19 abril 2006
El aniversario y la procesión
El cardenal Richelieu podría haber dicho, que caerían monarquías y repúblicas, pero que él permanecería; sabía latín el muy bendito perseguidor de los mosqueteros, el buen purpurado sabía de lo que hablaba, el venerable sabía que la institución a la que representaba le había dado la puntilla al Imperio Romano apuntándose a tiempo a la protesta en la lucha antiesclavista; aquello estaba agotado y una nueva clase social estaba tomando las riendas.
Se animaron y consiguieron auparse con la manija del poder feudal, los nuevos poderosos les siguieron el apunte, fueron lo suficientemente listos como para saber que apoyándose en el brazo clerical, podrían mantenerse y perpetuarse en el poder, supieron dar a entender que tener un dios era un seguro a corto plazo, un talón al portador para que sus siervos gozasen de la posibilidad de mirar constantemente al cielo -casi nunca a su ombligo- y nunca a sus semejantes. Surgen voces discrepantes como en el Poema de Alfonso Onceno, se pone en cuarentena a la institución monárquica.(...)
11 abril 2006
Galdós y Salem
No es difícil imaginar a Galdós pasando por la Puerta del Sol entre la calle de la Montera y el café Universal, en su Madrid de 1877, trabajando las cuartillas en las que daría vida a los personajes de Gloria en Ficóbriga, una sugerida ciudad cántabra en la que se desarrolla una novela con temática religiosa, pero sin nada que ver con los burdos códigos que se amontonan en librerías y se apelotonan en las imaginaciones necesitadas de tramas.
Porque en Gloria habla del enfrentamiento religioso; una joven de familia de buena gente y bien catequizada, los Lantigua, con un tío obispo, un padre iluminado y una tía casi levitante en sus ardores, ha de encontrar el amor con el judío David Morton . Aquí aparecen las intransigencias atroces, las mezquindades, las luchas por el poder como en cualquier otro lugar. (...)
04 abril 2006
La salud de la novela negra Marbellí
Mil kilómetros al sur acaba de nacer Luis León, protagonista de la novela de Félix Bayón De un mal golpe. A su autor ya lo conocemos por Adosados, Un hombre de provecho, se nos presenta ahora como padre creador de este frustrado periodista y recién llegado a las artes detectivescas. Nace y vive en la Marbella actual, la de las mafias, la de los especuladores del ladrillo, los alcaldes corruptos, los funcionarios de aquella manera... (Que no, que ya les dije que era en Marbella, que no quiero que ustedes empiecen a atar cabos, cual lectores de novela criminal).
Es novela de triángulos, el del protagonista y la familia que le abandona, el del detective y su pareja de amigos, de buenos, malos y golfos, de crimen, móvil y culpable, sin mayores morbos, pero con personajes periodísticamente concebidos y retratados. (...)
30 marzo 2006
Valle-Inclán, Leo Bassi...
Todo al fin se reduce a una cuestión de censura. Recordaba cómo se trataba a Valle-Inclán, rebusco en los papeles viejos y encuentro algunas frases en los expedientes censores redactados a la hora de autorizar la publicación de sus obras durante el franquismo. Pongamos por ejemplo lo que en 1952, el censor, Reverendo Padre Andrés de Lucas Casla, argumenta para llegar a concluir que toda la obra de Valle-Inclán abunda en conceptos antirreligiosos y rara es la página donde no hay alguna expresión cínica o volteriana. Abundan también las ideas antinacionales y de desdén hacia la tradición española. Por otra parte toda la obra se desenvuelve en un ambiente de sensualidad que llega a veces a límites de gran crudeza. Por todo ello creo que en obras separadas y al alcance del público en general no deben ser autorizadas las obras de este escritor, pues las considero francamente perniciosas para la inmensa mayoría de los lectores. No habla de Luces de bohemia ni de Tirano Banderas, le llevarían a un exorcista, todo lo más que llega a leer y, por lo tanto, a rechazar son las Sonatas.(...)
