservarse -que la crisis viene muy dura- sólo para los nativos. Seguramente nuestro personaje, el descrito más arriba, diría hoy algo así como que da noxo tanta xenofobia. Fíjense en los grandes tertulianos que braman pidiendo el despido gratuito y demás beneficios sociales, se quejan de que los trabajadores rumanos en España ganen más cobrando el paro en España, que malviviendo de hambre en su país; es que tienen unas cosas estos rumanos, mira que querer lo que es suyo ¡en qué cabeza cabe! Más cercano fue el episodio protagonizado en Vigo por sindicalistas nacionalistas que pusieron en duda la legitimidad de contratar a inmigrantes que se encuentran en la lista de espera a la que se van a buscar nuevos trabajadores. Sin comentarios. Esta es ya una sociedad enferma, estamos a un paso de Berlusconi y con Aznar cual Ave Fénix llamando a la puerta. Mientras tanto Ibarretxe se permite el lujo de insultar a la mitad de sus vecinos y no pasa nada; eso sí, siempre humillado ante su dios. Los sesudos pensadores, buscadores de salidas justas a la crisis se afanan en hallar respuestas a las grandes preguntas, quieren decirnos cómo será la nueva sociedad que salga de la crisis, qué posdemocracia nos espera una vez que el liberalismo ha demostrado que no sirve. Pero me temo que hay problemas más urgentes que la posdemocracia, la predemocracia es el fundamental. Las actitudes que en este noroeste empiezan a verse ya son viejas conocidas en regiones más desarrolladas donde huele a podrido desde hace tiempo. Es un virus que tiene algo de puerco y nada de porcino, no provoca fiebre, pero sí noxo.

06 mayo 2009

De puercos y teclados

Podríamos empezar a hablar de puercos en sentido figurado, pero hoy no creo que valga la pena. Podemos hablar de teclados, los de los viejos profesionales y los de los mercenarios con su viejo cané de periodista; unos durante años y años dieron ejemplo de seriedad, rigor y de toda la imparcialidad posible; otros, lo usaron de la forma más vil al servicio del mejor postor. Por diferentes razones siempre he admirado a ambos prototipos. A unos por sus dilemas ante el teclado, a los otros por su sangre fría a la hora de hocicar ante un editor. Hay que verse en el pellejo. No me estoy cuestionando hoy las viejas polémicas sobre la ética informadora o sobre la reserva de las fuentes o sobre todos los watergates habidos y por haber. Trato de situarme en los zapatos del periodista que maneja datos, muchísimos datos, de las más variadas fuentes interesadas y que ha de tomar decisiones arriesgadas que cambiarán las vidas de sus lectores, oyentes? Pongámoslos en el caso de la nueva gripe, ya ni le pondré calificativos, en su mano está la información científica, a su servicio se ponen los intereses políticos, ni que decir tiene que de ellos dependen los intereses farmacéuticos, los servicios médicos son sus esclavos. Todo porque de su profesionalidad y responsabilidad depende que lo que pueda ser una simple precaución se transforme en alerta o se precipite hacia el alarmismo. Cada vez es más imprescindible tener más información, pero también más y mejor criterio para discernir lo fundamental de lo accesorio, sobre todo cuando se trata de temas que afectan a la vida cotidiana más inmediata, sobre todo a la salud. Ni México es la cuna de todas las infecciones víricas, ni los cerdos son los peores enemigos del hombre. Prudencia y cautela, cada vez más. A todo ello se le añade el ingente trabajo de documentación al que pueden tener acceso, que si hubo gripes, que si mataron, que si se pusieron todos los medios precisos para atajar los efectos. Pues bien, sólo esa responsabilidad, pero toda esa responsabilidad, es la que está en manos de los profesionales de la información y sus teclados, de un titular infortunado puede depender que se desate un episodio de pánico como el de La Guerra de los Mundos en forma de asalto a las farmacias a la búsqueda de mascarillas o Tamiflú. De unos datos mal explicados puede depender el futuro económico de los productores de pollo o cerdo. De una alarma mal controlada puede depender el colapso de los servicios de urgencia merced a un protocolo médico mal diseñado fruto de una decisión política condicionada por dios sabe qué poco confesables intereses. Y todo ello bajo la humillación de contratos basura, de precariedad, de presión abusiva, de salarios menguantes y horarios crecientes; con cuerdas flojas sobre las que caminar y horcas caudinas bajo las que subyugarse. El día 7, este mismo jueves, cuando leamos las nuevas sobre los efectos de la gripe, acordémonos de que detrás de ellas están periodistas que pierden la vida como Couso o que la sobreviven como la multitud de anónimos que nos sirven a diario.

29 abril 2009

Un conselleiro que patina en sus primeros pasos

Parece ser que el nuevo Gobierno gallego ha situado en punta de lanza al conselleiro de Educación. Fue en estas mismas páginas en las que el señor Vázquez Abad, aún sin equipo definido, entraba en flagrantes contradicciones; por un lado predicaba consensos, consultas a diestro y siniestro y, por otro, se comprometía a cumplir al dedillo su programa electoral. Lo segundo es comprensible, loable, incluso ejemplarizante; sería de los primeros en cumplir su compromiso con los electores. Conozco bien ese programa electoral y les daré buena cuenta de su promesa. Difícil le será, por lo tanto, llevar a buen puerto ese compromiso de diálogo; quizá hubiese sido más prudente abstenerse de hacer declaraciones de principios antes de hacer público su equipo y de ponerse en contacto con todos sus futuros interlocutores. Me consta que este no es el estilo del presidente de la Xunta. En la citada entrevista hace referencia al tema del Decreto del gallego, era de esperar, ya están dando marcha atrás, siguen manteniendo la promesa de consultar a padres y profesores, pero ¡ojo con la vinculación!, veremos si les obliga o no. Al final serán las editoriales las que manden, como siempre, si tienen stock de libros habrá que venderlos, ¿se los van a comer? Mientras se siga usando el idioma como adarga o estilete, el beneficio será de los pescadores en río revuelto y no de los usuarios. Pero más preocupantes son sus declaraciones sobre la subvención a los centros que escolarizan de forma segregada a niños y niñas. Desde este rincón, desde viejo, se viene clamando en contra del uso del dinero público para fomentar la discriminación en las aulas, por razón de sexo, de color de piel, de lengua materna... y menos aún cuando se usa la biología como excusa. Claro que niños y niñas son distintos, aprenden a distinto ritmo, tienen distintos intereses; faltaría más, pero, por eso mismo, aprender a convivir con el distinto es enriquecedor, es lo que prepara para el mundo real. ¿Le preguntará el conselleiro a los padres si quieren que sus hijos aprendan informática, gramática o los puntos cardinales? Seguro que no. Ampararse en que los padres han de tener libertad para decidir lo que sus hijos e hijas han de aprender es un sofisma de tamaño natural. Un engañabobos. Me ha defraudado el joven conselleiro. También lo hizo siguiendo a los valencianos, pues parece que sigue sus teorías sobre la Educación para la Ciudadanía, usando como todo argumento que no hay asignaturas que sirvan para ser bueno. No hacían falta alforjas para eso. Aquí hay un error de bulto del profesor de economía, no hay que buscar buenos alumnos o buenos hijos; hay que formar buenos ciudadanos que convivan responsablemente con el vecino de la escalera de su portal hasta con el colega, compañero de seminario de doctorado. Esta sí es labor en la que la escuela y esta asignatura, se llame como se llame, pueden aportar su granito de arena. Y si también hay que enseñarles que la disconformidad y la rebeldía son imprescindibles para ser un ciudadano crítico, pues habrá que hacerlo.

