11 septiembre 2007

La TVG y pi

Ya están pensando los mal pensados de siempre que voy a dar la lata con lo del idioma y esas cosas, como siempre. Pues no, esta vez es para felicitar a algún destinatario, no sé su nombre, o sí. Tengo tantas posibilidades de dedicarme a la crítica de televisión como a hacer comentarios periodísticos sobre la temporada en la Ópera de Milán, si me apuran un poco, dedico tanto tiempo a la pequeña pantalla como al deporte; pero aún así me gustan los programas que dan noticias. Es una manía. Quizá por eso piense que, por fin, la Crtvg acaba de lograr alegrarme la pestaña, por fin compruebo que los millones que ha costado su puesta en funcionamiento han dado algún fruto que compense tantos desvelos presupuestarios. Han cabreado a don Antonio Losada. No creo que nadie en la empresa pública quisiese mal a este señor; pero, si alguien contribuyó a su regreso a la vida privada, que le suban el sueldo, por favor. En el organigrama de la autonomía todos sabemos el nombre del número uno, para algo es el presidente; sabemos el nombre del número dos, por algo su cargo empieza por vice; nos puede caber alguna duda -pocas dudas, sean sinceros- sobre la identidad del número tres; pero el dimitido era sin duda el número pi , el 3,1416. Quería marcar de cerca al número tres, hacerle la competencia en el asunto ese de las competencias y su magia no llegaba. Y digo magia porque todos le llamaban Mago, pero sus prácticas eran más amenazadoras que mágicas. Del número cuatro para abajo todos parecían temerle y no sin motivo: él nunca quiso medios, siempre los quiso enteros y sólo para él, disculpen el chiste tonto y facilón. Si lo que pretendía la parte contratada era la supremacía mediática en el bipartito garantizada por el recién despedido, sabe que cometió un error de bulto y si lo que pretendía era homologar al BNG con sus colegas nacionalistas moderados, pinchó en el mismo hueso de siempre, que las esencias son las esencias. Don Antonio Losada, que seguramente pueda -espero- disfrutar merecida y eternamente de los 15.000 euros que le tocarán de la lotería presupuestaria, trató de presentarse ante la opinión pública como un brillante y joven profesor universitario formado en USA, con experiencia en las empresas de comunicación de ámbito regional, pero resultó ser un bluf aupado por los mandarines radiofónicos madrileños -hay que reconocer que tiene pegada- que en cuanto se puso a gobernar le salió lo bruto, la bestia que todos llevamos dentro y dominamos a duras penas, y creyó que el presupuesto, los rótulos, la imagen de vicepresidente, los mandilones, el himno y las múltiples fronteras de Galicia eran su responsabilidad y estaban bajo su custodia. Hacer de negro y escribirle los discursos al jefe de los nacionalistas es fácil, pero una vez que tienes firma en DOG, hay que pensárselo dos veces antes de echar la lengua a paseo y, sobre todo, has de tener contenta a tu tropa y tranquila a la aliada

04 septiembre 2007

In vino veritas: `Oliñas veñen´

El clarete llegaba a casa en un garrafón de cristal con aquel revestimiento de mimbre, o lo que fuere, con sus dos asas que dejaban las manos en carne viva. Era de uva, sí de uva, seguramente de Cacabelos. También había el blanco de Castilla y el Ribeiro, pero sólo de .La Cosechera. En las fiestas familiares acompañaba al cocido, los callos, la carne asada o el bacalao con coliflor. La euforia era mayor para los abuelos por tener al clan reunido, hasta los más chiquillos estaban convidados a la mesa común de la que iban y venían las mujeres de la casa perola va, fuente viene; sin apenas tiempo para disfrutar del plato. La excepción eran aquellas más pillas que siempre ocupaban banquillo en un lugar inaccesible y les resultaba imposible llegar a los fogones y fregaderos, pero sí estaban cerca de las tajadas a repartir -los hombres primero, según edad y jerarquía- y desgraciada la última que se quedaba sin aquel tocino entreverado que tanto le gustaba. Se aprendía mucho observando, sigue siendo así. Apenas había conversación sustancial, las alabanzas a las viandas y los recuerdos de las hambres pasadas en la posguerra, si acaso alguna referencia a los ausentes, a lo que habrían disfrutado estando allí. Si a alguno en ese momento le ponen un gran plato cuadrado con medio toro de abadejo, rodeado de hierba o de algas con un chorrito de Pedro Ximénez haciendo dibujitos sobre una gran superficie vacía de proteínas, monta un pollo que se enteran en el obispado. No hay copitas apropiadas para catar, pero los vasos se rellenan sin contemplaciones. Los dulces de sartén salen recién hechos y con ellos aparece el café, la botella de Fundador, las guindas y comienza la fiesta de patrón, de Navidad o de lo que tocase en su momento. Hay que aprovechar para contarse cosas, para fardar aunque fuere de farol y empiezan las discusiones, piques y rivalidades. En ese momento algún hombre de respeto manda traer una pota, la caña, el azúcar... se prepara la queimada, sin conjuros absurdos, no había cacharros de Buño, se apaga la luz, las llamas azules se escancian, dejan pasmados a los críos y se olvidan las rencillas. Las cuerdas vocales están a punto y la vergüenza aparcada hace rato. Sé que se daban casos de empezar por el tango, pero era mayoritario el bolero, Si tú me dices ven lo dejo todo, Reloj no marques las horas... flamenco había poco, pero aquella de Maite, Maitechu mía nunca fallaba y a varias voces. País, lo que se dice país, se hacía ¡cómo que no!, ¡Ay Pepiño adiós, ay Pepino por Dios no te vayas!, A Virxe de Guadalupe cando vai pola ribeira, y todas las que forman parte de su recuerdo. Todo esto me choca con lo que cuenta el vicepresidente Quintana, nos dice que entre sus recuerdos de infancia está cantar Os pinos en las navidades familiares, la verdad no sé cuáles son sus raíces, no pongo en duda que en los ambientes de represaliados nacionalistas se añorase esa letra, seguramente la pequeña burguesía ilustrada nacionalista conociese los poemas del Romanticismo pondaliano, pero yo oía de crío el Oliñas veñen. www.lafelizgobernacion.blogspot.com

28 agosto 2007

Polémicas de agosto: himnos y áreas metropolitanas

Dejamos el martes pasado la pluma en ristre defendiéndonos de las agresiones del sectarismo de todos los días que toca poder y trata de que nos comportemos como delincuentes convictos y confesos por culpa de una ele de más o de menos. Menos mal que nos quedan ediles dignos, aunque nos enteremos tarde de sus gestos más o menos testimoniales. Este es el caso del alcalde en funciones que se empeña en pronunciar el topónimo mayoritariamente usado o el del concejal que asiste a la toma de posesión luciendo corbata de luto. Todo esto podría ser delito.

Pero polemizar no ha de ser delito, para ello comprueben que descolocados los ha dejado a todos el conselleiro Méndez Romeu resucitando la Cuidad de las Rías, desde Bergantiños a Ortegal; curiosas están siendo las reacciones, desde la del que se ve sin poltrona y sin razón de ser como ente provincial a la de quien se ve como alcalde metropolitano, ombligo geográfico y comercial de la nueva área. Es curioso ver cómo lo primero es ver si encajo en el nuevo puzzle y después ya se hablará de puentes, de trenes de cercanías, de billete metropolitano, de cesión de competencias municipales y provinciales, incluso de la lógica desaparición, por profundo anacronismo de determinados ayuntamientos y diputaciones.

Les apuesto algo a que el problema mayor será el nombre del engendro en cuestión y la lengua en la que se escriba, seguiremos pasando la vida traduciendo letreros al gallego.

En la otra orilla encuentren ustedes el récord de las declaraciones vacías que, sin duda baten Fraga y Quintana, el primero se enorgullece una vez más de todas las fechorías del franquismo y de su colaboración en las mismas; resumiéndolo todo en la imagen del ciervo abatido, de múltiples cuernos de múltiples puntas... que todo forma parte de su sentido cristiano de las cosas.

El segundo oculta su inoperancia política con la Ley de Dependencia -una perita en dulce por la que matarían gestores eficaces- centrando sus prioridades en que los niños de los mandilones de las galescolas aprendan quiénes somos los ignorantes, los fieros y duros, los imbéciles y oscuros que no le entendemos.

Mientras tanto tenemos otras polémicas con las que entretenernos, son delictivas, pero nadie lo sabe; es el caso del pinchazo de las burbujas inmobiliarias y financieras de chiringuito montadas por los liberales estadounidenses, que están dejando como la barriga de Carpanta las reservas de los bancos centrales del mundo liberal y aún nadie nos ha explicado qué repercusiones tendrá en los euríbores de nuestros pecados.

Tampoco han de preocuparse de que nuestros industriales de las eléctricas, con sus fantásticos monopolios de falsete, no dejen de repartir dividendos a costa de dejar sin suministro a sus paganos usuarios y que sean las autoridades públicas las que pongan la cara para que se la partan los nacionalistas catalanes, insaciables ellos por definición.

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21 agosto 2007

Denso agosto de traducciones

Nos está cayendo un agosto movidito, aquí parece que no descansa ni el gato e incluso parece, que desde los lugares de descanso se aprovecha el tiempo, el poco tiempo que queda hasta la campaña de las elecciones generales sin haberse recuperado aún de la resaca de las municipales, para lanzar las andanadas correspondientes.

Hoy que tendríamos que estar ocupados comentando las peripecias del chaval francés al que quieren empapelar por tener una muy buena traducción pirata del último Harry Potter, apenas podemos lamentarnos de una sociedad que persigue la difusión cultural y denuncia reivindicando el lucro cesante causado por el jovenzuelo de habilidades precoces.

Que alguien les explique a los jóvenes traductores piratas que sus delitos de lesa patria por traición mercantil son terriblemente mayores que el vandalismo pandillero, que la quema de coches en las noches de protesta. Porque lo suyo no es una cuestión lingüística superficial, es el torpedear a la todopoderosa editorial Gallimard en la línea de flotación. Hay que callarlo a toda costa y ponerle puertas al campo de internet. Ilusos. La versión castellana que circula por mi casa estos días, es muy correcta. Seguramente también somos delincuentes peligrosos. Como los de las portadas de El jueves, carne de secuestro judicial. ¡Traduzca usted algo, hombre¡

Por otra parte también me entero de que ha habido intentos o consumaciones de traducción del puesto de trabajo del responsable de los museos científicos coruñeses, que su renombre internacional en todos los idiomas no es suficiente aval para la concejalía de cultura coruñesa de la que han tomado posesión recientemente los nacionalistas. Supongo que le habrán rebajado el sueldo y su lugar en el escalafón; pero nada habrán podido hacer con su prestigio.

El colmo parece que ha sido el amago de traducción de la Casa de las Ciencias, parece ser que se conforman con suprimir la preposición y el artículo y conservar los dos sustantivos, algo es algo; no les tachen de radicalismo localista.

Parece ser que también hubo un intento de traducir los contenidos de las interpretaciones de la Sinfónica, que salen muy caras. Ahí sí que me pierdo, puesto que mi incultura musical roza lo vergonzoso. Dejar de tocar las polonesas de Chopin a cambio de negras sombras, me deja sin sentido, es romanticismo puro y duro en ambos casos, es nacionalismo puro y duro en ambos casos, es elitismo en ambos casos.

Supongo que también les habrían llegado a los oídos las mismas guerras de banderas de todos los años en el País Vasco y las mismas banderías de rácana negociación con los catalanes. No es que sean serpientes de verano, son las mismas víboras, áspides, boas y cascabeles que buscan presa aprovechando el cambio climático del que habla aquel despistado: frío en el norte y calor en el sur.

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14 agosto 2007

Dándole vueltas a la función de la escuela (y IV)

La semana pasada ya teníamos en el candelero a todo el colectivo docente, pero hurgando en el problema, también habrá que poner en la picota a sus formadores y, sobre todo, el sistema universitario que se ocupa de dotar de profesionales a las escuelas y los institutos.