21 marzo 2006
Porcentajes y escuelas
Mi experiencia como cobaya sociológica es escasa y frustrante En una ocasión le abrí la puerta a un encuestador que lo primero que hizo fue tomarme toda la filiación menos el ADN; su segunda intención fue averiguar cuál sería mi voto en las siguientes municipales. No recuerdo bien si fui cortés y educado, me temo que no y que sufrieron las consecuencias los árboles genealógicos de aquel buen hombre y el del aspirante a alcalde.
La última fue la semana pasada, fue una encuesta telefónica y lo que querían saber era con qué famoso y con qué famosa me tomaría yo unas cañas. Tardé en contestar; pero mi pasmo fue mayor cuando la encuestadora trató sin el menor recato de que cambiase mis preferencias; al parecer mis elegidos no entraban en los parámetros contratantes, por lo tanto fui tanteando hasta que los nombres que ofrecí estaban en la lista de candidatos. Todo rigurosamente científico.
Mi incredulidad ante los resultados de tanto sondeo y estadística crece directamente proporcional y paralela a mi escepticismo. Cada vez me fijo menos en los resultados y más en el momento oportuno en el que se publican.(...)
14 marzo 2006
A los nostálgicos educativos
No se crea todo lo que le dicen, depende de su edad; pero si le tocó hacer el bachillerato, el de verdad, el de antes, el que añoran los nostálgicos del pasado mejor, se acordará de que aprobó cursos y reválidas sin haber leído un libro en todos y cada uno de los seis años del tan afamado plan de estudios. Es posible que siga recitando que el producto de dos enteros negativos es positivo, sin saber la razón.
Seguro que muchas veces el cura del colegio, o uno de ellos, le persiguió por el pasillo llamándole epicúreo, bastón en ristre; pero usted no sabía qué significaba aquello, tardó mucho en caer que tenía relación con el placer, con el disfrute, quizá también con el sexo; pero usted no conocía nada de los saberes clásicos, pecaminosos de por sí. Será usted campeón del trivial con los quesitos marrones o con los amarillos, pero si sólo fuese por eso sería usted bagatela social.
Todas sus memorizaciones le sirvieron para ser cajero del Hispano, sin duda esto dice mucho a favor de usted, pero poco a favor del banco que le contrató por sus buenos modales y su afán sumiso y lisonjero. No se me engañe, le salieron bien las cosas porque no había mano de obra cualificada y usted era una absorbente esponja, ávida de conocimientos que el sistema educativo no le había proporcionado. Se esforzaba y se sigue esforzando porque tenía y tiene una meta a su alcance (...)
07 marzo 2006
La óptima convivencia televisiva
Los bienaventurados que gobiernan nuestros ocios televisivos pretenden amplificar la cobertura de nuestras entendederas y convencernos de que malcriamos a nuestros hijos y de que nos alimentamos sólo con el abrelatas. Para solucionarlo nos proporcionan desde hace meses muchos programas de cocina, más o menos equilibrada, para que sepamos hacer croquetas o que alarmemos a la familia con las frivolidades del último grito en robot de cocina que sintetiza medio puerro, poca nata, sal y pimienta negra, con chorizo y medio. Quieren convencernos de que estimular el paladar es el remedio de todos los males físicos y psíquicos.
Pero como eso parece que no es suficiente, nos proporcionan alguna teleinstitutriz mediosajona y muy estirada que aspira a postularse para conseguir la happy family. Comprobamos que la capacidad de creación de los guionistas progresa exponencialmente, nos inoculan a un sucedáneo de Mary Popins cuya magia consiste en modificarle la conducta a una criatura celosa y destronada. El método es infalible, no hace falta más que una amplia lista de obligaciones pegada en la nevera destinada a uso padres inseguros y a un crío que no sabe leer. Por supuesto siempre triunfa. (...)