24 abril 2009

Abandono escolar y salidas falsas

Hay temas recurrentes, casi perpetuos, a veces provocados por la época del año, otras por la propia oportunidad política. Uno de ellos es la escuela, el fracaso y el abandono prematuro de sus usuarios. Las estadísticas brotan como hongos en los despachos, me refiero a los despachos de las agencias de noticias. Previamente se cocinan en otros despachos más interesados en que florezcan, bien que sean baratos champiñones, producto de baratillo estadístico sin mayor credibilidad, bien que se recolecten sabrosos boletus bien escogidos, incluso trufas, con serio contenido político y abundancia de datos de buena cosecha. Uno de aquellos, de los que se sirven con mayor abundancia y frecuencia y aderezado con las más variadas salsas es el que anuncia que el porcentaje de abandonos crece sin disimulo y huye de anunciarnos cualquier razón científica ni metodológica que sirva de apoyo ni explique las razones por las que a los 18 añitos cerca del 30% del alumnado no haya titulado en el sistema educativo reglado y ahí se queda, a su suerte. Como con todas las setas y similares este dato combina muy bien con otros productos en revueltos, espárragos, ajetes, el huevo roto. Ligado todo como los números de verdad que se suman y restan, se mezclan sin el menor criterio con tal de que el resultado sea resultón, y perdón por el burdo poliptoton. A nadie importa qué mezclamos: retrasos escolares, absentismo familiar, mala gestión educativa, profesorado poco formado o saturado de trabajo, porcentaje de inmigración? Después vienen las variantes regionales de los revueltos de setas, que si los andaluces fracasan mucho más, que si los gallegos mejoraron; como si los cocidos conociesen fronteras y los guisos de cifras y vegetales supiesen de acentos, dialectos y lenguas, discriminasen cunas. Soy un escéptico redomado, la composición de las morcillas es muy similar, la sangre no puede faltar, en este caso el informe al respecto del Consejo Escolar del Estado atinaba poniendo el dedo en la llaga: "Se debe asegurar la igualdad de oportunidades para su permanencia en el sistema". Esa es la sangre de la morcilla y el estado de las autonomías ha de darle una vuelta a lo que estamos haciendo. No veo que se pongan soluciones al problema real. Pero lo que me preocupa más es algo que vengo observando desde hace tiempo, lo cuento en alto porque no sé hasta que punto es cierto. No me explico de dónde sacan para tanto como destacan las academias por correspondencia, como se las llamó toda la vida. Unas siglas misteriosas, llenas de consonantes de imposible descodificación, con grandes volúmenes de publicidad radiofónica que garantizan la felicidad permanente, grandes éxitos, puestos de trabajo sin fin y a la carta, de magnífica cualificación y segura remuneración. Sí estoy seguro de dos cosas, una es que me da que las administraciones públicas están haciendo dejación de funciones a la hora de que la formación profesional de los adultos sea una realidad y otra es que el timo funciona, es decir, que por muy raro que sea el producto, es consumido, tiene adeptos, sufridores o víctimas de la estampita, el tocomocho y derivados

14 abril 2009

Ver y no creer

Después de ver y convivir en un ambiente luterano, de sobrias catedrales, sin la más mínima concesión al adorno, con esa profesión de fe privada que lleva a pecar en la intimidad, incluso a bordear los límites de la ley en la intimidad -está feo ser consumidor de alcohol en público, pero no en privado-, después de todo, decía, no sorprende que la que fue candidata a la vicepresidencia de los EEUU por el partido republicano frente a Obama, la gobernadora de Alaska Sarah Palin, haya propuesto a Anthony Ross como fiscal general del Estado, ya que según sus palabras, "con su vasto conocimiento legal, experiencia e integridad será un excelente fiscal general", a un sujeto que es autor de frases como: "Si un hombre no puede violar a su propia esposa, ¿a quién violará entonces?". "El problema de la violencia doméstica se acabaría si las mujeres aprendieran a mantener la boca cerrada". Pero no tienes más que aterrizar en la realidad sabiendo que si parte de tu ocio depende en mayor o menor medida de la programación televisiva, no tendrás más remedio que tropezar con todo cuanto culebrón de romanos y trasfondo católico te puedas imaginar. Seguramente sin intenciones proselitistas, sino simplemente por atender a la clientela que se queda en casa in poder usar sus días de descanso en otras actividades más costosas en tiempos de crisis. Mas esa tarea de observación a ratos muertos te lleva a conocer más de cerca la realidad del terremoto en el centro de Italia, de ver de cerca esa pantomima de funeral de Estado, presidida por un cardenal católico y con un Berlusconi, de hoyo en hoyo, hablando de fines de semana de cámping, comidas de pic-nic para los niños, intentando camuflarse entre la masa, él, que es el dueño de la mayoría de los medios de comunicación italianos, y españoles, intentando parecer que pasa desapercibido y se rinde a la neurosis colectiva y llora en público como cualquier fariseo; un sepulcro blanqueado más en medio de la multitud que trata de rehacer su duelo con la ayuda de la medicina y así aislarse de toda suerte de propagandistas clericales, vendedores de sueños; por cierto, no faltaron a la cita de la propaganda los imanes musulmanes, que también reclamaban a sus clientes de entre la catástrofe. Sí faltaron a la cita de las honras fúnebres los de la asociación de constructores y contratistas subcontratadores, capataces y listeros del gremio de las obras públicas que malconstruyeron las viviendas y timaron a sus compradores ¿irán a algún infierno? Mientras tanto, pasa por aquí Vázquez para recordarnos que "hay en estos momentos un ordenado y planificado ataque contra la Iglesia desde distintos sectores del pensamiento" y que es un ataque "ordenado y reflexionado y perfectamente coordinado", lamentablemente se nos ocultan las fuentes, el mismo Vázquez nos las oculta cuando no desenmascara a los culpables del tal ataque y nos quedamos sin saber qué clase de conspiración judeo-comunista, se supone, está detrás de las intrigas para tergiversar las declaraciones del Papa sobre la utilidad de los condones para evitar los contagios, no ya de sida, sino del virus del papiloma humano y el cáncer de cuello de útero. Mientras tanto prepárense para la avalancha de anuncios para que matricule a sus criaturas en clase de religión y no se pierda ninguna procesión de las de lazo blanco.