No sólo los talluditos, sino también -lo creo sinceramente- muchos jóvenes profesionales han pasado por un sistema academicista sin compasión, que sirve para nada más que para reproducir esquemas obsoletos ya en el momento de su inicial formulación y que para el alumnado destinatario del mismo también son absolutamente inútiles.

Pocos habrán disfrutado del otro extremo, el absolutamente practicista, consistente en sumergir al futuro docente en su futuro medio ambiente, así sin red y sin seguro a todo riesgo.

No sé si existe el punto medio, justo entre ambas vías; hay quien piensa en que maestros y pedagogos recién formados salen de las facultades pletóricos, repletos de pensamiento progresista, bien elaborado; pero que se desvanece a las primeras de cambio en los primeros años de la vida profesional. La razón de este fracaso es fácil de buscar y de encontrar: ante la falta de referentes reales, de pasamanos en los que apoyarse, el novicio tira por el camino más fácil, que normalmente no es el correcto, pero es el único que conoce de primera mano: es el que sufrió y, con seguridad, es el que tiene más cerca entre sus colegas. Todos los proyectos que trae en su mochila se desmoronan y se sumerge en la práctica tradicional reaccionaria y memorística.

Empezando a concluir diremos que ha de fomentarse el papel del profesor como investigador sobre su propia actividad, sólo de esa forma detectará los límites de su práctica, los impedimentos que dificultan su labor de generar nuevo conocimiento.

Pero este profesor-investigador ha de ser autónomo. Sí, se habla mucho de la libertad de cátedra y de varias zarandajas más, pero a la hora de la verdad en las aulas nos encontramos con currículos cerrados, con lo que los profesores se abandonan en manos de las editoriales y sus libros, tan apañados ellos.

Pero no está todo perdido, hay posibilidades de formación permanente de los docentes, siempre que sea voluntaria, vinculada a la práctica real y a sus necesidades, que tenga como referente un contexto concreto y singular, que se haga en equipo, de forma flexible...

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07 agosto 2007

Dándole vueltas a la función de la escuela (III)

El martes pasado dejamos el hilo empezando a hablar de la necesidad de otra formación del profesorado, como consecuencia de la nueva escuela y de sus nuevas necesidades.

A propósito de esto, puede ser que hayan leído en la prensa nacional la carta de una profesora de instituto que confesaba no haber conseguido a lo largo de una dilatada carrera profesional explicar a sus alumnos de bachillerato ni el veinte por ciento de sus conocimientos.

Menos mal, pensé con bastante maldad, porque si seguimos este esquema el profesor de educación infantil va sobrado si sabe sumar y silabear con faltas de ortografía, que sus alumnos de tres años poco más le exigirán.

Seguramente la profesora sea una erudita en su disciplina y sus alumnos salgan ganando, puesto que se habrán librado de una tortura innecesaria. Sin duda en su caso hay una sólida formación científica, no sabemos si actualizada o no, aplicable en muchos campos, pero seguramente poco útil por si sola en la educación de adolescentes.

Esta es una actividad compleja que exige continua evolución por tres razones de Perogrullo, las ciencias avanzan que es una barbaridad, la sociedad cambia a pasos agigantados y la metodología, los recursos educativos se trasforman y evolucionan sin tregua.

Teniendo presente este panorama no podemos decir que el profesional de la educación no deba tener una sólida formación científica, pero lo importante es que no sea sólo una formación inicial, de poco sirve captar para la escuela los mejores expedientes académicos de los recién graduados en la universidad, si no tenemos la garantía de que serán capaces de seguir siendo líderes activos en su área de conocimiento. Aunque no se lo crean hay quien sigue enseñando a los cincuenta años lo mismo que aprendió a los veinte. Ese no se enteró de que no sólo debe ser un profesional de sus ciencias o sus artes sino que también debe ser poseedor de los instrumentos que las adaptan a la realidad para que puedan ser asimiladas por las generaciones a las que educa, es decir, para generar conocimiento.

La realidad que padecemos nos indica lamentablemente que un alto porcentaje de profesores acude a la enseñanza rebotado de otras profesiones, sobre todo los que se han titulado en ciencias experimentales, es decir, que entre que no sabes hacer y que no te gusta lo que tienes que hacer, el fracaso está garantizado. Después se le llamará fracaso escolar y se dirá que los niños no estudian.

02 agosto 2007

Dándole vueltas a la función de la escuela (II)

Hablábamos la semana pasada de los factores que influyen en los cambios sociales y, por lo tanto de los cambios en la escuela, detengámonos unos momentos en nuestros alumnos de hoy.

Pensemos en las fuentes de información que llegan al niño de forma fragmentada y desordenada que hacen que el chaval se vea desde muy pequeño realmente abrumado e incapaz de asimilar los estímulos exteriores. Y que conste que no estamos sólo hablando de las horas de pantalla televisiva, informática... que consume el chaval. Esa escuela y esa familia que antes formaban ciudadanos, que reproducían simplemente un esquema conocido desde antaño: Yo pertenezco a una familia de papá y mamá, estudio para ser un hombre de provecho, lo seré con seguridad, como todos y también formaré una familia antes de los 25, como todos.

Este esquema está dejando de existir a pasos agigantados por mucho que se empeñen los conservadores y sus liturgias. ¿Hay que lamentarse? Seguramente de algo sí, aquel modelo económico garantizaba más la igualdad de oportunidades del ciudadano, de sus derechos y deberes.

Hoy ese ciudadano se está transformando en un mero consumidor, en un cliente. Los neoconservadores han conseguido imponer cada vez con más insistencia la famosa libertad de elección, lógicamente sólo patrimonio de aquellos que se lo pueden pagar.

Por eso seguramente la Educación para la Ciudadanía llegue demasiado tarde, cuando ya no queden ciudadanos que educar y lo que haya que hacer sea compensar su contenido con la educación del consumidor, de su autodefensa frente a la mundialización.

Es decir o la escuela se pone las pilas para conseguir el desarrollo autónomo del sujeto, que se plantee y consiga la construcción de su aprendizaje autónomo o se convertirá en algo inútil de solemnidad. Es aquí cuando nos tenemos que detener, con calma y repensar -como se dice ahora- la función del docente, su finalidad como interventor para provocar y facilitar el aprendizaje, lo que será relevante en el futuro de sus alumnos.

El modelo de escuela que hoy conocemos nace en la España de los setenta y aparece como una revolución frente al escolasticismo dominante. La formación del profesorado se adaptó a las necesidades de la escuela y de la sociedad cambiante del momento, hubo un relevo generacional en los enseñantes. Cumplió su objetivo.

Treinta años después nos encontramos con un panorama completamente distinto, el que acabamos de esbozar y aquella generación de profesores ya no puede dar cuenta de la nueva labor que se le presenta, su formación no es la adecuada, sus mecanismos de trabajo tampoco, por lo tanto urge recomponer el sistema desde la base.

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24 julio 2007

Dándole vueltas a la función de la escuela (I)

Se han revuelto los ánimos de ciertos lectores con lo dicho aquí el martes pasado, sobre los salarios de los profesores, que si qué va a ser eso de que todos no cobren lo mismo... Ni que decir tiene que mantengo el mismo criterio, sin no hay igual trabajo no ha de haber igual salario y, ya puestos a meter el dedo en el ojo, comprobemos cómo se hace lo que se está haciendo, si se está haciendo bien y quien debe cambiar el modo de hacer las cosas, así, en general. que ya son legión los que dicen que ya está bien de lamentarse por las esquinas. No sólo los profesores, sino todo bicho viviente tienen que opinar sobre lo mal que van las cosas de la escuela. A lo mejor vale la pena dedicarle unas jornadas veraniegas y recalentarse un poco las neuronas reflexionando sobre lo que significa hoy aprender y enseñar. Si partimos de la base de que las sociedades tradicionales han pasado a mejor vida, que las nuevas formas de organización son más inestables, nos daremos cuenta en el momento de que la situación de superioridad del antiguo enseñante no es la misma, no es suficiente para conseguir el predominio del profesorado sobre el alumnado y comprobaremos sobre la marcha la inoperancia y la inutilidad de los sistemas educativos como mecanismos para compensar las desigualdades de origen, que es para lo que nacieron y para lo que sirvieron hasta ahora. El proceso educativo está puesto en cuestión a cada momento por sus mismos destinatarios que no se ven allí preparados para nada importante ni útil. El profesor justifica su salario sacudiendo estopa culterana ante sus presuntos discípulos y éstos, en el mejor de los casos hacen que aprenden para tenerlos contentos. Este cambio del que hablamos está asociado a otros de más calado. Por ejemplo, seguimos pensando que el valor y el papel de la familia ha de ser y seguir siendo el mismo que hace décadas. Podemos seguir diciendo años y años que lo blanco es negro, pero estos haciéndonos trampa. Trampas que no sólo vienen de los dos argumentos manidos y sobados hasta la saciedad: la incorporación de la mujer el mercado de trabajo y la importancia de los medios de comunicación, pero por sí solos no condicionan las virtudes o los fracasos de los sistemas.

20 julio 2007

La ministra de Educación suspende y le quedan pendientes para septiembre

Pues es cierto que la ministra de Educación ha dejado tarea sin hacer este mes de julio y aún así el presidente Zapatero renueva su confianza en ella y conserva la .Cartera. Pero pongamos en antecedentes a los ajenos al mundo educativo, el MEC desde hace muchos, muchísimos años tiene pendiente la elaboración de un Estatuto Docente, es decir, algo así como una recopilación de todas las normas laborales que gobiernan la vida del profesional del profesor desde que comienza su carrera hasta que se jubila, sus promociones, sus perspectivas de mejora, su reconocimiento social... algo que ocurre en cualquier empresa. Pero aquí no, aquí siempre se premió el sedentarismo, el falso igualitarismo como condiciones intrínsecas del funcionario. El pasado 18 de abril parecía que se abría una puerta tras la que había algo de luz, el MEC presentaba borrador y en él incluía cuatro puntos que dejaban entrever un futuro prometedor; en algún caso no era más que pagar una pequeña cuenta pendiente; desde hace dos años el MEC debe unos míseros euros de un complemento a todo el profesorado, reconoce la deuda, pero no la paga. Más importante todavía en la regulación de la jubilación anticipada a partir de los 60 años, sé que la medida no tiene que ser muy popular, que hay profesiones que también desgastan mucho física e intelectualmente. Los profesores pueden acogerse a ella desde el año 90, más o menos, pero nadie sabe cuándo se acabará la posibilidad, lo que le piden al MEC es saber que se tiene esa perspectiva y llegado el momento se podrá utilizar o no dependiendo de las condiciones en las que se encuentre el interesado. Pero lo más relevante desde el punto de vista social y profesional es todo lo referente a la promoción y a la carrera profesional. Fíjense ustedes un maestro, puede cursar una licenciatura, un doctorado, los máster que le dé la gana, que a la administración le importa un rábano, si quiere enseñar en niveles superiores, para los que está capacitado académicamente que se busque la vida de otra forma que la administración no reconocerá su esfuerzo. Y no digamos nada de un profesor de instituto que haya hecho acopio suficiente para brindar su experiencia a la Universidad, a ese más le vale que se apunte a Operación Triunfo. Seguro que usted también conoce a profesores que echan en su trabajo más horas que el reloj, que organizan semanas culturales y científicas, que llevan a sus alumnos a museos, conciertos, viajes... que ponen a funcionar páginas web, bibliotecas... y todo por amor al arte, a la administración le importa un comino premiar, facilitar, reconocer, recompensarles -económicamente, sí, sin tapujos- mediante un sistema de acreditaciones de méritos objetivos, evaluables y accesibles para todos que significasen que el docente mejorase profesionalmente y el sistema educativo recibiese los beneficios de esta dedicación exclusiva e intensiva. Esperemos que en septiembre la ministra tenga las tareas hechas y en uno de esos golpes de efecto que tanto gustan a su jefe, nos sorprenda y no busque conflictos que nadie quiere.