28 febrero 2006
El accionariado militante
Apuesto las tres cuartas partes de la liquidez de mi capital a que el noventa por ciento de los que lean este folio son absolutamente inactivos, y digo son, no digo están, sé que están muy activos, pero que no tienen acciones, es decir participaciones en el capital de una empresa. Suponiendo que a algún despistado le hayan emplumado alguna en su banco y que, por lo tanto, sea propietario de endesísticas o de gasísticas, por no hablar de las matildes -que aún resisten- o de fuerzaselectricasdelnoroestes, a estas alturas ya se habrá dado cuenta de que tiene tanta capacidad de decisión en la copropiedad de su empresa como posibilidad de entender el contrato del móvil.
Pero quiero darme y darles ánimos, no quiero conformarme con ser un mero abajo firmante de contratos de adhesión, claudicantes, plagados de cláusulas leoninas, para poder encender la luz o calentar el descafeinado. Quiero ser accionista, pero no de una sociedad cualquiera, de las que se despachan en las bolsas normales y corrientes. Quiero ser accionista de una entidad de futuro, para ello preciso socios, capitalistas por supuesto. Es decir, que hace falta que entre todos encontremos a alguien que tenga un primo de un amigo que tenga capacidad de ahorro voluntario; no me vale el ahorro forzoso para pagar las letras, sólo nos vale el de aquel al que le sobre a fin de año.
Los que aparezcan pueden formar sociedad, acto y acción en actividades con mucho futuro y en las que nadie pone sus ojos. Desengáñense de invertir en laboratorios que fabrican antivirales supuestamente efectivos contra la gripe del pollo, aunque entre todos forcemos a los gobiernos para que se atiborren de dosis y así se forren las farmacéuticas. Tampoco se paren en seguir las cotizaciones de los molinillos de viento, se levanta el temporal en Galicia, en Canarias... y no van a dar abasto con los quijotes. Además siempre está aquello de lo que el viento se llevó. (...)
21 febrero 2006
Faltan 48 horas
Continuaban los disparos dentro del Congreso.
Se oían vidrieras rotas y cristales
cayendo en los alrededores.
-No hay que alarmarse, caballeros.
Se trata sólo de un simulacro patriótico
para restaurar prestigios deteriorados.
-¿Qué quiere decir?
-Que no habrá difuntos.
¡Nada de fiambres en esta memorable jornada!
[Ramón J. Sender. Chandrío en
la plaza de las Cortes´, octubre de 1981]
Eran compañeros de trabajo y sólo eso, relación profesional y tensa. Alguien podría decir que ni siquiera se conocían. Nunca se habían llevado bien; vamos a ver, siempre se habían llevado mal, no se podían ver ni en la punta de la escopeta. Aquel anochecer inestable, un 23 de febrero hace 25 años, le conoció de verdad. Sólo sabía de él que había tenido problemas de estudiante revoltoso, que seguía en las mismas en el trabajo, sabía que discutían, sabía lo que pensaba, sabía que se opondría a todo lo que propusiese, que no estaba de acuerdo con él en casi nada; pero pintaban bastos y su compañero no se merecía nada de lo que pudiera pasarle.
No es que tuviese el corazón partido entre el bigote cuartelero en blanco y negro que aparecía en la tele y su incómodo compañero, sino que se dio cuenta de que aquel delincuente que hoy cultiva aguacates en Marbella era un indeseable inconsciente ansioso por recuperar el tiempo perdido, para ser feliz. (...)
15 febrero 2006
Con perdón de la cara de usted, señor Vázquez
Disculpe la tradicional y trasnochada fórmula de encabezamiento que usaban los mayores para dirigirse a un hombre de respeto, como dicen los viejos gitanos. Porque, para mí, usted lo es; le tengo respeto, pese a no confesar mi voto electoral.
Se le trató y, supongo que seguirán atacándole en el futuro por su natural defensa de la unidad de España, ahí estoy yo, pero sin superfluos orgullos y vanidades. No vale la pena, ahora que estamos solos, coincidimos en que el Estado de las Autonomías es manifiestamente mejorable.