11 abril 2009

El litio, el compromiso, el francotirador José Agustín (y II)

Como la piedra, amigos,/ como el canto rodado,/ en perpetuo combate/ con el agua y los años./ Sí, sed como las piedras,/ como los cantos rodados:/ libres ante la fuerza/ duros y empecinados Claridad. Hablábamos la semana pasada de los diez años sin José Agustín Goytisolo, quizá el mejor poeta del medio siglo. Para muchos, no era un ser menos atormentado que la media, todos los han de vivir con la obligación de ser felices, no han de exteriorizar sus dolores, puesto que el duelo ha de combatirse con la química y la farmacopea. Llega a decir a los setenta años: "Si tuviera que vivir todo lo que he vivido, preferiría no volver a vivirlo". Goytisolo se confiesa muchas veces, sin pudor. Muere de forma trágica, la caída de ese balcón de su casa, difícilmente considerada como accidente, contradictoria con la alegría que aparentemente le producía la preparación de los recitales con Paco Ibáñez, en los que ofrecería esos poemas desnudos de florituras superfluas, los urbanos, los intimistas, los políticos, siempre los melancólicos, recogidos en más de veinte libros. "La gente se muere igual que un geranio", dijo una vez José Agustín, "a mí me gustaría morir con la cabeza clara y sin dolor". No sabremos nunca si su deseo se cumplió. Podríamos hablar algo más de su obra, pero como adelanto vean cómo en una reciente recopilación de sus colaboraciones en la prensa leemos: "Aceptar el silencio y someterse al miedo es denigrante para la sociedad y mortal para la democracia... Callar ante una falsedad o un abuso de poder, por temor, es silencio cómplice". También nos sirven aquellos versos: "Así es el viejo oficio / del poeta, que comienza / en la idea, en el soplo / sobre el polvo infinito / de la memoria, sobre / la experiencia vivida / la historia, los deseos, / las pasiones del hombre. / La materia del canto / nos la ha ofrecido el pueblo / con su voz. Devolvamos / las palabras reunidas / a su auténtico dueño". Ante este resumen, sobran las exégesis y todo alejamiento de la hermenéutica se vuelve peligroso. Cuando ya habíamos sobado la edición de Carme Riera de su Poesía, ella misma nos anuncia para estos días la presentación de Poesía completa y de Más cerca, sus artículos y colaboraciones. Es buen momento para empezar a degustar con calma, en ratitos de ocio, las píldoras que nos receta José Agustín, escogiendo el momento y sin prejuicios morales ni academicistas. Siempre habla alto y claro, para terminar no viene mal recordar Llega el litio: "Mucha tristeza nunca le humilló / pero temía el hondo pozo oscuro / que él envolvió en sus aguas cenagosas. / Mucho haloperidol; pinchazos de antabús / probó electroterapia veinte veces / y salió disparado hacia una vida / que ahora ya no recuerda: quince años / hasta que llegó el litio: quince años perjudicando a todos los que amaba / pues gastó su dinero y el ajeno / en alcohol en viajes y en delirios. / Pero el litio llegó y está en su sangre / y ahora es su compañero de por vida / hasta la oscuridad o la luz total". De Las horas quemadas. 1996.

02 abril 2009

El litio, el compromiso, el francotirador José Agustín (I)

En este mismo instante/ hay un hombre que sufre,/ un hombre torturado tan sólo por amar/ la libertad José Agustín Goytisolo Luis Antonio de Villena siempre nos recuerda de José Agustín Goytisolo una faceta que no conocemos mucho y es la de difusor de la poesía catalana. Es cierto que tradujo a los italianos, a Pavese, pero sin duda la mayor deuda que tienen los que no le reconocen su condición de escritor catalán es la de su esfuerzo para que los castellanohablantes conocieran las obras escritas en catalán, desde Poetas catalanes contemporáneos, de 1968, hasta Veintiún poetas catalanes para el siglo XXI, de 1996. Entre otras cosas, por eso le dedicamos un par de folios a este bebedor, fumador, vitalista, hombre de la vida como libertad y como exceso, que tuvo al final innumerables depresiones y se suicidó hace diez años, el 19 de marzo de 1999, arrojándose al vacío desde el balcón de su casa. Hágame usted caso, zambúllase en José Agustín Goytisolo. Si lo conoce, hágalo porque sí; si no ha tenido el placer, téngalo, que no es pecado. Se encontrará, por ejemplo, con aquel que le dice, sí a usted, en Miedo al espejo: "Igual que el vaho en un espejo/ así haces tú. Siempre encubriendo/ lo que eres: un temeroso/ y atrasado sentimental;/ un lobo sin garras ni dientes;/ un desastre como persona./ Si no ocultaras tus carencias/ nada te ocurriría. Pero/ tú no temes lo que otros piensen/ sino verte en un claro espejo". De Como los trenes en la noche. 1996 Creo que en estos diez últimos años, los que pasaron desde que nos dejó José Agustín Goytisolo, su obra y su vida llegaron más al público más inquieto. También su made, Julia Gay, está de aniversario: hace 71 años cayó bajo las bombas franquistas. La familia, cuenta Josep Pernau reproduciendo conversaciones con el poeta, vivía en el campo huyendo de la guerra, los hermanos jugaban a buenos y malos, como todos los niños sin conciencia exacta de qué era aquello. El destino llevó a su madre, Julia, a comprar los regalos el día 17 para la fiesta de los Pepes, una novela rosa para Marta, un libro de cuentos para Juan, un muñeco de madera para Luis y novelas de intriga para José Agustín y la mal llamada bomba del Coliseum le costó la vida. "De aquel trueno, de aquella/ terrible llamarada/ que creció ante mis ojos,/ para siempre ha quedado,/ confundido con el aire,/ un polvo de odio, una/ tristísima ceniza/ que caía y caía/ sobre la tierra, y sigue/ cayendo en mi memoria,/ en mi pecho, en las hojas/ del papel en que escribo". Queda el polvo. Quizá con el paso de los años el nombre de Julia, la hija, la nieta, alegró la vida del poeta. "Perdóname, no sé decirte/ nada más, pero tú comprende/ que yo aún estoy en el camino./ Y siempre, siempre, acuérdate/ de lo que un día yo escribí/ pensando en ti como ahora pienso". Ya era una vida atormentada. Dice Juan que la meningitis del 27, la que se lleva a su hermano mayor, atormenta a su padre y provoca que José Agustín no fuese considerado nunca como primogénito. La relación con sus hermanos menores nunca fue óptima, parece que Luis se sincerará estos días en el Congreso-homenaje al que hoy recordamos cuando decía en Salmos al viento: Cuando yo era pequeño/ estaba siempre triste/ y mi padre decía/ mirándome y moviendo/ la cabeza: hijo mío/ no sirves para nada".