10 julio 2007

Veinte minutos de gloria

Recuerdo el revuelo que se armó cuando Jorge Semprúm aceptó la cartera de Cultura en un gobierno de González, no era un político sino un intelectual de prestigio con pasado activista, se le negó el pan y la sal. Algo que no recuerdo ocurriese cuando Jack Lang aceptó la misma cartera en un gobierno francés. Es cierto que alguien puede decir que la profesión del servidor público está desprestigiada, pero también lo está la de periodista, la de juez o la de profesor, por razones ajenas al comportamiento de la mayoría. No sé qué impulsos pueden provocar la demonización de Bernat Soria por aceptar su puesto en Sanidad, ya le están llamando asesino en ciertos medios. Es cierto que destaca en el mundo profesional, en la investigación; pero también en la gestión, puesto que tuvo que buscarse la vida cuando la caverna ideológica vetó sus investigaciones con las células madre embrionarias y tuvo que irse a Singapur o cuando tuvo que regresar y fue desahuciado en Valencia y aceptado en Andalucía. Si eso no son avatares políticos, que me pellizquen, que no lo entiendo. Si este señor tiene cuatro buenas ideas para mejorar la política sanitaria en España, que se le dé una oportunidad, capacidad de gestión le queda muy poca, que los conselleiros de turno son los que mandan. Si además eso sirve para mejorar la imagen de Zapatero y él se lo cree, es su problema; pero quiero defender con cabezonería que nada hay más honrado que un buen profesional ponga su capacidad de trabajo al servicio de sus vecinos como concejal del pueblo más remoto o como ministro del gobierno de su país. Después llegan las acusaciones de vanidad, de afán de conseguir los veinte minutos de gloria, de pasar a la posteridad; pero eso nos pasa a todos y tenemos derecho a ejercerlo y no necesariamente secuestrando al director de una oficina bancaria para salir en los papeles. La mayoría se conforma cuando es capaz de relatar un gesto de valentía o de simple desinhibición; colma su autoestima una simple aventurilla en la mili y sirve a muchos para tener tema de conversación en todas las nochebuenas y fiestas de guardar. La sociedad española maltratará a Bernat Soria y a todo aquel que se atreva a dar el paso de ese Rubicón que es el servicio público. Aquí estamos acostumbrados al intelectual puro y casto, al científico tan neutral que vota con guantes de quirófano, que cuando se aventura a la gestión publica se le tacha de mediocre, vendido y a saber lo que estará buscando. Por favor, un poco de seriedad; es cierto que un partido puede buscar nombres de éxito en el mundo científico y cultural para reforzar su mensaje electoral, unos encuentran a Normal Duval y otros al que dedica su esfuerzo y sus ansias para ver mejorada la calidad de vida de los diabéticos de todo el mundo. A pesar de los obispos.

03 julio 2007

Del sentido común

Omuy despistado estuve últimamente o muy poquita importancia se le dio en los medios a la actuación del diputado nacionalista en las Cortes españolas y representante de su grupo en la Comisión de Defensa que entendía del proyecto de Ley de la Carrera Militar, el señor Rodríguez Sánchez, don Francisco. Pues bien, la postura de este parlamentario me ha sorprendido gratamente. Yo, que esperaba un gran alegato contra los ejércitos opresores sobre Galicia

-siempre una colonia española para el señor Rodríguez- me encuentro con que su apoyo es prácticamente incondicional, excepto en un matiz que después comentaré. El resto del abanico parlamentario discrepó por diferentes razones: los populares, porque sí, IU, por sus planteamientos pacifistas y el resto de los nacionalistas -vascos, canarios, catalanes...-, porque no recibieron nada a cambio, como siempre.

El voto de los nacionalistas gallegos me deja en un sinvivir y ya no sé si es que el modelo de ejército español ha cambiado tanto que no lo conoce ni la madre que lo parió o que los nacionalistas gallegos se han convertido a la socialdemocracia atlantista más blandengue y melosa de todo el continente. Los de siempre, tan malpensados como siempre, me dicen que nada de nada, que todo tiene que ver con los pactos de las municipales, con los futuros presupuestos y con el encanto personal del presidente del Gobierno.

No sé qué pensar, quizá lo único que ocurre es que el último de los coroneles de la UPG no tiene quien le escriba o que sufrió un ataque de sentido común. Pese a todo, genio y figura, hasta en su enmienda rechazada que pretendía sustituir Nación por Estado, para referirse a España. Problema de gran calado, sobre todo para un lingüista como don Francisco.

Cambiando de tema, pero sin brusquedades, observen con qué naturalidad evolucionó el decreto que regula la enseñanza del gallego desde mis comentarios del martes pasado. Después del tirón de orejas del Consello Consultivo de la Xunta, el viernes vio la luz en el DOG con la complicidad de medio PSOE y la oposición del otro medio y del PP. Es cierto que el decreto incorpora algunas modificaciones, pero la sustancia es la misma y ante ella no puedo dejar de manifestar dos opiniones. La primera tiene que ver con la postura del PP, camaleón lingüístico donde los haya, que desarrolló bajo su égida la ley de normalización, consensuó con la oposición todo cuanto decreto, norma o instrucción versó sobre el tema y ahora que ve las urnas pelar, pone las suyas a remojar; pero a mí no me la da.

La otra, lógicamente es más optimista, tiene que ver con la misma realidad que se percibe después de muchos años de viejo conocimiento del sentido común de la mayoría del profesorado gallego, que siempre ha sabido donde estaba, a la altura de las circunstancias, que siempre ha sabido hacerse entender, en gallego, en castellano y por señas y seguirá haciéndolo mientras no le toquen más las narices. Los modelos excluyentes vasco-catalanes lo tienen difícil por estos lares. Aquí siempre pesa más el BCB (bueno, carallo, bueno) del profesor Moralejo.

26 junio 2007

Pasado y futuro de las lenguas

Recordad lo del caballo, se le puede obligar a ir a la fuente, pero es imposible obligarle a beber. De mutuo acuerdo las tres fuerzas políticas apoyaron sin dudar el Decreto que regulará el uso del gallego en la enseñanza. Sí, ya sé que aquí se comentó ya, pero es que hay novedades desde entonces. Una de ellas es que el Consello Consultivo de la Xunta ha hablado y le ha dado un revolcón, dejando en entredicho la legalidad del tal proyecto que prescribía lindezas disciplinarias contra los agentes o los pacientes de la enseñanza que no lo acatasen sin rechistar. A continuación habrán observado los gritos de rigor de los capitostes de la Mesa de Normalización, que si el Consello Consultivo es un residuo de Fraga -cuando sus letrados lo son por oposición-, de que todos sus dictámenes son puramente informativos, sin ánimo de lucro y además son incómodos y no están axeitados a la realidad del país. Viene esto a cuento porque estos días cayeron en mis manos dos escritos muy divergentes, uno de ellos es el artículo del profesor Monteagudo: Existe o dereito de ignorar o idioma galego? (El País 15 de junio). Aquí el sociolingüista de pro, no sólo se limita a reponer negro sobre blanco lo tópicos más manidos sobre las opresiones pasadas, que nadie pone en cuestión, sino que avanza describiendo las presentes, que alguna habrá -no lo dudo- pero que son escasas y, además, destaca como indefectiblemente venideros los males futuros sobre la lengua propia del país. Para conjurar pasado, paliar presente y evitar futuro, propone y "esixe unha presenza maciza do galego no sistema educativo", incluso se podrían hacer chistes a cargo de la expresión, pero allá cada cual. Evidentemente el autor no hace más que una pregunta retórica, su respuesta está clara, no existe este derecho y el que no lo entienda así lleva a Galicia a la desfeita tal y como hacen los que conspiran contra el país. No sé muy bien dónde están las quintacolumnas espías, al margen de alguna recogida de firmas testimonial, más bien el pueblo soberano ejerce como tal y punto. Por otro lado el libro que quiero recordarles es del reconocido y admirado periodista Alex Grijelmo, Defensa apasionada del idioma español, un ensayo ya consolidado casi como manual de referencia, que en su momento causó cierto revuelo y sensación. Creo que se reedita con frecuencia, que no es mala señal. Los ignorantes y mal pensados estarán cavilando sobra las maldades de la obra que tanto gusta a este jacobino arriba firmante, pero no se trata de ningún panfleto concebido por la FAES, sino la obra de un trabajador de la lengua que se preocupa de su mal uso, partiendo siempre de la base de que, como dice textualmente su autor: "El lenguaje representa lo más democrático que la civilización humana se ha dado. Hablamos como el pueblo ha querido que hablemos. Las lenguas han evolucionado por decisión de sus propios dueños, sin interferencias unilaterales de los poderes; aún más: en un principio han impuesto los pueblos su lengua a los poderes". No sé si servirá de reflexión para saber qué son derechos y deberes, individuales y colectivos, pero se puede intentar.

19 junio 2007

Algo más sobre el 77

Nos estamos llenando las legañas mañaneras de pastosos aniversarios de las elecciones del 77, ciertamente importantes; pero tiene que haber balances para todo y si hay que lamentarse de algún déficit, pues se hace, que no pasa nada. Por lo tanto hay que recordar que se celebraron sin la legalización de todos los partidos, que estaban tuteladas por todos los poderes -se empezaban a llamar fácticos y nadie sabía muy bien qué era aquello- del franquismo. También recordamos que no había habido elecciones locales y los ayuntamientos grandes y pequeños seguían en las mismas manos de los mismos de siempre controlando el cotarrro. Todo fue muy rico y muy abundante, su recuerdo me trae sensaciones contradictorias, el haber participado en la campaña electoral en el sur de Orense, en los pueblos cercanos a la frontera -Lobios, Entrimo, Bande-; en un Dianne 6 con un altavoz en la baca a la salida de misa y a los paisanos mirándonos con cara de pocos amigos o quizá pensando que los marcianos barbudos ya estaban invadiendo sus reductos dedicados al contrabando de menudillo. A todo esto sin poder votar porque nos faltaban unos meses para tener los preconstitucionales 21 años preceptivos. Lo que tenías en la cabeza en ese momento era que la amnistía política que esperabas había empezado a aplicarse en el julio anterior y se completaba en marzo y mayo del 77 -apenas hacía un mes-. Todo hijo de vecino sabía quién las ganaría o, por lo menos, quién no podría ganarlas. El temido TOP, el Tribunal de Orden Público, había sido disuelto seis meses antes, el derecho de huelga asomaba la cabeza tres meses antes y la libertad de sindicación llevaba sesenta días de nada en vigor. ¡Cómo para creerse que aquello iba en serio! Íbamos al trágala convencidos, pero lo hacíamos sabiendo que había otros que también estaban digiriendo lo suyo; era el único consuelo saber que las úlceras ideológicas sangraban. Es cierto que nos estaban vendiendo que el régimen estaba haciéndose el harakiri con la Ley de Reforma Política, pero no es menos cierto que lo hicieron por su propio interés, siempre con la intención de cambiar un poco para que nada cambiase. Habrá quien diga que el esfuerzo reconciliador fue impagable y que las cosas no salieron como a don Manuel le hubiese gustado, pero escuchar hoy a sus supervivientes y herederos deja claro que tienen el convencimiento profundo de que ganaron y lo hicieron de calle. También han de saber que no me estaba reconciliando con ellos sino con sus víctimas, con los que tenían que saltarles al cuello con afán de venganza y había que sosegarles la víscera. En épocas de memoria histórica es realmente ultrajante que se den espectáculos como el de la negativa de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo a revisar el garrote vil que asesinó a Salvador Puig Antich, gracias al voto de dos jueces, ex generales. Siempre hay un par de generales para todo. La democracia no es sólo formas, pero sin formas no hay democracia y para muestra el botón del candidato de la derecha en Santiago que lo único que puede decir de la ministra de Fomento es llamarle marimacho.