Casi le llevan al cadalso mediático-político por su defensa del castellano y los topónimos consuetudinarios. Aquí también coincido, cualquier esporádico lector de este periódico estos últimos años habría leído múltiples alegatos contra los atropellos al bilingüismo, aquí, en Cataluña y donde haga falta, sin acritud; pero con firmeza.
De sus casas-museo no puedo hacer más que elogios, me refiero a las de las Ciencias, la del Hombre, éstas. Pero he de confesarle que mis tres hijas no nacieron en La Coruña y lamento que mi familia más cercana hubiese de abandonar sus domicilios en la ciudad; ya supone que alquileres caros con caseros usureros e hipotecas prohibitivas no lo ponen fácil a pensiones exiguas y salarios menguados. Más no hay problema, todos vamos al cine y a casa de los amigos, al médico y a Hacienda, No quiera usted interpretar mal mis palabras; ni buscar la menor crítica urbanística, faltaría más, ya sabemos que en una pequeña península poco cabe y que lo bueno es caro. (...)
07 febrero 2006
Y ya puestos a firmar...
Aquel día tuvo el desparpajo suficiente como para detener a la seria profesora de la facultad y solicitar su firma en un manifiesto en el que se pedía que los presos políticos antifranquistas fuesen amnistiados. A ella le pareció lo más justo y así lo hizo, estampó nombre y rúbrica; pero cuando lo comentó a la hora de la cena con su esposo, a la sazón jerifalte de la policía, empezó a dudar, los razonamientos de su marido eran contundentes, había metido la pata y tendría que deshacer el malentendido al día siguiente. El papelón que le tocó representar fue poco recomendable, hubo de buscar al postulante de las firmas y rogarle la retirada de la suya. Sólo encontró la disculpa obvia de que ya se habían enviado a la prensa, él lo sentía mucho, pero aquel palo tendría que aguantar su vela.
Es que esto de las firmas tiene su miga, no voy a decir yo que no haya que firmar todo aquello con lo que se esté de acuerdo o con lo que nos presente aquel de nuestra confianza, pero hay que hacerlo con sentido común. Es que el señor Rajoy nos pone en unas tesituras muy comprometidas. Vamos a ver, nos dice que España se rompe, que nos quedamos sin nación y sin igualdad de derechos y ¿lo único que nos pide es una firma en un folio? ¿El único esfuerzo que nos pide es el garabato? Poco patriotas nos considera o poco peligro de desaparición de España ve a su alrededor. Si de lo que se trata es de salvar a España, habría que hacer algo más, digo yo.
(...)
31 enero 2006
Ferrol contra el caudillo, el rebufo de los 23 y el CPE
Dos comentarios les quiero hacer hoy. No fue un cuento de hadas lo que esta mujer me contó; era entonces, hace casi 34 años, una muchacha estudiante de bachillerato. Un día de mediados de marzo, llegó a clase de Historia del Arte y se tropezó a sus quince añitos con un profesor al que ya estaba acostumbrada desde septiembre, un tipo duro, de los que salen de la facultad dando leña y se cepillan a todo el que no fuese capaz de analizar y comentar las diagonales en la foto de Laocoonte y sus hijos. Pues bien, aquel día no dio clase, ella recuerda que aquel joven barbudo, erudito y muy viajado para su edad, dijo que no era ético, o algo así, trabajar ese día, que, con la que estaba cayendo, él no podía dar clase. Estaba en huelga. Evidentemente sus explicaciones fueron muy parcas e incomprensibles para la mayoría de las presentes. Mas en el caso de nuestra corresponsal no cayeron en saco roto. (...)
26 enero 2006
Sacristías, cuartos de banderas y nichos étnicos
Y es que nada hay peor que el maridaje de la mentalidad de cuartel con la de sacristía".
(Miguel de Unamuno a su amigo bilbaíno Quintín de Torre.