24 marzo 2009

El ambiente educativo se calienta

Llevamos unos cuantos años en Galicia de tranquilidad laboral en las aulas, no ha sido la felicidad universal, pero seguramente el equipo saliente de la Consellería de Educación deja el listón con un balance positivo, una lástima que no hayan sabido venderlo en las elecciones. Incluso hace pocos días el último responsable popular era incapaz de tirar a dar contra sus sucesores y les reconocía los aciertos, seguramente no pondría los acentos en las mismas íes, ni diseñaría el mismo panorama ni se encontraría en el mismo escenario. Por ejemplo, el antiguo conselleiro acude al viejo truco de que estos no hacen más que continuar con todo lo bueno que yo hacía, como intento vale, pero no cuela y que si los de ahora tuvieron más dinero que él para libros y ordenadores, mala disculpa y penitencia a la vista: es cierto que la enseñanza pública estuvo mejor dotada presupuestariamente: esta es una decisión política, él no la tomó. Es triste, pero real. El balance de los conservadores es que los colegios e institutos están rebosantes de profesores ociosos, distribuidos sin ton ni son. Hace falta ser osado para hacer semejantes asertos sin rubor preventivo. Pero a ver si dando una vuelta por el mapa de España nos damos cuenta de cómo van las cosas. La huelga del 19 en Cataluña fue sonada, la enseñanza pública se echó a la calle contra un consejero socialista y contra una ley de educación autonómica que implica el aumento de la carga lectiva de los profesores, los recortes de plantilla y el parón de la pública en beneficio de la concertada. El panorama en el reino de Esperanza Aguirre no pinta mejor, la privatización roza límites grotescos, la intención de que la pública sea el gueto de la inmigración no se oculta, los beneficios de los conciertos se ofertan sin pudor, que el negocio es el negocio. La relaciones laborales están rotas desde tiempo y tiempo, ni la más mínima intención de que se restablezcan. El día 25 saldrán a la calle otra vez. Las cosas en la taifa de Camps están que arden, ya llevan su tiempo de larga y sostenida bronca con la ocurrencia de la Educación para la Ciudadanía en inglés hasta que tuvo que envainársela; luego se inventó lo del chino y siempre la cortina de humo tendida para ocultar la privatización y el desprestigio de la red pública para hundirla otro poco. Hay aviso de huelga para el 25 de abril y el reequilibrio de la matriculación, el mapa escolar... están en juego. La bronca en Andalucía ya empezó el 24 de febrero, aquí los socialistas también se inventaron una ley de educación autonómica que en vez de tratar de adecuar y dignificar el sistema, dar mejor servicio a sus usuarios, mejorar infraestructuras y plantillas se ha dedicado a hacer experimentos con el horario escolar y la jornada. Como ven, las cuatro comunidades de mayor población tienen la cocina educativa bien caldeada. La declaraciones de intenciones ante la crisis sobre el papel que ha de desempeñar la educación en el futuro, parece que se quedan en papel mojado. Precaución con lo que nos pueda tener preparado el gobierno entrante, que son muchos miles de ojos los que observan atentamente y con espíritu muy crítico, como siempre.

17 marzo 2009

¿A sastres nos comparáis?

Cuando lo erótico y lo pornográfico se vuelven a poner de moda es que andan los sastres de la política rondando por ahí. Los que le hacen un traje al prójimo en menos que canta un gallo. El jabón, el jaboncillo de sastre, me quedó siempre gravado como un artilugio mágico, aquella especie de tiza que marcaba y no estropeaba ni manchaba las telas. Los patrones, aquella suerte de planos incomprensibles para los mortales que servían de base a los sastres para componer las armaduras de los ternos impecables, aunque los chalecos hayan desparecido casi del terceto clásico, aquellos hilvanados de montaje y desmontaje que nunca fallaban, siempre a punto para los ajustes precisos para que los desavíos anatómicos del cliente se viesen hábilmente camuflados. Personajes admirables, sin duda alquimistas de la estética con muy pocos ayudantes, siempre ellos guardianes y responsables de la intimidad, del desnudo del cliente. Sin embargo Quevedo, en El alguacil endemoniado, nos habla de los sastres, nos cuenta impresiones y convicciones, cabalmente haciéndose eco de lo que observaba a su alrededor y nos deja perlas tildándoles de personajes indeseables incluso en el infierno, aquellos no sólo peores que los demonios, sino que hay tantos en el infierno que es imposible no darse con ellos, la cosa más vil del mundo, la mayor leña que se quema en el infierno. Sin duda hay leyenda negra. A estas alturas Camps, el presidente valenciano, puede estar dudando entre usar el traje nuevo del emperador y pasearse desnudo o reafirmar a su sastre como hombre de confianza. En todo caso el asunto trae dinero por medio; antes los sastres perseguían en los tebeos a sus deudores ahora son sus honorarios los que persiguen a sus clientes por mor de quien sufraga las facturas. De tanto taparse, de tanto cubrirse de lujosos paños bien cortados, el desnudo se muestra en toda su integridad, con citas a escondidas y secretos inconfesables. Lo incomprensible es que sus seguidores, fans y clientes sigan mirando para otro lado, seguramente es ese afán conservador que anima a la búsqueda del mal menor el que les consuela o el que les tranquiliza esa conciencia y les da pie a soltar sus ansias depredadoras sin control para desvalijar al prójimo sin el menor pudor. Sí, es cierto que, aunque no parezca verdad, la reflexión moral empieza a calar hondo en la sociedad actual, como en todos los momentos de crisis profunda. Por un lado están los que ante las desgracias compartidas buscan el apoyo, para darlo, para ofrecerlo, buscan la solidaridad para ejercerla y por otro los que no se cortan a la hora de mostrar sus desinhibiciones, de compartir sus desnudos y desvergüenzas bien vestidas. Parece que habrá que volver a darle la razón a Celaya: "Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo, estamos tocando el fondo".

10 marzo 2009

La izquierda, las elecciones y la cueva de Montesinos

Haber pasado esta última semana sin contacto con aquella parte del mundo real que aparece en los medios y tratar de ponerse al día es tarea harto difícil. Por lo tanto, y por no estar callado, me entretengo en repasar mis opiniones sobre el difunto gobierno en los últimos años y me encuentro con que no tengo dotes de profeta, pues si bien fui mordaz, muy severo con la componente nacionalista del mismo, no lo fui tanto con la contraparte socialista. Ambas cosas debieron ir más unidas. Por ahí va mi primera autocrítica. Además del autoconsumo también hay que ver lo que dicen que pasó de verdad y, aparte de la injusta y precipitada dimisión del Touriño, no encuentro nada medianamente sobresaliente. Pero no hay nada como llegar al mundo real, repasar y encontrarte con que no sabes dónde vives. Eso fue lo que pasó, desayunarme con la noticia de que Galicia es un paraíso de los murciélagos y los gallegos sin saber lo que tenemos a nuestro lado, de que convivimos con especies y variedades en peligro de extinción. Hay que ver de lo que te enteras, esos supuestamente inofensivos pequeños mamíferos, que no ven, que oyen extraordinariamente, todo, que vuelan sin tropezar y que aparentemente no molestan a nadie, alimentándose de lo que encuentran a su paso. Sabíamos que vampiros sí había en abundancia, de los que chupan todo lo que se pone a tiro. Sabíamos que buitres no faltaban, aves de rapiña y carroñeras que no dejan víscera sin tapiñarse. Hienas siempre hubo, más que las se podían imaginar, con sus risitas hipócritas. Aquí vivíamos tan felices con nuestros raposos de siempre, con nuestros lobos y cada vez con más jabalíes. Menuda fauna la nuestra, somos la envidia de todas la autonomías inventadas y por inventar. Pero nada comparable con el murciélago orejudo, ese que me parece recordar que vive en las sierras de Lugo o de Orense, que puede sobrevivir a dos mil metros, pero que desciende a setenta para cazar. Desgraciadamente los molinillos de los parques eólicos se lo están cargando, no controla el asunto este de las aspas ajenas a su medio. Este es otro efecto colateral de las elecciones. Hasta ahora los murciélagos más famosos eran los de la cueva de Montesinos, a la que Don Quijote desciende con dificultades, con las bandadas a su alrededor, allí queda sumergido en un profundo sueño, despertando ante un florido prado, y frente a un castillo de cristal, donde el caballero Montesinos arrancó el corazón a Durandarte muerto, para entregárselo a su amada Belerma. Muchas son las extrañas situaciones que allí le ocurren a Don Quijote, y que merece la pena descubrir en este capítulo, al regresar el caballero es izado por Sancho y el estudiante. Trae los ojos cerrados, pues, con dolor, comprueba que el mundo de la caballería es tan sólo una fábula. Algo así quizá le haya pasado a la izquierda en Galicia, vivió en la ilusión, preocupándose de las rapiñas, de las manadas de jabatos en los cultivos, de guardar a las gallinas de los raposos? mientras los murciélagos del país -nunca me gustaron esos bichos sin visión- eran los guardianes de la cueva, ahora hay que salir al mundo real otra vez conscientes de que los libros de caballería son ficción.