16 junio 2007

Más maestros y más calidad de la enseñanza

El horario de los colegios está en el candelero desde hace tiempo, periódicamente salen a la luz las virtudes y las maldades de la jornada continua, la necesidad de extender la red de comedores escolares, que estos sirvan ya los desayunos y que, por lo tanto, los niños sean atendidos desde más temprano. La extensión de las actividades extraescolares por las tardes, los campamentos urbanos en periodos vacacionales, etc. En resumen y, como no podría ser de otra forma, los edificios públicos dan más y mejor servicio a la Comunidad Escolar en la que se integran. Ni que decir tiene que ninguna de estas medidas ha dejado de ser motivo de discusión entre le colectivo docente y entre los padres afectados. El servicio que se reportaba a unos siempre trajo como consecuencia ciertas responsabilidades añadidas, sobre todo, para los equipos directivos de los colegios. Que la escuela siempre fue guardería nadie lo discute; evidentemente, siempre fue algo más importante, pero el componente asistencial siempre estuvo presente tanto en núcleos rurales muy aislados como las antiguas Escuelas Hogar como en los barrios de las ciudades con salarios precarios.

Como no podía ser de otra forma, fueron surgiendo colectivos profesionales nuevos en los colegios, cuidadores de comedor, monitores deportivos, animadores..., pero se seguía manteniendo la uniformidad del horario del profesorado con el de las horas lectivas de los niños, es decir, el profesorado trabajaba 25 horas (más cinco para otras actividades), las mismas que los alumnos recibían de clase. Puede seguir diciéndose que eran pocas horas, pero hay que estar allí para saber lo que es.

Era una reivindicación muy antigua desvincular ambos horarios y se ha conseguido desbloquear casi de carambola.

La Consellería de Educación se descolgó con una propuesta unilateral de modificación de la jornada escolar -por lo tanto también de la jornada laboral de los maestros- en la que ampliaba las horas de escolarización en junio y en septiembre. El nefasto sindicalismo nacionalista en la enseñanza convocó inmediatamente huelga, ya comentada desde estas líneas, para conseguir nada. Mientras tanto, la Administración no tuvo más remedio que acceder a firmar un Acuerdo con el sindicalismo responsable el 30 de abril, en él se paliaban los efectos del desaguisado, restaurando la jornada de mañana con comedor y abriendo cauces negociadores que vieron su frutos inmediatamente, prueba de ello es que en mas del 90 % de los centros desoyeron la llamadas objetoras que propugnaban la desobediencia desde los agoreros nacionalistas.

El viernes se produce la firma de otro Acuerdo cuya negociación ya estaba comprometida desde abril, se trataba de desvincular el horario de apertura de los colegios del horario de trabajo de los maestros. Por fin se racionalizan os catálogos de los centros, se les dota de especialistas suficientes en inglés desde educación infantil, se amplía la plantilla en más de 1.000 maestros, se reduce su jornada laboral... Aquí los del NON tuvieron que decir que sí, que ya pasaron las municipales.

05 junio 2007

La adolescente objetora

Continúa la campaña electoral con varios frentes abiertos, uno de ellos es el de la nueva asignatura, Educación para la Ciudadanía. Sus contenidos están en la LOE y en sus desarrollos, los libros de texto están en las imprentas, están actualizándose los profesores que la impartirán; son expertos en Filosofía, en Sociología, en Derecho, en Historia... es decir, no son catequistas del tres al cuarto que vayan a contar la milonga del diluvio universal, sino que son los mismos profesionales que les enseñan a sus hijos adolescentes qué decía Descartes. Si alguien sospecha que a los profesores los selecciona Pepe Blanco con el fin de que voten a Zapatero, se equivoca.

Un sector social teledirigido por el Foro de la Familia usurpa los derechos de esta menor de edad y se enfrenta al Estado, así con todas sus mayúsculas. Sus padres pueden hacer lo que quieran, recurrir, patalear, con todo su derecho, como lo tenemos todos a reivindicar, a presionar contra leyes que creemos injustas, pero sabiendo que habrá quién crea que son razonables, pero usar a esta chica para estos fines es indigno.

La joven que están utilizando como reclamo para la objeción de conciencia contra la asignatura en cuestión es la más necesitada de un buen baño de los contenidos de la nueva materia. Bajo la consigna de "a mí nadie me come el coco" percibimos que esta adolescente, adolece, carece, como todos sus semejantes de ciertas experiencias, es inmadura, no es su culpa, quizá el Sistema Educativo tendría que haberla dotado de cierto bagaje cultural. Por ejemplo, tendría que haberle explicado las características del diálogo entre las personas, de los argumentos razonados, de la defensa de las opiniones propias con respeto a las de los demás, que la carencia facilita la violencia. Tampoco le vendría mal tener alguna noción del marco jurídico en el que se integra esa convivencia dialogante, no tiene que ser docta en leyes, pero sí saber cuáles son sus derechos y deberes, entre otros los correspondientes a los menores de 18 años. Seguramente también le conviene tener conocimiento del cuidado de las personas dependientes, de sus derechos como mujer, de la distribución de la renta o del papel de los ejércitos en los conflictos internacionales.

En resumen, tendría que haber sido inoculada con los perniciosos e ilegítimos contenidos educativos que el malvado Estado le quiere inculcar en una operación de lobotomía escolar.

Los propios centros católicos concertados ya han cedido en sus reivindicaciones -su tajada habrán sacado- y la impartirán tal y como dice su propio asesor, el filósofo de moda, José Antonio Marina, cuando sentencia: ¿Cómo debe ser el buen ciudadano? Si somos capaces de proporcionarle un marco ético claro y estable para que reconozca y respete la dignidad humana, y para que participe en política de manera responsable y consciente, entonces creo que la iniciativa merecerá nuestro aplauso.

Si el Estado flaquea, podrá venir quien demande que no se explique cómo funciona el cuerpo, qué se oculta tras La Celestina o, lo más peligroso de todo, los números irracionales.

29 mayo 2007

El usted en las aulas

Era una sociedad represora, en las familias, en las calles, en los cuarteles, en las fábricas, en las iglesias, por lo tanto no había más remedio que fabricar sujetos fácilmente reprimibles en las aulas. Puede sonar exagerado, pero puedo contarles la historia de un amigo que hoy es profesional competente y de prestigio en su campo. Compartimos un profesor de español durante el bachillerato -llegó a ser flamante mandarín de una Facultad de Psicología- que para librarle de sus demoníacos males le obligaba a situarse en un extremo de la clase, a acercarse a él, lentamente, hablando, si al llegar a su altura seguía tartamudeando recibía como estímulo una generosa mano de bofetadas. Ni que decir tiene que mi amigo no cambió, que da conferencias, cursos, participa en congresos... a pesar de aquel sujeto al que había que tratar de usted y de cuyo nombre me acuerdo perfectamente, pero no me da la gana de decírselo. En esas épocas nos levantábamos cuando entraba el director, no le apeábamos el tratamiento a nadie, pero tampoco sabíamos el nombre completo de ningún profesor. Tampoco nos hacía mucha falta, con los motes nos apañábamos perfectamente, si los veíamos de lejos por la calle cambiábamos de acera, si teníamos un problema serio el profesor no era un recurso de auxilio ni en las circunstancias más extremas. ¿El tú o el usted era el problema?, estoy convencido de que no tenía nada que ver. Pero parece que la derecha francesa ha descubierto la piedra filosofal para que desaparezca la violencia en la escuela entre los alumnos y entre alumnos y profesores, que todos se traten de usted: "sólo la distancia entre profesores y alumnos puede llevar al respeto" dice Xavier Darcos, nuevo responsable de la educación francesa; mas estén tranquilos los padres de los parvulitos, la norma nos les será aplicable, podrán jugar con la maestra, darle un beso y llorar con ella cuando lo precisen. A partir de los seis años que se preparen, que ya será distinto. No sé mucho del currículo del tal ministro -escribió sobre Merimée, Tácito... y esto no me deja muy tranquilo-, pero no lo veo yo muy seguro de sí mismo, que tenga que reforzar su autoestima con la punta de la pluma de firmar normas, leyes y demás artilugios es por lo menos lamentable y no cabe menos que augurarle un buen fracaso en el país que hizo de la libertad objeto de exportación al mundo civilizado. Yo creo que por estas latitudes caminamos por mejores senderos, sinuosos en ocasiones, pero seguro que dirigidos a mejor meta; la convivencia distante y forzada no es convivencia y en estos momentos si las familias no se dan cuenta de que una adolescente prefiere hablar con su profesora de un embarazo no deseado antes de hacerlo con su madre es que pasa algo raro. Dejo en el aire una pregunta: ¿Qué pasaría si esa adolescente tuviese que tratar de usted a su profesora?

22 mayo 2007

De lenguas y pifias electorales

Hace pocos días se cumplieron cien años de la elección de Benito Pérez Galdós como diputado republicano por Madrid, -ya lo había sido en dos ocasiones anteriores por Puerto Rico- y en plena campaña explica sus razones en la carta que dirige, el 6 de abril de 1907, a Alfredo Vicenti, director del diario El Liberal, adhiriéndose al partido republicano: "Es muy cómodo decir: La política, ¡qué asco!, como pretexto para no intervenir en ella. Es como si una inundación invadiese los sótanos de una casa y los inquilinos del piso principal se subieran al tejado diciendo: ¡Uf, qué agua tan sucia! Yo no quiero mancharme sacándola. Y, entre tanto, el agua fuera reblandeciendo el solar y los cimientos" "Pues yo no he tenido inconveniente en bajar al barro sin miedo a que me manche. El absentismo político es la muerte de los pueblos". En plena efervescencia contra un Maura represor y caciquil escribe: "[de un lado] triste rebaño monárquico, empantanado en el páramo de la oligarquía, en la ruina y el marasmo; de otro, un pueblo, de nuevo en pie, con todo el espíritu de libertad y reivindicación que palpita en nuestra historia desde Viriato hasta Prim". Dejando lo poco extrapolable que es el mensaje y fijándonos sólo en el estilo advertimos que crispación sí había, pero con estilo propio, claridad y calidad lingüística. Poco de eso se despacha en nuestros mítines, lo malo no es que se trufen de coloquialismos y mercadotecnia, que los oradores no sepan quién fue Prim ni qué es un páramo, la oligarquía o un marasmo; lo malo es que no conocen la lengua en la que hablan, están obligados a hablar en un lengua en la que no tienen la mínima competencia para expresarse en privado; el culto a la misma les obliga a usarla en público, artificialmente. El resultado es deplorable. Debe ser en lo único en lo que coincido con la Mesa de Normalización de marras. No sé aún qué norma ideológica les impulsa a expresarse en una lengua que no conocen, que la mitad de su auditorio usa con poca frecuencia. Pero hoy quiero comentarles otro asunto, también electoral, que tiene como escenario la capital del reino en la que se enfrentaron en cruel debate un buen gestor público y político mediocre, con un político advenedizo y desconocido como gestor -Gallardón y Sebastián- . Si los socialistas querían vacunarse del virus del tamallazo de hace cuatro años, lo que han conseguido es contagiarse de la bacteria de la inutilidad mediática y electoral, mezclando al novicio en la alcachofa con un supuesto cómplice del choriceo mediterráneo en una ceremonia de la dispersión montada por el señor Sebastián. No es eso, señor Sebastián, no es eso; si a usted no lo reconoce por la calle ni el gato dedíquese a otra cosa y no a aspirar a la alcaldía de Madrid maniobrando con artes que le alejan de la izquierda. No entendió usted lo que era la política ni lo que era la política de izquierda. Es ajeno a ambas cosas y, por eso mismo, debería ser prudente y tener alguien al lado que le dijese que no todo vale, que actuaciones como las suyas se las dejamos a los de siempre. No le vendría mal un poquito más de aquel Galdós que se ve político "como función elemental del ciudadano y como final de una vida de abnegación, sin más recompensa que el goce que nos produce el cumplimiento del deber".