09 marzo 2009

A 70 años de Colliure

Todo está en el 'cómo'. Hay que reír alegremente,
hacer buenos versos, llevar una vida decente,
tener una muerte digna?
También fui a Colliure a visitar la tumba de Antonio Machado, hace muchos años, guiado por una especie de morbo, de admiración, de devoción, de deber inexcusable de carácter ciudadano, de deuda con el poeta que te abre los ojos de vez en cuando. Octavio Paz decía que el poeta no tiene biografía, que su biografía es su obra, su poesía. Como en otras ocasiones hay que discrepar, los poetas también tienen biografías y no siempre corren paralelas a las lecturas que se hacen de sus obras. Dicen también que la izquierda española siempre leyó más a Machado y a Hernández que a Marcuse o Gramsci. Es una verdad como un templo, la ideología de la progresía está más impregnada del Machado cantado por Serrat, que del análisis político y económico preciso para gestionar los cambios, las transformaciones imprescindibles en una sociedad de retrasos seculares. Tanto es así que se llegó a confundir en las aulas al intérprete y al autor de los poemas, criamos a generaciones enteras que se saben aquello de caminante no hay camino y, por extensión, le adjudicamos los derechos de autor de Mediterráneo al poeta sevillano en perjuicio del catalán. Soy de los que piensa que Serrat le ganó por la mano a Paco Ibáñez a la hora de popularizar al poeta y sus Proverbios y cantares, por eso me dejó un regusto poco agradable que este último protagonizase la celebración del aniversario. Pero, de todas formas, pelillos a la mar y manías de autoconsumo. Hoy tendríamos que estar hablando en los más variados foros de esa biografía de Antonio Machado permanentemente incompleta, pero con dos andamios -por lo menos- bien anclados: la biografía de Ian Gibson Ligero de equipaje y el volumen Prosas dispersas (1893-1936) que reunió Jordi Doménech, publicado en Páginas de espuma. Seguramente encontraremos, y no es tarde para hacerlo, centros de interés con múltiples aristas que nos ayudarán a ordenar el sustrato cultural, ese poso que nos quedó de los discos de vinilo venerados, ese mito que nos sigue ayudando a escoger citas para los mensajes, incluso para los navideños. Nos dará mucho juego profundizar y, repito, ordenar datos y asociar obras y fechas, para encontrar a Leonor, la muchacha de quince años con la que se casa cuando él ya pasa de los treinta, en A un olmo seco, su muerte prematura, la nostalgia del poeta por el amor que nunca puede alcanzarse, la tragedia de su relación imposible con Pilar de Valderrama ¿es o no es su Guiomar la destinataria? En ese momento vital, en plena guerra, solo, se exilia el testigo que presencia la toma de Cuartel de la Montaña, el agitador de la resistencia, el que escribe mataron a Federico/cuando la luz asomaba o cuando él, poco amigo del barroco, dice: Otra vez -¡otra vez!-, ¡oh triste España!, / cuanto se anega en viento y mar se baña/ juguete de traición, cuanto de encierra /en los templos de Dios mancha el olvido,/ cuanto acrisola el seno de la tierra/ se ofrece a la ambición, ¡todo vendido

24 febrero 2009

El que paga manda

La verdad es que no sé de qué me quejo, nos llevan de excursión al extranjero a un precio ridículo, como si la miseria que pagamos cubriera los costes del día de asueto con restaurante, autobús y visita a la feria de turno. No me doy cuenta de que estoy recibiendo lo que antes se denominaba salario diferido, es decir, una suerte de pensión de jubilación en especies, de ocio subvencionado y de cultura sobre ruedas, no como aquellas merendiñas de antes, en las que el pulpo y la empanada componían el único aderezo al mitin aleccionador y recriminador del personaje protector de la comarca y dedo de la mano derecha del gobernante por antonomasia. Ahora es todo por sorpresa, te subes en un autobús con tu peña del barrio para comerte un bacalhao y traerte una botella de oporto de recuerdo envuelta en un toallón de baño y en medio de la ruta se te aparece el vicepresidente y candidato de los nacionalistas, el que gobierna el asunto ese de las residencias de día, de las de los mayores dependientes y se ofrece a alterarte los planes para marcarse una sesión de buen marketing electoral machacando al personal a traición con una de rendición de cuentas de buen gobierno de primer plato y otra de buenas propuestas e futuro de segundo, el postre ya será muy dulzón y el café con gotas de desbarre demagógico llamando a la lágrima fácil con el terruño, la infancia de privaciones, los hijos ya criados ?Y la mayoría aguantando estoicamente porque ya se sabe que el que paga manda y nunca se sabe si este que está hablando es el que paga las pensiones o si será cierto eso que dice de que nos van a poner un suplemento del país a la paga que cobramos. A fin de cuentas, el de la asociación tiene nuestro nombre y si nos ponemos impertinentes, puede ser que cuando nos haga falta de verdad no nos eche una mano o lo que es peor, que estemos incluidos en una lista negra. Por lo tanto hay que aguantar el chaparrón, a fin de cuentas entre los de esta especie, éste no amenaza con la guerra, éste solo fabula sobre no sé bien qué de las ventajas de que Madrid esté lejos, que no pinte nada en nuestras vidas, que a fin de cuentas ellos no son de los nuestros, no nos entienden y no debemos dejarnos gobernar por ellos ni por sus amigos de por aquí. Se debe de creer que somos tontos por ser mayores, que tomemos la pastilla de la tensión y la del colesterol no significa que tengamos que ser sordos también. Pero por lo menos éste no pregunta la razón por la que le ponen nombre de mujer a las vacas, para darle pie al granjero a explicarle que las vacas son las que paren, las que dan leche? Es un proceso confuso el del 1 de marzo, si nos dejamos llevar por los viejos esquemas, la derecha tiene a su partido de siempre y a los nacionalistas para elegir, mientras la izquierda clásica ha de conformarse con la socialdemocracia, hasta ahora buena gestora, y ciertos grupos con pocas perspectivas. La crisis nos pilla descolocados y las aventuras parecen poco recomendables, la opinión pública no parece estar por la labor de los cambios bruscos; pero los que consigan la sartén y su mango no podrán dormirse ni en los laureles románticos del ombliguismo nacionalista ni en el supuesto buen hacer de la izquierda guapa y de pedigrí.

19 febrero 2009

Elecciones aburridas

EN LA EDICIÓN DEL MARTES 17, EL ARTÍCULO DE FERNANDO GONZÁLEZ MACÍAS 'LAS OTRAS CAUSAS DE LA ABSTENCIÓN' APARECIÓ ATRIBUIDO POR ERROR A ADOLFO GIL GÓMEZ
Claro que puede pasar de todo, como siempre, pero me da en la nariz que serán estas unas elecciones aburridas, las de la autonomía -recuerden, el 1 de marzo- sin nadie que ponga en duda que habrá otro par de gobiernos coaligados en la Xunta y que al candidato de la derecha le van a dar la medalla de oro del colegio de oftalmólogos, se ofrecerá como penitente perpetuo en todos los santuarios de Santa Lucía o verá su futuro asegurado como usuario, como colaborador o como dirigente de la ONCE. Menudo ojo clínico se gasta don Alberto a la hora de seleccionar candidatos o de dejar que le cuelen goles desde todos los centímetros del área gobernada por las boinas, incluido el punto de penalti. A estas alturas tratar de motivarnos la libido electoral con unas tramas de mafiosos, con delegaciones periféricas, auténticos daños colaterales de la burbuja inmobiliaria, es de traca barata. Que a la sombra de los poceros se sembró la trama que hoy reaflora es de Perogrullo, con sus espías, sus cacerías y demás frivolidades. Que la derecha se flagele ahora porque no se van a subvencionar los colegios ultras que no mezclan a los niños con las niñas y que pretendan que la sociedad se movilice en defensa de los caprichos de cuatro privilegiados que se creen tocados por la gracia divina es una burla a la sociedad con mayúscula, que las está pasando canutas, y que las pasará peor. Pero esas criaturas llamadas a la dirección de la sociedad del futuro desde las escuelas de negocios y facultades de medicina de Navarra no pueden educarse en la tensión de concupiscencia coeducadora. Que los nacionalistas no encuentren mejores mensajes que los que se pueden ofertar desde la galescola de turno, con el Gaiás en el olvido, con niveles ridículos de desarrollo de la ley de dependencia, incluso comparándolos con los de regiones con menores niveles de renta, con una política industrial que el único balance que puede presentar es el de la guerra de los molinillos de viento, con todos los grupos empresariales a la greña menos el que les subvenciona el papel prensa, para mayor gloria de su líder, en un periódico que usa las dos lenguas del país. Las dos lenguas en uso, tamaño error, pecado, sinsentido y despropósito sin parangón, cuando para ellos la lengua es una, grande y libre y a ti te encontré en la calle. Ojo con el encandilador mensaje del cordero electoral, que en las galescolas se puede hablar como se quiera, pero ya hay colegios en los que los profesores no pueden usar el castellano para saludarse en el pasillo porque hay no sé bien qué normas. Seguramente tratarán de animarnos un poco desde la izquierda, pero la verdad no sé cómo se puede hacer sin enfrentarse de verdad a los problemas presentes: el paro es galopante y frente a la decimonónica esperanza -sin segundas intenciones- de las patronales de despidos masivos y gratuitos no se encuentran mensajes de mayor calado que la amenaza movilizadora en la calle, que pocos se creen; sin poner encima de la mesa de nuevo el reto real de la economía europea: el desarrollo tecnológico y la vuelta de los trabajadores jóvenes en paro al sistema educativo para que sea realidad.

14 febrero 2009

Educación infantil: menos lobos, Sr. Quintana

No es la primera vez que desde estas páginas se le ponen las peras al cuarto al señor vicepresidente por tirarse los faroles que se tira con sus logros en el mundo asistencial a los menos favorecidos. Hoy toca tirarle de las orejas por la educación infantil en el tramo inicial, hasta los tres años de las criaturas. Pero vayamos por partes, es culpable de muchos males, pero no de todos. Hubo tiempo ha, una Administración -la de la derecha- que consideraba que esos diminutos ciudadanos no eran sujetos del derecho a la educación, por lo tanto, si había que asistir a los más desvalidos, lo tendría que hacer la Consellería de Familia y nos encontrábamos con guarderías, un término retrofranquista usado para contentar a las madres descarriadas y trabajadoras que -malditas ellas- dejan a sus criaturas al cuidado de desconocidos y desconocidas. Con el tiempo aparecen los parvularios, los preescolares, los jardines de infancia? eufemismos que no llegan a difuminar la capacidad discriminadora del ente limpiaculos para atenuar la indolencia de las madres desnaturalizadas. Claro está que todo esto va a costa del ciudadano pagano del servicio privado, salvo casos flagrantes de beneficencia. Con el tiempo verán que este servicio privado, privadísimo, da un salto en la calidad, ya hay élites que se pueden pagar algo mejor que un almacén y nos encontramos con las famosas escuelas infantiles. Esta nueva pequeñoburguesía, en algunos casos pseudogallego hablante, precisa de un nuevo producto educativo, es necesario que los hijos de estos profesionales y funcionarios de medio pelo dispongan de un cubículo asistencial con un psicólogo-conductor de autobús y una maestra cocinera que gestionen el negocio, eso sí, con nombre del país, la escola infantil ha de llamarse en gallego y ha de ser capaz de enseñarle a los niños alguna canción en inglés, para que luego no se diga que no somos modernos, nosotros los progres. Cambio tras cambio llegamos a la situación actual, eso sí, después de cuatro años de gobierno de Quintana y el panorama que nos encontramos es algo parecido a un puzle en el que encajan piezas que van desde el bajocubierta patera o el entresuelo multiusos en el que se hacinan criaturas sin ningún control, pasando por la guardería de barrio sin ningún control de requisitos, por la escuela infantil pública, hasta el nuevo invento de las galescolas, el conejo de la chistera, estrella de la legislatura nacionalista. Pero como lo que cuentan son los números ahí van un par de ellos: tenemos más de 65.000 criaturas en esas edades, de ellos están escolarizados en las galescolas poco más de 1.900 y, si se cumplen las promesas de apertura, pueden llegar a 4.000 las plazas a disposición de la ciudadanía. Los países de nuestro entorno ofertan un tercio de plazas con respecto al censo real del potencial alumnado. Si tengo que creerme que este es un balance positivo, van a tener que usar argumentos muy convincentes y, sobre todo, van a tener que hacer un cambio muy profundo, que empiece por donde ha de empezar: la Consellería de Educación ha de tomar las riendas de la educación infantil como etapa educativa que es y que se empiecen a respetar unos requisitos mínimos de calidad.