15 mayo 2007

In-dependencia y cerebros amueblados en Ikea

Pues ya lo vieron clarito en las fotos de todos los periódicos, unos tremendos autobuses con el eslogan que figura más arriba recorrerán Galicia en nombre del Vicepresidente del Buen Rollo vendiendo los beneficios de una Ley aprobada en las Cortes Españolas y que él, como representante del Estado Español en Galicia ha de aplicar por delegación en beneficio de todos los ciudadanos que lo precisen. Pero, claro, hay que sacar tajada de donde se pueda y estos quince días servirán para que los mayores del lugar se enteren de que el cheque asistencial se lo va a proporcionar el benemérito vicepresidente. De paso se cuela de rondón la palabreja de marras, la independencia soñada del país subvencionado. No cesaron ahí los mis asombros, es más, crecieron desmesuradamente hace unos días cuando oí despotricar al personaje que nos ocupa poner de chupa de dómine al director de la RTVG por no haber dado no sé bien que noticia en la que el protagonista era el antedicho proveedor del bienestar. No soy muy asiduo espectador de las televisiones y no sé si el hecho noticiable era de tal trascendencia que la sociedad gallega quedó absolutamente capidisminuida y deficientemente informada de algún problema de Estado de gran importancia por culpa de los informadores de la televisión autonómica, pero me temo que no hubo manifestaciones populares ni invasiones de correos electrónicos bloqueando, sí bloqueando, los servidores de la CRTG. Es más tengo que agradecer y reconocer la rapidez de su director, Benigno Sánchez, a la hora de poner los puntos sobre las jotas al vicepresidente y a su segundo, Antonio Losada, negándoles la competencia para perpetrar coacciones sobre la programación de los contenidos de los informativos. Supongo que no es su deseo estar todos los días en el candelero respondiendo a provocadores, pero espero que se prodigue un poco más y deje de poner la otra mejilla con tanta frecuencia. Y mientras esto escribo no se me sale del magín lo escuchado hace unos días en la Radio Galega, en un programa matinal en el que su conductora mantuvo una larga conversación con otro periodista de la Radio Vasca en la que se habló largo y tendido sobre las candidaturas para las elecciones municipales y forales en las que participaban los defensores del terrorismo. No se cortaron un pelo y casi parecían plañideras por la posible anulación judicial de las mismas si no se ajustaban a derecho; pero no se crean que usaban argumentos de tipo estratégico, como el de que es mejor dentro que fuera, o el de que hay dudas razonables, qué va, fue pura y duramente apología batasuna. Estoy esperando que ese nuestro par de próceres del nacionalismo protesten un poquito. Pero tranquilos, que no pasa nada, que hoy tenemos Correlingua, Bicos con lingua y eventos culturales varios para echar la lengua a paseo. Es una pena que siempre que se compran muebles de oferta sobren o falten tornillos para los ajustes, si llevamos esta reflexión al plano de las ideas y de la actuación pública de ciertos gobernantes, los tornillos y sus ajustes son más imprescindibles que para una simple cajonera. Una pena, pero es lo que hay, por ahora.

08 mayo 2007

Maestros progres en huelga

Ha empezado mayo con bronca de los maestros por una reforma del horario poco hablada y sin consenso. La Consellería de Educación sabe que le crecen los enemigos dentro y fuera de casa, sabe que en su propio entorno nadie le perdona ser el sector que está saliendo de rositas en todos los potenciales conflictos gracias a la responsabilidad de la mayoría sindical, aún así tentó a la suerte y lanzó el órdago modificando el horario escolar en septiembre y junio. El descontento fue grande y el intento de apagar el fuego con un acuerdo sindical mayoritario y respetuoso con los derechos de los profesores no fue suficientemente explicado. Es en este punto donde hay que pararse y reflexionar sobre las consecuencias del conflicto y su contexto, es decir, ¿a quién beneficia? Estamos en pleno periodo de matriculación en los centros públicos y, por supuesto, en los privados concertados. En plena captación de clientela entre las dos redes ¿qué estarán pensando los padres de las criaturas de tres añitos que no saben el horario, pero ya saben qué ropita vestirá su retoño y demás frivolidades por el estilo? Los que duden harán lo más lógico, que les garanticen la paz escolar y los mayores y mejores servicios. Por otro lado, ¿Qué día es? ¿Cuánto falta para el 27 de las municipales? Las respuestas surgen a mares y desde varios sectores. De forma que nos encontramos con una garra -que no sólo pinza- de múltiples uñas. Primero están los que quieren quemar al gobierno desde la leal oposición, es lo lógico, que se prenda fuego en sanidad y educación no le extraña a nadie, porque al electorado le duele. Por otro lado vemos al corporativismo tradicional, a los profesores acostumbrados a lo bueno y a lo malo; pero que sea el de toda la vida, una vida dura en los meses de curso y más aliviada al principio y al final; en ellos se apoya la derecha argumentando además ¿qué pintan los padres en todo esto? Y cuentan con el apoyo inquebrantable de sectores de la inspección educativa captada y gobernante desde tiempo inmemorial, hoy quintacolumna, al servicio de las urnas del PP. El sindicalismo corporativo, puro o disfrazado de nacionalismo, es el amarillismo de siempre, el de cuanto peor, mejor; aquí coinciden los popes populares y los prebostes nacionalistas que entre sus vendettas internas, sus odios externos y sus fobias estructurales, no dejan títere con cabeza a la hora de sacar tajada electoral. Pero lo que más me sorprende, es la postura de los progresdetodalavida que no saben distinguir una huelga de otra, que se apuntan a todo lo que pueda tener algún matiz de rojerío, sean las que sean sus consecuencias. Aquí sí que duelen prendas y no comprendo las razones. Siempre fueron la columna vertebral de la calidad del servicio público y ahora son hipercríticos con el supuesto gobierno amigo. Pero no hay que desesperar, como todos los comienzos del mes de mayo, se pone en cuestión la vigencia y oportunidad de los sindicatos, este año ha servido para saber qué hay de autonomía en cada uno de ellos. La independencia es imposible, pero la actuación autónoma es imprescindible.

05 mayo 2007

El limbo sindical y la felicidad universal perpetua

A mi amiga, su abuela siempre le aconsejó que estudiase mucho, que aprobase oposiciones, que se casase y cuidase a su familia, pero que nunca trabajase fuera de casa, que eso era quitarle el trabajo a un padre de familia y por lo tanto que aumentase el paro. Yo pensé que aquello era cosa propia de personas mayores y muy condicionadas por prejuicios religiosos de antaño (la costilla de Adán y demás mitos). Pero yo hoy les aseguro que eso no sólo lo afirma aquella bienintencionada señora, también lo asegura y sostiene de forma aparentemente científica el doctor José Abellán, catedrático de Riesgo Cardiovascular de la Universidad Católica de Murcia; su supuesta investigación postula y afirma que los sentimientos religiosos y la conflictividad en la pareja son indivisibles, pues las prácticas litúrgicas segregan endorfinas que combaten la ansiedad y, por lo tanto, el riesgo de infarto. Y aún más, asevera el benemérito profesor que el trabajo de las esposas fuera de su casa está absolutamente contraindicado clínicamente ya que fomenta la competitividad entre la pareja y no funcionan los neurotransmisores que reducen el estrés. Por lo tanto, sepa usted que, si su consorte es asalariada, lo lleva claro. Después no me diga que no le avisamos, haberse casado con una que tuviera dinero.

Queda la posibilidad de pensar que el bueno del doctor está en el limbo de los inocentes y que no es responsable de sus sugerencias; pero la cosa se complica más ahora con esto de que el limbo haya pasado a mejor vida. Que la Iglesia haya decidido por su cuenta y riesgo que el tal ente no existe; esto traerá problemas, no sólo a los que bautizaron a sus hijos por convención social, imposición familiar o por el qué dirán en el pueblo sobre el pecado original del niño.

Claro que la Iglesia puede decir lo que quiera con lo del limbo, que hay quienes seguirán afirmando que existe; entre ellos están los sindicalistas del mundillo nacionalista, permanentemente instalados en el limbo de marras, esa situación beatífica, la del que está por encima del bien y del mal y que es poseedor de la verdad, de que nunca irá al infierno sindical ya que siempre predicó la felicidad absoluta y practicó el parasitismo; tienen unos niveles de serotonina angelicales y sus riesgos de ansiedad son ridículos.

Son predicadores obtusos y absurdos como aquel Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes, que nos describía el buen racionalista Padre Isla, el que criticaba los discursos vacuos e insulsos, vacíos de contenido y soluciones y a los que, con su correspondiente verborrea, engatusan e ilusionan al personal que se gana la vida en el curre, negociando día a día con el encargado del taller, con el capataz o con el jefe de recursos, humanos o no.

Quizá sea deseable que los trabajadores, especialmente los de la función pública se percaten de un repajolera vez de que apoyando corporativismos irracionales e identitarios se postulan como colectivos amorales, socialmente hablando.

26 abril 2007

Mejor Bachillerato, sin duda

La semana educativa pasada estuvo movidita y la bomba informativa fue la posible reforma del Bachillerato. Nos asaltaron titulares alarmando a la población con la degradación de los títulos de nuestros jóvenes que supuestamente pasarían de curso sin dar un palo al agua. Las tertulias sembraron el terror diciendo que nuestros bachilleres y futuros médicos no sabrían escribir con la mala letra que les caracteriza, o que los futuros ingenieros saldrían siendo zotes incapaces de hacer una carretera o una presa. El Bachillerato que nació en la Logse, con sólo dos añitos de duración ya fue criticado en su momento; se dijo que los alumnos pasarían dos años preparando la selectividad, con la única salida de la universidad. Se convirió en una especie de academia de conducir que te prepara para superar la maligna prueba que abre las puertas de la élite y la realidad confirma que aquellos alumnos que superan el actual Bachillerato siguen su vida académica exactamente igual, como en el BUP, como en el vetusto Bachillerato Superior y Preu o con la Ley Moyano. Hoy, las propuestas de reforma no están pensadas ni dirigidas a este tipo de alumnado, sino al que precisa hacer el Bachillerato para presentarse a una oposición, para preparar un ciclo superior de Formación Profesional o para quedarse en su casa y vivir de rentas, es decir, se piensa en el alumnado que abandona en primero de Bachillerato, para que tenga posibilidad de acabar los estudios aliviando la carga de los dos cursos y repartiéndola en tres. No nos engañemos, el que no acabe el Bachillerato sólo tiene la salida del subempleo marginal o unos ciclos medios de FP poco demandados, si le damos esta oportunidad estamos cumpliendo con una demanda social, la sanidad no desahucia a los pacientes antes de tiempo, la enseñanza tampoco ha de hacerlo. Como botón de muestra de que es el camino correcto sólo tengo que fijarme en las reacciones más inmediatas, por un lado aparece la patronal de los centros privados, los muy pillines hasta ahora se nutren de alumnado que por el módico precio de más de 400 euros mensuales expenden certificados de aprobado a los que abandonaban el sistema público, sin ningún tipo de inspección ni control. Ahora habrá familias que se lo pensarán dos veces si el centro público ofrece mayores posibilidades y se quedarán sin algunos clientes. Por otro lado, leo al ex consellerio Currás y a la diputada López Besteiro cargarse de razones sin más argumentario que los alumnos son una panda de vagos y maleantes que no saben nada de esfuerzo ni de disciplina. Claro que después de examinar que durante su mandato en los últimos 15 años las subvenciones a la enseñanza privada crecieron un 421% sobran más comentarios. Por lo tanto, creo que sus apendicitis van a seguir siendo bien operadas y los peraltes de las curvas bien calculados, estamos en buenas manos, cualificadas y además puede que no se quede en el camino algún buen técnico deportivo, informático, sanitario, comercial...