05 febrero 2009

De autobuses, tranvías y ascensores

Dicen los gurús que el mundo del negocio publicitario está también en crisis, que los ajustes de las marcas productoras de bienes de consumo empezarán recortando gastos en esta partida, exigirán más y mejores resultados a precios más baratos, es decir, la rivalidad y confrontación de los creativos será feroz; más feroz que en los telefilmes americanos de las tardes aburridas en los que los ejecutivos agresivos compiten sin piedad con sus compañeros de trabajo por conseguir la cuenta de los japoneses de turno. Dicen también que esta crisis se llevará por delante a la prensa escrita, soporte de sus anuncios, que caducan a las 24 horas. Las tarifas de los editores serán impagables y, éstos, sin los ingresos generados por los anunciantes de coches, colonias, viajes y ofertas de supermercado no tendrán más refugio que internet para que ustedes lean estas gamberradas que perpetramos semanalmente. Al mismo tiempo es verdad que los ciudadanos, aun los más jóvenes, cada vez están mejor formados para analizar críticamente la publicidad, seleccionan más los medios y los soportes, pero puede llegar a ser muy fácil que la publicidad, el mensaje, el soporte... sean malos y mal escogidos y que se produzca el efecto rebote fruto del escándalo anunciado. Estoy convencido de que llevar la filosofía a la publicidad en los autobuses e insertar en ellos mensajes sobre la existencia de los dioses es absolutamente inútil; ahora bien, desde el punto y hora en el que se rasgan vestiduras y se piden inquisiciones que impidan la difusión de tal mensaje, el éxito de la difusión está garantizado, no sé si habrá más ateos o menos ateos a partir del anuncio, pero que se va a hablar más del anuncio está absolutamente claro. Lo lógico sería que los presuntamente ofendidos diesen la callada por respuesta, respetasen la libertad de expresión y entonces los que se gastan los euros en la tal campaña tardarían poco en buscar otra forma de invertir más efectiva. Se me ocurren más ideas para colocar en los autobuses, una puede ser la de un padre objetor de conciencia de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, le escuchaba por la radio quejarse de que no había tenido a su lado a ningún funcionario cuando su hijo padeció una noche de fiebre; reclamaba un titular que quedaría bien en cualquier medio rodante: "Mi hijo es un fortín". Con tan poderoso argumento el buen hombre quería blindarse contra el resto de la sociedad impidiendo que sus descendientes se educasen en sociedad compartiendo los valores mínimos de la cultura en la que vivimos. Estoy seguro de que si usase sus energías, medios y esfuerzos lograría más y mejores beneficios. Cada vez abundan más los frikis, -ojo no los confundamos con los vividores de las tertulias de la víscera- hablo de los que confunden la realidad y la ficción por su aislamiento constante. Como siempre confundimos la realidad y el deseo, olvidando que siempre habrá un tranvía llamado deseo, que el deseo viaja en ascensores y que el que abre los ojos a la realidad, nunca más duerme tranquilo.

31 enero 2009

Miopía en la mundialización

A estas alturas de la crisis cualquier miope sabe que el efecto frontera empieza a funcionar. No fue raro antes, los empleados de las fábricas de coches de marca francesa o japonesa lo vieron bien en la crisis de 1993 y anteriores. El ministro Sebastián emula a sus correspondientes franceses y demás llamando al consumo made in spain. Entre nosotros, y ahora que no nos oye, no sé cuántos de ustedes pueden escoger entre los Pirineos y los Alpes a la hora de ir a esquiar, suponiendo que sepan, que ya lo dudo. Ahora, en serio, me parecen de poca utilidad esos consejos para gastar los 150 euros en mercancía del país, en esa tendencia a la autarquía que parece proclamar y estoy convencido de que el ministro no es tan simple, por lo tanto ¿para qué este populismo aldeano? El europeo, el norteamericano, el del primer mundo -por lo ahora- ha de procurar gastar su renta de la forma óptima a sus posibilidades de consumo de calidad, a sus intereses y necesidades, independientemente de las etiquetas controladas por los servicios de consumo y que éstas digan que el producto está fabricado en Asia o en América del Sur. No sería mala idea que comprobase que su fabricación no se apoya en la explotación infantil, ni en el mercado negro y que su precio se adecua al comercio justo? pero no debe dejarse seducir por esos cantos de sirena que aparentemente fomentan el empleo nacional basado en el consumo nacional, cuando la mayor parte de las ocasiones el primer mundo fabrica bienes de consumo de calidad y distribución mundial. Argumentos como los de Sebastián le dan pie a nuestros?, no sé, a los nuestros -ustedes ya saben- a decir cosas similares y, lo que es peor, argumentos que se los creen, del tipo de que hay que consumir lo del país, de la tierra, o noso, ¡cuánto les gustan los posesivos a los nacionalistas! Claro que siempre hay algo peor, cuando chocan los localismos y menos mal que en Galicia sólo queda -supongo que por poco tiempo- una fábrica de coches; que si hubiese dos ya la teníamos liada, como en el fútbol. Es una pena esto del minifundio potenciado desde el poder. Para muestra no tenemos más que mirar los botones que nos van ofreciendo como aperitivo en la campaña electoral de las autonómicas. Los dos posibles ganadores inician con la presentación de productos cutres en los medios y para el electorado ya convencido. El otro, el que no tiene nada que perder, el nacionalista, y sí mucho que epatar, se suelta el pelo con una promo yoísta y nacional-aldeana con la que la crítica está siendo muy compasiva. Se alaba su originalidad y su factura profesional y audaz; pero se deja de lado el análisis de su mensaje con las dosis de demagogia habituales y esperables en el que el victimismo y el llamamiento al autoconsumo son el hilo conductor del mensaje al electorado de una fuerza política que ha tenido las responsabilidades de gobierno en los últimos años y, en vez de rendir cuentas, dispara con pólvora del rey contra todo lo que se mueve

20 enero 2009

En taxi con Ángel González

Sí, fue un malentendido./ Gritaron: ¡a las urnas!/ y él entendió: ¡a las armas! -dijo luego./ Era pundonoroso y mató mucho./ Con pistolas, con rifles, con decretos./ Cuando envainó la espada dijo, dice:/ La democracia es lo perfecto. / El público aplaudió. Sólo callaron,/ impasibles, los muertos./ El deseo popular será cumplido./ A partir de esta hora soy -silencio-/ el Jefe, si queréis. Los disconformes/ que levanten el dedo./ Inmóvil mayoría de cadáveres/ le dio el mando total del cementerio./
(Ángel González, 'Elegido por aclamación')
Hace una semana que se cumplió el primer año que pasamos sin Ángel González. A la mayoría le importará un bledo tal aniversario; pero por si alguien quiere acercarse hoy al poeta de la generación del medio siglo, pasado, les cuento que la semana pasada quise releerlo y recordar recuerdos muy recientes. El profesor Alarcos decía que cuando el poeta escribía: Para que yo me llame Ángel González, / (?) fue necesario un ancho espacio / y un largo tiempo: / hombres de todo el mar y toda tierra, / fértiles vientres de mujer, y cuerpos / y más cuerpos, fundiéndose incesantes / en otro cuerpo nuevo, es decir, necesitaba sentirse eslabón de una cadena. Leo y recibo le llamada, busco un taxi desesperado en Princesa, esquina plaza de España, a las cinco y diez en Velázquez 130, como pueda y por donde pueda, soy un eslabón al que una suerte de Maquinavaja lleva en su Skoda tratando de sobrevolar el barrio de Salamanca sin pudor, los códigos ya no sirven, hay urgencia vital, la mía; la suya la lleva puesta y pronto aparece. Alarcos también decía que Ángel González tenía el consuelo de ser testigo de la historia humana: Hoy voy a describir el campo / de batalla / tal como yo lo vi, una vez decidida / la suerte de los hombres que lucharon / muchos hasta morir, / otros / hasta seguir viviendo todavía. Empiezo de repente a ser testigo sin comerlo ni beberlo de la historia humana de aquel sesentón vestido de roquero con acento vallecano, educado, que me describe sintéticamente cómo su hijo, con una salud mental mejorable, según confiesa, fue embaucado en un transporte de droga ilegal hasta que la paranoia de mi narrador hila una sugestiva historia de narcos y jueces de la que él es ahora sufridor por tener al chaval desde hace siete años a la sombra. Pero para el profesor Alarcos, Ángel González también es el refugiado en al amor: Todo amor es efímero / ninguna era tan bella como tú / /durante aquel fugaz momento en que te amaba: / mi vida entera. O en la marginalidad, de las prostitutas, de los desvalidos, de mi propio compañero de viaje. No dio tiempo en los veinte euros de carreras madrileñas para que me condensase sus amores, pero sé que quiere a su hijo y que se siente culpable por haber estado trabajando fuera de España cuando el chaval mete la pata, que si él estuviese aquí eso no pasaba?le faltaba fuerza. Quisiera haberle leído lo que tenía entre manos: Pero hoy, / cuando es la luz del alba / como la espuma sucia / de un día anticipadamente inútil, / estoy aquí, / insomne, fatigado, velando / mis armas derrotadas, / y canto / todo lo que perdí: por lo que muero. Ni su vida ni la mía dieron ocasión para un final novelesco, tomar unas copas juntos y seguir él con su desahogo. No se lo propuse. Tampoco le regalé el libro de Ángel González. En la radio sonaban los jueces y la huelga, la mafia de los porteros de discoteca, el Madrid y las vicisitudes de su presidente, todo nos importaba un carajo.