17 abril 2007

Constructivismo y promoción inmobiliaria

Allá por los lejanos años del principio de la década de los noventa cuando la Reforma Educativa de la Logse empezaba a tomar carrerilla, cuando desaparece la EGB y el BUP, y aparece a Primaria y el nuevo bachillerato, los bienintencionados de la nueva administración modernizadora ponen en marcha una campaña de cursillos, congresos, ponencias y demás para tratar de ponerle las pilas al profesorado y que cambiase el paso de los viejos tiempos, que se adaptase a la nueva metodología constructivista. A los que accedieron a las llamadas de la renovación lo primero que les llamó la atención fue la palabreja, constructivismo, otros se dieron cuenta que ya lo llevaban a la práctica, pero no sabían que se llamaba así. Hay que decir que a muchos profesores las nuevas teorías les entraban por un oído y les salían por el otro. Siguieron dando el libro del BUP y tente tieso. La motivación no fue mucha y la explicación más bien escasa. A los maestros, sobre todo a las maestras -y siendo sincero- a las maestras de educación infantil, sí, a las de los párvulos de toda la vida, sí, les tocó el corazoncito profesional; sí que supieron ver en aquella cutre campaña de modernización basada en ponencias, artículos y demás herramientas de la intelectualidad pedagógica al uso, algo que valía la pena reflexionar y aplicar; poquito a poco. No me quedo corto si les digo que pienso que lo mejorcito que se despacha hoy en la enseñanza pública es la labor de las maestras de educación infantil. Pues bien, el constructivismo es esa nueva metodología, en un resumen muy sucinto, según la cual el maestro va poniendo ladrillos lógicos para que el alumno vaya construyendo el edificio de su conocimiento. Desde los tres añitos de nada van montando el andamiaje para poder poner las zapatas, las columnas, las vigas, y otros artilugios que soportarán el peso de placas, encofrados y tabiques educativos. Pero aquí surgen los problemas de vocabulario, tienen que pensar en la cantidad de maestros que sirven plaza en el medio rural, en ayuntamientos pequeños, en los que es muy difícil no apostar leal y legalmente por el servicio público también desde la corporación municipal correspondiente; para algunos es no sólo una tentación, sino casi una obligación. Hete aquí que tal voluntad de servicio llevó a un par de ellos a ser presidentes de diputación provincial, a decenas a ser alcaldes y concejales y, tacita a tacita, a malentender al asunto este del constructivismo y confundirlo con la promoción inmobiliaria. Su razonamiento cayó de cajón, si el conocimiento humano se edifica, mi bienestar también ha de edificarse. De aquellos polvos viene estos lodos y parece difícil de encajar que no haya ninguna ley de incompatibilidades que ponga trabas al alcalde o al concejal de turno, administradores del dinero público para ser simultáneamente vendedores de leiras, suelo urbanizable, pisos y adosados. Hay problemas éticos, está claro; pero ante esta contradicción nadie se altera.

10 abril 2007

Más vigilancia

Hace días que no les hablo de política lingüística y hay quien lo echa de menos. Repasemos lo que los pensadores de la cosa esta de las lenguas nos están preparando, una pequeña vuelta por el País Vasco y sus próximas novedades puede ser aleccionador. Recordemos que la escuela allí lleva veinticinco años con un triple sistema: los centros tipo A sólo tienen el vasco como asignatura, el resto en castellano; los del tipo B más o menos el mismo tiempo en cada lengua y los del tipo D -no hay en vasco letra C- sólo tienen castellano como asignatura. Después de todo, los sociolingüístas de cabecera se dan cuenta de que el 80% de la población sigue teniendo el castellano como lengua de uso, con lo cual están tocando el violón, además comprueban que los centros tipo A, sólo en castellano, tienen mucho éxito en la privada, yo no digo nada. Como el sistema no se ve que favorezca los intereses de la minoría nacionalista en el gobierno desde hace décadas, la solución no podría ser otra que cambiar la norma e introducir instrumentos que fuercen más la máquina para que los retoños salgan más euskaldunes que cuando entraron; dicen que envidian a los catalanes, pero no me lo creo. Los catalanes están convencidos de que forzaron la victoria en las aulas, pero perdieron la batalla de las calles. Si lo que quieren es lengua de culto y ritual, van por el buen camino, si lo que buscan es lengua de uso, se estrellarán contra la propia realidad, como hasta ahora. Por aquí ya saben que las cosas pintan de otro modo, el problema no es el uso del gallego, lengua materna de uso oral cotidiano de más del 50% de la población, sino de la extensión de su uso y su imposición a los que no la tiene como lengua vehicular. Los nacionalistas de por aquí tienen este problema: los gallegohablantes de toda la vida votan a la derecha española de toda la vida y muchos votantes nacionalistas son castellanohablantes en público y en la intimidad; por lo tanto no pueden ser radicales ni quedarse quietos, han de ser imaginativos. Lo último, lo más innovador es el kit para embarazadas, que incluye el CD con nanas en gallego y un libro con nombres para ir al registro civil e inscribir en gallego a la criatura. Digo yo que pueden faltar más cosas, la primera que se me ocurre es un pequeño vocabulario de tacos y maldiciones en gallego para cuando el retoño no pare de llorar, no se deje alimentar...¿en qué lengua se descarga la adrenalina? Tampoco vendría mal un buen traductor simultáneo para que la madre no gallegohablante o con pareja portadora de tal mal no contaminen al pequeño indefenso. Además, no me explico qué ni cómo harán aquellos padres que no entiendan el significado de las palabras usadas en las nanas del CD en cuestión, bien pensado siempre pueden añadirle un cuadernillo subtitulado y bilingüe. Pero con todo, lo que más debe preocupar a los genios del tal parto es la contaminación recibida antes del parto, porque los bebés lo escuchan todo y lo aprenden todo, incluso antes de nacer y las madres son muy descuidadas y hablan con cualquiera, en cualquier lengua, habrá que vigilar eso también...

03 abril 2007

ITS

La extrema derecha europea ya tiene grupo parlamentario propio, ya cuenta con sus veinte diputados. Antes, por allí pululaban ultras belgas, austriacos, franceses e ingleses, pero desde la ampliación a búlgaros y rumanos, ya no es el Le Pen de siempre con su Frente Nacional el que destaca por sus declaraciones xenófobas; ahora tiene de su lado más nacionalistas de todo pelaje y condición, por ejemplo, los flamencos del Vlaams Belang reclamando la autodeterminación para separarse de Bélgica, unos sujetos que curiosamente -recuerden- hasta hace cuatro días su antecedente era el Vlaams Blok o Bloque Flamenco, un grupete que fue prohibido por racismo hace tres años y cuyo lema es, para qué engañarnos, Eigen Volk Eers, Nuestro pueblo primero, se presentan como salvadores de los pobres, les sostienen y votan los más ricos, sin más comentarios.

Curiosos son también los del Partidul Romania Mare, que quieren expulsar de Rumanía a los ciudadanos búlgaros, tan europeos como ellos; además son tan homófobos como los de toda su calaña y repiten hasta la saciedad su retahíla de despropósitos.

En su primer discurso el bueno del diputado compinche de Le Pen, un tal Bruno Gollnisch, se desvive para defender los valores cristianos, la familia tradicional y lo que él considera civilización europea; lo mismito que nuestros conservadores de la derecha de toda la vida bajo la batuta de personajes bien conocidos y muy asiduos a las pantallas, ondas ...(...)

De niños, matrículas, horarios y asignaturas

Parece que la Consellería de Educación pretende congraciarse con el electorado al que se debe -los mal pensados dirán que se pone las pilas-. Parece que se dan pasos por el buen camino en la regulación de las matriculas en los centros públicos y privados

-pagados a escote- puesto que ve la luz un nuevo decreto que puede evitar la maraña de picardías, delitillos y fraudes de tomo y lomo para meter al niño donde le diera la gana al todopoderoso padre de turno de acuerdo con la empresa en cuestión. Por cierto, para tener la prueba del algodón no hay más que leer las razones de las APA y patrones de la privada, rechinan y se rasgan las vestiduras por las esquinas porque corre peligro el buen gobierno que hasta ahora detentaban. La nueva norma puede tener sus resquicios para la ilegalidad, pero creo que quedan claras las intenciones de la Administración a la hora de lograr que haya menos fraudes. Mi queja será perpetua, no sé por qué se conciertan centros sin coeducación.(...)

20 marzo 2007

¿Obscenidad gore en la Semana Santa?

"Sólo la Iglesia tiene el derecho de afirmar y de negar,
y que no hay derecho fuera de ella para afirmar lo que ella niega, para negar lo que ella afirma (...) La intolerancia doctrinal de la Iglesia ha salvado al mundo del caos." (José Donoso Cortés, `Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo´)
Seguramente esta pregunta es exagerada, o no, que me saldrán con lo del arte, la tradición y demás tópicos. También es tradición tirar cabras desde el campanario en las fiestas patronales y no dejamos de decir que es una animalada. La reflexión de hoy versa sobre lo obsceno y lo blasfemo. Conviene hacerse una pregunta previa: ¿el poder temporal perecedero es obsceno y blasfemo? El primero que me viene a la memoria es Leopoldo Alas Clarín, recién salida de la imprenta La Regenta, su señor obispo, monseñor Martínez Vigil en una pastoral se despacha dando gusto de sus superiores y sus feligreses opinando sobre la novela y sentencia que es un libro "saturado de erotismo, de escarnio a las prácticas cristianas y de alusiones injuriosas a respetabilísimas personas". Lo que les recuerdo a continuación suena a rancio por el estilo; pero, por favor no me digan que esto no podría ser suscrito por algunos de los que nosotros sabemos: "Que vigile con el mayor cuidado para que en los establecimientos que dependen de su autoridad no se enseñe nada contrario al dogma católico ni a la sana moral, procurando que los profesores se atengan estrictamente a la explicación de las asignaturas que les están confiadas, sin extraviar el espíritu dócil de la juventud por sendas que conduzcan a funestos errores sociales... "La autoría corresponde al marques de Orovio, ministro de Fomento y firmante de estas palabras en un Real Decreto de 25 de febrero de 1875. Cada vez compruebo que los datos son más claros, los jefes de las sotanas no aprueban la convivencia pacífica, no saben conjugar el verbo tolerar ni saben distinguir su cultura de las demás. Esperar cuatro años para protestar por el contenido de las famosas fotos extremeñas se puede considerar, siendo muy benévolo e indulgente, como una conspiración con fines electorales ilícitos y obscenos; si a eso añadimos la campaña que se nos viene encima por la película de Teresa de Cepeda y la tortura a la que fue sometida la enferma andaluza que no quiso seguir siendo tratada artificialmente ni que se ensañaran más con su cuerpo, ya está montado un buen alboroto mediático. Pero no se preocupe, usted seguirá pagándoles por la cara y manteniéndoles sus cauces de captación y adoctrinamiento y sólo porque son dueños de la voluntad secuestrada de una parte de la población. Sí, así de claro, una parte de la población es, consciente o inconscientemente, presa de los atavismos de sus rituales y temerosa del castigo de los cielos, tal y como eran presas de pánico las gentes del siglo XIV, ignorantes de que la peste que los diezmaba no era castigo divino por sus pecados y que, por mucho que se mortificasen cuerpo y alma, el peligro no se conjuraba

17 marzo 2007

Caperucita Roja y demás cuentos nacionalistas

A los niños hay que decirles siempre la verdad aunque a veces haya que usar símbolos, artimañas para que nos comprendan; pero el hecho de que los tiernos infantes precisen de un mundo simbólico que les ayude a asimilar conceptos, conductas, actitudes, valores que han de adquirir y vivir, en resumen, a construir una personalidad crítica y autónoma, no quiere decir que se tengan que creer lo de Adán y Eva; pero ese no es el tema de hoy.