13 enero 2009

De fotos y trajes

Recuerdo bien quién me dijo hace tiempo aquello de que si en Ginebra encuentras un papel tirado en la calle, seguro que es un billete de veinte francos suizos. Esa es la moral de las buenas formas, de los buenos ciudadanos que disimulan con un comportamiento externo impecable, cumpliendo todas y cada una de las normas sociales de las que se dotan, aunque la procesión vaya por dentro y, si hay que hacer botellón, se hace, pero en casa. Traigo esto a comentario por lo que les pudo haber sorprendido a algunos el recibimiento a Obama por parte de los anteriores presidentes de los Estados Unidos; los de cultura apostólico-romana puede ser que vean la escena de la foto en la que aparecen los Bush, Clinton, Carter y el nuevo como un gesto de hipocresía y no es para tanto. Primero porque las diferencias ideológicas entre unos y otros son tan escasas y ligeras que cada uno de ellos las lleva en el monedero sin que el peso le suponga ningún esfuerzo, ni desgaste físico ni político; las señales de humo que posiblemente envíe dentro de unos días el electo dirigidas a Guantánamo, Irak o Gaza serán seguramente poco relevantes y muy mediáticas. En segundo lugar, porque es lo que sus vecinos esperan ver, que el sistema funciona, el cambiar algo para que nada cambie, la estabilidad y la reafirmación de que estos son los míos. Ahí es donde me choca Aznar y su nacional-catolicismo; no lo puede remediar y suelta en Vanity Fair lo de que tener a un negro en la Casa Blanca es algo exótico. ¡Claro que es algo raro, inaudito y exótico! Para una persona de orden como él, un orden que poco menos que mandar que los chinos hayan de estar en Asia y los negros en África?, todo bien ordenado, cada cosa en su sitio. Pero como todos los de su clan siguen manteniendo la máxima de que la mano izquierda no se entere de lo que hace la mano derecha y, si el buen gobierno precisa esclavizar a algún exótico, no tiene que haber problema alguno. De estos das una patada y salen legión y para muestra fíjense en el sarao ese que montan los militares que nunca sé si es para felicitar al Rey por su cumpleaños o por otra razón clásica o histórica que coincide con su celebración. Pues bien, no es raro que cada cierto tiempo un uniformado de relumbrón y con el riñón bien cubierto suelte la lengua a paseo y se despache a gusto con cuatro frescas al presidente o ministro de turno, para ello se tomaron las medidas oportunas y a las copichuelas ya no están invitados los periodistas; una vez matados los mensajeros, sólo quedan las miserias que esparcirán los hipócritas de turno y este año todas las rifas las tenía la ministra Chacón; como no se puede decir nada de ella por su labor al frente del ministerio, como no se puede decir que es algo exótico tener a una mujer al frente del ministerio, pese a que a muchísimos les encantaría, pues se meten con su vestimenta, cual porteras de vecindario rancio y castizo. Dicen que hay depresión económica, dicen también que hay riesgo de que, para muchos afectados, esta depresión económica pueda traer depresión psíquica como efecto colateral; pero la verdad es que el que no se deprima al leer el periódico tiene una salud de hierro. www.lafelizgobernacion.blogspot.com

06 enero 2009

Vengan más perfumes

En su visita anual a los grandes almacenes por antonomasia, distraído, entró por la sección de perfumes, repleta de juventud maqueada ofreciéndole cartoncitos impregnados en los aromas de la marca patrocinadora. Dos o tres minutos fueron suficientes para caer en una especie de ebriedad totalmente ajena a los efectos apacibles de otros alcoholes, hierbas o flores. Al rato hubo de salir de allí a respirar después de haber comprado algo con nombre de un modisto, de moda desde hace años. Peor tratamiento que en los almacenes nos dan en televisión. Estos días pasados no tenía usted más que intentar ver una película por la tarde o por la noche para verse abocado a cientos de minutos rebosantes de publicidad, generalmente en idiomas ajenos, sospechando -y acertando con toda seguridad- que cuanto más incomprensible y extraño fuere el mensaje y cuantos más minutos de programación tuviese, mayor sería el precio del producto. Claro que también a mayor precio, mayor glamour sostienen sus modelos y mayor éxito y felicidad a raudales se prometerían a los potenciales usuarios de las esencias y ungüentos cual bálsamos todopoderosos capaces de conceder o alcanzar cualquier deseo ansiado por sus portadores y portadoras. A la vista de la poca ropa que lucen los anunciantes seguro que es cierta la especie de que el perfume viste, proporciona elegancia; pero permítanme coincidir con los que dudan y piensan que, desde un principio, lo que hoy se nos presenta como seres magníficos, fragancias oníricas, surrealistas, con ángeles y estrellas, ninfas, hombres pantera, perfumes con nombre de motocicleta, con montañas de manzanas, con bosques de bambú?sirven para tapar otros olores. Malos olores dijo alguien que desprendía el bipartito por culpa de los molinillos eléctricos a repartir entre fieles y adeptos dejando de lado a los indómitos que no cotizan en las arcas del bien llegado nacionalismo. Malos humos también rezuman las cuentas de la financiación de las autonomías, diseñando españoles de diferentes tamaños y derechos, en función de sus fortalezas identitarias y de las puñeteras conspiraciones que le puedan hacer a la mermadísisma hacienda común, que nos exprime a todos en nombre de todos y los zumos se los gastan los gobiernos regionales sin haberse mojado ni el chaleco en la recaudación de los euros, puro chantaje maloliente. Más perfume hace falta para matar el olor a muerte en Gaza. Todos los olores se han conjurado para que el hedor de la violencia racista, fratricida y petrolífera venza. Supongo que Obama ya tiene mascarilla. Fragancias indefinidas nos las traen los ataques etarras, son los de siempre, pero ahora ahogan más al mundo nacionalista del que nacieron; presumiblemente buscan neutralizar nuevas alianzas entre los abertzales de toda la vida que los puedan agotar definitivamente, que les dejen sin espacio vital; sólo falta que amenacen a un obispo para que se complete todo el espectro social, que se vean amenazados los únicos inmunes, que las sacristías en las que nacieron dejen de ser respetadas como hasta ahora. Los perfumes e inciensos siempre fueron de la mano de la muerte. www.lafelizgobernacion.blogspot.com