También sabemos que los mundos simbólicos han de acudir a simplificaciones, a la sencillez. Recordemos un ejemplo, el de Caperucita Roja, un cuento que parte de la tradición oral en el que la niña es advertida de que salir de casa, aventurarse a lo desconocido es poco deseable. La versión de Perrault ya matiza más, Caperucita ha de seguir siendo cautelosa y ha de saber que los encuentros con desconocidos no son buenos, es más, son peligrosos, sobre todo si se está bajo el influjo de la ignorancia y la vulnerabilidad de la menstruación y sus riesgos, ella no lo sabe, pero el lobo sí lo sabe. Los hermanos Grimm recuperaron una versión más inocente y malévola: el personaje del cazador ya aparece dando un final más feliz, asegurando que la mujer ha de ser débil e inferior, que precisará siempre de un hombre armado a su lado, que la poseerá y garantizará su virtud.

Pero no se crean que esto de los héroes sea cosa de los antiguos, ahora que parece que se muere el Capitán América, surgen nuevos personajes que recogen el testigo de la defensa de los valores que vale la pena defender. Hete aquí que el valor más importante que se ha de inculcar y defender es de la pureza, el de la pureza lingüística, pero pureza sin buen rollo, sin puñetera pedagogía: el método del palo y la zanahoria.

Empecemos por el palo, hay muchas formas de represión, el ejemplo que les traigo es el de una función de títeres que recorre Galicia en la que los superhéroes son cuatro defensores del gallego frente a un maldito (= mal dicho español), cuatro buenos que hablan la lengua de coñe, es decir en la que se estudia coñecemento do medio (geografía y ciencias naturales, para los viejos) son Os barballocas, sujetos que aparecen en la ficción del S XII: Verbalinda, la creadora del gallego, la sueva Falamunda, su protectora, el romano Pepiño y el ordenador portátil Sarela que los teletransporta a la actual Feira do Queixo.

El quinto es el Maldito, el que habla castellano y un poco de inglés, odia a Galicia, su cultura, su historia... y los cuatro magníficos son los adalides del buen uso y de lo políticamente correcto.

Pero lo de menos es que tales eventos sean abonados por el popular Ayuntamiento de Vigo o el nacionalista programa A Cultura Circula (costeado por Vicepresidencia del Buen Rollo, Consellería de Cultura y Consellería de Industria, ¿falta la de Medio Rural?); creo que lo importante es el criterio de selección de actividades que se propician y se perpetran contra nuestros niños. No me queda folio para hablar de la zanahoria, pero se lo debo.

06 marzo 2007

Quieren hipócritas de tapadillo

Aquí todo el mundo se adhiere con los gritos de rigor al Tribunal Constitucional cuando se pronuncia sobre el despido de una profesora de Religión católica. La despidió su obispo pese a que quien la había contratado había sido el Estado. La razón no fue otra que sus costumbres no estaban de acuerdo con los ritos y liturgias que la susodicha tendría que predicar de palabra y obra. Que quede claro que la catequista en cuestión ni era pederasta ni violadora, simplemente se divorció y convive con su nueva pareja sin provocar al vecindario ni al alumnado.

Reacciones: muchas y para todos los gustos, unos dicen: ¿qué hace una mujer como esa en un colegio? Los demás dicen: si el Estado paga que el Estado seleccione, contrate y despida.

Pero claro, estamos hablando de contenidos supuestamente educativos que entran en contradicción con las ciencias y las letras y sirven de argumento para que la jerarquía católica se arme de razones para llamar a la objeción de conciencia contra la Educación en Derechos Humanos.

Detrás de todo se esconde lo de siempre, la misma hipocresía de siempre, los mismos sepulcros blanqueados de siempre, la historia de aquel niño con muchos hermanos, que lo meten a la fuerza en un seminario, inocente y con buenas intenciones, al que le anulan toda capacidad de elección y voluntad; que se hace cura sin querer ni poder evitarlo y vive sus relaciones afectivas como puede, es decir, de forma clandestina. ¿Es eso lo que quiere la Iglesia que hagan los profesores y profesoras de Religión? ¿Quieren que mantengan sus emociones y deseos de tapadillo, porque es premisa fundamental para el mensaje que han de transmitir a sus catecúmenos en horario escolar? Venga hombre, que entre los católicos romanos siempre estuvo bien visto un buen amancebamiento.

Pero la bendita resolución del Constitucional de marras trae otras coletillas que a muchos les rondan por el magín. Por ejemplo, tengo que osar y reñirle a la vicepresidenta Fernández de la Vega; es notorio que negoció y cedió demasiado ante la Iglesia en la LOE, en el IRPF, y para colmo, parece que tampoco le están echando una mano contra ETA. Espero equivocarme. Si todas estas prebendas son constitucionales habrá que cambiar la Constitución o el Concordato.(...)

27 febrero 2007

Mal gallego el que no bote

Dejemos para más adelante el estudio detallado del recién consensuado Decreto da Ensinanza en galego alumbrado después de cinco reuniones, nada más y nada menos, en las que los tres grupos parlamentarios y la Consellería de Educación analizaron, estudiaron, reflexionaron y decidieron sobre la lengua en la que los estudiantes gallegos habrían de empaparse de ADN, Revolución Francesa, hidrocarburos y racionalismo cartesiano; después de ese esfuerzo llegaron a la sesuda conclusión de que fuese cual fuese su deseo, el de su padres y el del perrito que les ladre, todo, todo eso han de hacerlo en gallego, quieran o no.

Ante tamaño esfuerzo de galleguismo triunfante la mismísima mesa camilla de Ramón Piñeiro temblaría de satisfacción.

Temblar no tiemblan, aplauden a rabiar los benefactores del la humanidad de la Mesa-Taburete de la Normalización y hasta el mismísimo colega diputado nacionalista en Cortes, que no ceja en sus esfuerzos laudatorios a la Conselleira de Educación. Yo no sé lo que ella piensa, pero haciendo el esfuerzo de ponerme en sus zapatos sospecho que estas alabanzas coligen que algo está haciendo mal.

Los acordantes hablan de consenso, entre ellos, difunden el ensimismamiento entre sus cúpulas tremendamente alejadas de la realidad: unos consensúan porque si quedasen fuera les llamarían nacionalistas españoles de derechas, otros lo hacen porque les llamarían nacionalistas españoles de izquierdas y los otros consensúan porque les llamarían nacionalistas gallegos intransigentes. Para unos es el tope, para otros es el punto de partida. En resumen, creo que nadie que se mueva en el mundo de la izquierda puede avalar que se imponga una lengua de escolarización, ni para que se salve ni para que deje de salvarse.(...)

20 febrero 2007

Realidad y ficción entre jueces

Por supuesto me disgustó el cierre de la librería Colón en La Coruña no fui cliente fiel, pero siempre acudí por motivos muy concretos, la prensa publicada fuera de España llegaba con puntualidad británica, allí tenías tu ejemplar para que no se te oxidase el idioma y, sobre todo, para saber qué pasaba por aquí. Creo que las últimas veces que usé sus servicios con esas ansias coincidieron con el juicio del 23-F.

Hablando de juicios y jueces, hay que ver cómo se lo montan algunos con sus carnavaladas y todo, con sus periódicos y sus teles; no dudo que hayan estudiado sus códigos y sentencias, pero a veces parece que también se han especializado en arte dramático y comunicación audiovisual, menuda puesta en escena, menos mal que nos seguimos creyendo aquello de la separación de poderes. O no.

Casi me quedo hoy con una juez de ficción, Mariana de Marco, es la tercera vez que aparece como protagonista de las novelas de J. M. Guelbenzu, ya la vimos en No acosen al asesino y en La muerte viene de lejos; estos días se nos presentó en El cadáver arrepentido.

En todos los saraos se habla de la buena salud de la novela policiaca en castellano, esta es una buena muestra y, sobre todo, es distinta y está distante de las influencias de las series americanas y también de las novelas urbanas y criminales. Si van a acercarse a ella por primera vez no esperen encontrar los restos sangrientos ni las mafias del Este ni detectives originales y artificiales que también degustamos los aficionados con devoción. Aquí hemos de buscar la tradición anglosajona clásica que nos despierta en la memoria a Agatha Christie. Ciertamente podría parecer casi imposible que aquí, en nuestros escenarios pudiese ser creado un personaje serio, fino, educado, elegante, inteligente, brillante; sin embargo, Guelbenzu arriesga y gana.

El rastro del cadáver aparece pronto y(...)

13 febrero 2007

Ajustes de cuentas

Me horrorizan los peluqueros y los taxistas que se sienten en la obligación de darte charleta mientras trabajan. Nunca fui peluquero, pero, como todos, sí fui taxista accidental de algún viajero poco conocido. En una de estas batallitas transportaba a cierto personaje, autoridad educativa de mediano escalafón. No nos conocíamos apenas, por lo tanto la conversación en aquel breve viaje habría de ser intranscendente. Inmediatamente se dio cuenta mi interlocutor de que no hablo del clima ni del tiempo, por lo tanto dirigió sus pasos hacia la literatura.

Empezó explicándome su teoría sobre la importancia de A esmorga (1959) de Blanco Amor, lógicamente no pude más que expresarle mi admiración por el autor y por su obra, pese a no haberla estudiado en profundidad.

A continuación, y estando yo sorprendido por el tono inquisitivo de sus manifestaciones -éramos conscientes de que pertenecíamos a círculos ideológicos poco próximos- me interpela sobre mi opinión sobre La familia de Pascual Duarte (1942) y su autor. Le expreso mis escasas simpatías por el reciente Nobel, pero admito sus genialidades narrativas, no estrictamente novelísticas. No quería hablar de literatura comparada, pero su insistencia en la dependencia de la obra de Cela de la de Blanco Amor me dejó algo transpuesto.

Faltaba la mitad del camino y había que rellenarla, mi invitado profundiza en otra de sus especialidades: los escritores discriminados, menospreciados, incluso sobre los asesinados. Me avanza su hipótesis, más que su hipótesis, su teoría contrastada con su propia experiencia. Le asombraba, le traía a mal traer que Don Pedro Muñoz Seca, asesinado en Paracuellos y autor de

La venganza de Don Mendo no hubiese sido alzado a los altares de la historiografía de la literatura. Al mismo tiempo, no comprendía que un joven como Federico García Lorca, asesinado en el barranco de Viznar ocupase lugar de excepción en textos y manuales, en las pruebas de selectividad y no sé qué más exagerados méritos.(...)

09 febrero 2007

Los monaguillos del buen rollito

Ya me callé en su momento cuando hicieron las partijas del gobierno de la autonomía y comprobé que la educación infantil quedaba separada, en manos de distintas dependencias administrativas de distinto signo político (hasta los 3 años en Vicepresidencia y de los 4 en adelante en Educación) sobre todo teniendo en cuenta que la idea de la LOE es garantizar el carácter educativo, no sólo asistencial, de la atención a los más pequeños y, por lo tanto la unidad de ambas etapas. Fruto de ese pacto es el nacimiento de las galescolas en un parto poco natural. Aún no sé muy bien a cuento de qué ha de haber escuelas infantiles que sean galescolas y otras que no lo sean. ¿Es la lengua usada el criterio de selección? No creo que nadie se atreva a contravenir la opinión de los padres de las criaturas a los que asiste el derecho a decidir qué lengua hablan y en qué lengua se dirigen a sus hijos, amén de lo que dicta la propia legislación vigente. ¿Habrá diferencias de dotación económica entre unas y otras? Espero que no se haga realidad esta sospecha. No me explico la razón de existir dos redes diferenciadas puesto que espero que tan gallegas sean unas como las otras a los ojos del vicepresidente del buen rollo, tengan o no ese nombre híbrido.(...)

30 enero 2007

Andreu Martín: `El blues del detective inmortal´

¿Por qué el intento de la literatura policiaca española ha sido el único referente auténticamente transgresor de lo literariamente correcto? (Manuel Vázquez Montalbán)
La última novela de Andreu Martín lleva poco tiempo en las librerías y poca repercusión entre los estudiosos de los escritos; los aficionados fieles al relato negro y policiaco ya lo seguimos desde el desencanto de la Transición, cuando nos ocupaba las noches con Aprende y calla donde da sus primeros pasos de la mano de aquel antihéroe y detective aficionado, Julio Izquierdo; lo seguimos cuando exorcizaba sus demonios americanos y sus influencias del cómic en El señor Capone no está en casa; cuando llega a la plenitud e independencia con Prótesis o La camisa del revés escandalizando a los puristas del género, espoleado siempre por los maestros de narrativa del momento, Marsé o Vázquez Montalbán. Con él, entre otros, las novelas se nutren de la corrupción y el crimen, del ambiente sucio y criminal que se refleja como naturalismo puro y duro. Denuncia social, dicen, y es verdad. Eso es la novela negra. Que nadie diga que esto es escapismo. La juventud adolescente disfruta de su trabajo compartido, firma y portadas, con Jaume Ribera, tardes y noches ocupadas con los que piden sardina fuera de temporada, con el éxito en las bibliotecas de instituto del detective de El diario rojo de Flanagan y su complemento El diario rojo de Carlota, de Gemma Lienas, porque hablan muy clarito de sexualidad dentro de una excelente trama novelesca. Mas vayamos al grano, la última oferta de Martín inaugura una nueva serie de novelas-homenaje: Asesinatos en clave de jazz. Promete y consigue en la primera entrega ponernos un par de sentidos, por lo menos, a flor de piel, nos obliga a leer y a escuchar música al mismo tiempo. Que los modernos no se me suban a la chepa diciendo que ellos siempre lo hacen cuando leen poesía. Lo que nos propone el autor es su letra y la música de un CD, que acompaña a la novela, de su amigo y asesor Dani Nel.lo. Allí nos ofrece personajes que, lógicamente, son músicos de una banda de jazz. Nos sorprende, aunque los aficionados influidos por el cine en blanco y negro, desde Hammett o Chandler, siempre asocien este género a saxo y al piano.(...)

23 enero 2007

De los puentes y sus necesidades

Los puentes están de moda. Puede que haya sido otro lapsus linguae, esta vez del alcalde Losada -al que seguramente adornan muchas cualidades y virtudes, pero no es Demóstenes ni Castelar- al mentar la necesidad de los mismos en los alrededores de su ciudad. La verdad es que no sé si hablaba de supuestos puentes con la Diputación Provincial y su presidente, que las malas lenguas dicen que no se hacen ni un cariñito con el móvil; puede ser que pensase en los puentes con los concejos limítrofes, sin trenes, rebosantes de coches y con menguadas líneas de autobús o puede ser que ya estuviese hablando de pactos postelectorales. Por aquí pensamos que tenemos genios, ingenieros a plena dedicación y en permanente servicio público que no se dedican precisamente a levantar innombrables construcciones, dicen que culturales. Espero que los señores alcaldes tengan a bien poner los pies en la ría, de vez en cuando y tender algún puente.

Pero todos se lo han preguntado muchas veces, han vivido crisis y conflictos e, inmersos en ellos, se han visto razonablemente convencidos de que les asistían buenas y poderosas razones para defender sus posturas y han dicho algo así como que por ahí no paso, que ya está bien, que estoy dispuesto a ceder, a transigir, a transaccionar, a tolerar; pero siempre hasta cierto punto. Por eso pienso que no es necesario tender siempre puentes y hacia todos los puntos cardinales. Los tenemos idealizados; pero, a veces, no hacen falta, llega con el puente de plata; no se puede quedar bien siempre y con todo el mundo.

Por ejemplo, en las seis horas de Monte Pío había mucho que tender, trampas, trapos sucios; pero puede ser que la agitación ciudadana no fuese lo suficientemente poderosa e influyente como para que se tendiese un puente de dos ojos que mirasen en la misma dirección, a la romana, sin estrabismos y con tres pilares mal cimentados. Estoy convencido de que el Estatutiño no estaba bien motivado, que la municipalidad no veía ni maldita urgencia en reformar algo que no sabe bien para qué sirve; que con qué premuras habría que meterse en tal fregado que desembocará, caso de nacer, en un referéndum de escasa participación para bautizar a una criatura concebida sin ansias, casi por el método Ogino.

Los de las bombas piden puentes, se les ofrecen y los vuelan con sus transeúntes encima. Los otros, los que quieren ser dueños del puente, los que sólo tienen un único objetivo, no aceptan las labores de los pontoneros. Seguramente ambos tendrán sus razones; pero qué hacemos con las nuestras, las de los que seguimos pensando que es mejor cruzar en puente que ahogarse en el cayuco o en el atasco.

16 enero 2007

Los que os ponéis estupendos

Don Latino: ¡Querido Max, no te pongas estupendo!

[`Luces de Bohemia´, escena novena.

Ramón del Valle-Inclán]

Dicen que las modernas películas de animación las crean a partir de un buen guión y de la interpretación previa del mismo por buenos actores de carne y hueso; después de ver el resultado, entran a trabajar los creadores de los personajes de pastilina cibernética que veremos en las pantallas. Gracias a este recurso trato de saber quiénes sois, sé que sois reales, pero no os reconozco en carne y hueso, parecéis pasados por los espejos de Valle: Max Estrella, lúcido idealista con el que siempre nos identificamos y ese Don Latino que siempre hace de contrapunto, de Sancho, de hombre práctico con el que no nos queda más remedio que coincidir de vez en cuando.

Cuando comienzas un año leyendo periódicos caducados, porque la actualidad siempre te machaca los titulares a los diez minutos de haberlos escrito y analizas los hechos que te los machacan, no queda más remedio que pensar que alguien te está manejando y confundiendo. El frenesí de la carrera hacia los proyectos de precampaña preelectoral deja fuera de combate no sólo a redactor al pie de teletipo, sino al más sesudo comentarista de la actualidad. Y es que no hay más remedio que os quedéis todos tranquilos e impertérritos ante los comunicados de los nacionalistas vascos, sobre todo los de los violentos cuando os dicen que van a seguir igual, bomba más o menos, par de muertos más o menos, pausados y estupendos en sus posición de alto el fuego y no como estos nacionalistas que nos gobiernan por aquí que nos maltratan y torturan sin piedad, que también se ponen estupendos para que las muñecas barriguitas hablen en gallego; no me digáis que no hay diferencia, es que no nos los merecemos de lo buenos que son ¿somos o no somos un pueblo singular con toda su estupenda identidad y todo?

Pero hay estupendos para todos los gustos, cuatro días antes de que se cure la primera niña con leucemia con un autotrasplante de células de su cordón umbilical, aquí se tiran a la basura 140 muestras congeladas en dos hospitales de la Comunidad de Madrid, porque las autoridades sanitarias autonómicas dicen que no hay quien las atienda y el estupendo responsable de la aventura pone toda su cara delante de las donantes y de los posibles receptores para decirles que se siente mucho, que tendrían que haberse pagado un banco privado de cordones umbilicales, aquí, en USA o en su puñetera casa; pero que aquí nuestras estupendas autoridades sanitarias siguen mirándose el ombligo, cuarta más o cuarta menos, y siguen sin producir una ley que regule las buenas prácticas.

Mientras tanto, os ponéis estupendos poniendo a caldo a la señora que se hizo famosa en el Caribe y ve posibilidades de sacarle rendimiento posando en las revistas para mayor gloria suya y de su cuenta corriente.

09 enero 2007

Las habas educativas cuecen en Francia y en España (y II)

La semana pasada nos quedamos en los años 60 franceses y su reforma para garantizar la igualdad de oportunidades. ¿Se acuerdan de qué pasaba aquí entonces?, La igualdad de oportunidades consistía en que hasta los diez añitos preparabas un ingreso demoníaco en el bachillerato, lo hacías en la escuela pública rebosante de carne humana, en el tugurio privado de tu barrio o en la privada cara y elitista. Si no cruzabas el Rubicón hacia el instituto, tu camino era currar, con suerte previo paso por la escuela de maestría. Como pueden comprobar nuestra Ley Villar Palasí (1970), la de la EGB, mantuvo hasta los 14 a los críos en las escuelas y les subió el sueldo a los maestros, pero la segregación seguía siendo la misma, con sexto te ibas a la FP I -tú te lo habías buscado- con dos o tres añitos de taller y un barniz de matemáticas ya tenías un graduado escolar de segunda, que te imprimía carácter para ser contratado como mano de obra semicualificada. Lo más parecido a uno de nuestros institutos actuales aparece en Francia en 1975, más democratización de la enseñanza, pero las desigualdades permanecen, al mínimo fracaso se desvía al personal a las enseñanzas profesionales sin vuelta atrás ¿Les sigue sonando? ¿Qué les voy a recordar de los últimos años setenta por aquí?, estaban las cosas como para pararse a pensar en reformas educativas.(...)

02 enero 2007

Las habas educativas cuecen en Francia y en España (I)

Aquí los sucesivos rebotes del informe PISA y demás protocolos sirven para que no dejemos de hablar las reformas de la escuela, del fracaso escolar y del fracaso de las reformas. Para demostrar que no somos bichos raros es importante saber qué les ronda por sus neuronas a los vecinos del norte y comprobar que no nos diferenciamos demasiado, que allí hay más de lo mismo. Ahora bien, no nos quejemos de la inflación de leyes que también la hay y no nos flagelemos con nuestra preocupación por la igualdad de oportunidades, que también la tienen ellos, sólo que desde un poquito antes, desde su Revolución, la francesa, desde hace más de doscientos años de nada.

Aquí nos quejamos de las múltiples reformas educativas y que quede claro que nos quejamos de vicio, por dos razones, una porque las reformas de las grandes leyes siempre han ido detrás de los cambios sociales y por lo tanto han servido de bien poco y dos, porque no hacemos más que quemar etapas a toda velocidad, cuando nuestros vecinos las han aprovechado a su debido tiempo.

Si hablamos de igualdad de oportunidades, sí que nos llevan ventaja; las revoluciones es lo que tienen, cambian las cosas. Siempre sostuvieron que este principio era fuente de justicia y así implantaron un modelo escolar antiaristocrático, pero siempre cayeron en desigualdades como corresponde a toda buena revolución burguesa. Estaba bien, todos eran ciudadanos, pero había que resolver tanta igualdad de alguna forma y hace muchos, muchos años optaron por el sistema competitivo y meritocrático; el Estado estaba tomando las riendas, hasta entonces en manos de la Iglesia, de la redistribución de los conocimientos y la transmisión de los valores ciudadanos ¿Les suena a algo, un par de siglos tarde? Quizá sea una vieja polémica que nos llega bastante revenida, aquí seguimos con la misma cantinela.

Ellos hace muchos, muchos años que se dieron cuenta de que aquello no funcionaba, que no garantizaba el ideal principio de la igualdad de oportunidades, que estaban ante una frase hecha. El propio Jean Pierre Chevènement, ministro de educación en 1986 pasa revista a la escuela republicana, la que él creía obligatoria y gratuita, la que había proporcionado hasta entonces ciudadanos libres y iguales y se da cuenta de la profunda desigualdad de un sistema que había sido reformado en 1963 por Christian Fouchet, cuando instaura "la carte scolaire", nuestro actual mapa escolar, bastante más bisoño, con las mismas buenas intenciones y las mismas malévolas trampas: 1.- Has de llevar a tus hijos a la escuela que te toque según normas iguales para todos. 2.- Tú te encargarás de hacer las trampas correspondientes para no cumplir la ley: empadronamientos falsos y demás lindezas.

Como pueden comprobar los que hoy se empeñan en defender sus pecadillos administrativos contra nuestro sistema de adjudicación de plazas escolares, no están descubriendo el Mediterráneo. Fouchet buscaba entonces lo que allí se dio en llamar "la competición democrática", quería dar al traste con la "escuela refinería", en la que el estado se ocupaba de sufragrar la segregación y de seleccionar sólo a la élite para los puestos bien pagados, que fuesen ciudadanos con pedigrí. Había que buscar, por lo tanto la "escuela vivero", la que fuese capaz de encontrar lo mejor de cada uno y de darle la oportunidad.