Salamanca 1-12-1936)
Heme aquí, pues, titubeante aún sin saber qué hacer cuando un jovenzuelo de treinta primaveras, funcionario, que cursó su buen BUP, que acudió a un centro superior de elite en Zaragoza, público por supuesto, que obtuvo empleo fijo con haberes en mano y en especie, que aún así desconoce sus mínimos derechos y deberes y se propone, para mayor gloria de su buen nombre, zarandear a sus subordinados ante su jefe y así decir que no le mola. Ahora me planteo si no habrían sido las cosas de otra forma de haber recibido este sujeto normas de comportamiento a tiempo y así saber cómo y cuándo ha de salvar a la patria.
Si me escarbo un poco más en las meninges, afirmo que hubo más ocasiones perdidas para lograr más y mejor convivencia sostenible y pienso en monseñores que, muy jóvenes, fueron aislados del mundo, del demonio y de la carne para ser formados en la salvación, ahora sí, de las almas de los que las tengan. Allí consiguieron cargo remunerado y patente de corso. Compruebo que su formación ciudadana es muy deficiente, no se ven inmersos en el mogollón de lo cotidiano y se creen imbuidos de gracias, dones especiales, que les sirven para poner a caldo a diputados, biólogos, filósofos, médicos...
(sigue)
17 enero 2006
Inteligencia militar
Estos días a Márquez le saltó la alarma del recuerdo e imaginó la foto del general cual delincuente común, que es lo que es, y le ve marcando las huellas dactilares de fichado y le ve arrestado y le ve humillado por felón, cobarde y ladrón. El augusto general era tan constitucionalista, como todos, hasta que se le vio el plumero, como a todos cuando se proponen interpretar constituciones.
Márquez era un buen fotógrafo. En una ocasión intentó pasarle un panfleto a un compañero que se lo devolvió con malas formas reprochándole que si quería que pasase aquí lo mismo que con Allende.
Pero Márquez no se desanimó. Sabrá él de dónde salió aquella foto del difunto presidente, con aquellas gafas grandísimas, seguro que aún sabe dónde la reveló para pegarla a la derecha de aquel medio folio apaisado. TRIUNFO ayudó a rellenar la otra mitad con las últimas palabras, a las 10:15, en la aún intacta radio Magallanes durante el bombardeo del 11S de 1973: "... Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. (...) Estas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición. Hoy parecen rancias". Un año después Márquez aún tenía una caligrafía envidiable y con aquella Parker rabiosa, esgallada y cargada con tinta de calamar rebelde, rellenó el medio folio.
http://www.laopinioncoruna.com/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=47027&pIndiceNoticia=4&pIdSeccion=5&pNumEjemplar=1914
10 enero 2006
Ritos e impertinencias
Durante la ceremonia en la que recordamos a Pita hace unos meses hablaron varios amigos, alguno recitó un poema cómplice, emoción, rabia, mucho silencio, sin aspavientos melodramáticos y no porque no hubiese nada que llorar, que sí había. Era algo atípico a lo que muchos de los asistentes no estaban acostumbrados. Al salir, José María comentó su impresión inmediata en voz baja y, pensando en esa situación extraña en la que se encontraban los presentes, dijo que faltaba el rito, la costumbre de la rutina cultural sin historia. Seguramente quería dejar claro que muchos de los presentes asistían con regularidad a otros entierros, funerales de cualquier tipo, con cualquier rito religioso. De cercanos o de lejanos, con más o menos pesar; pero siempre sabrían qué hacer, aunque poco se compartiese con muchos de los presentes. Pero allí faltaba el rito.
Trataba de decirnos que cuando se abandonan las convenciones tradicionales hay que sustituirlas por otras distintas, aceptadas por la mayoría, en las que todos se encuentren lo cómodos que puedan estar en una situación en ocasiones no deseada. Cuando eso se consigue, entra a formar parte del sustrato cultural. Hoy nadie tiene problemas ni temores, sabe cómo ha de asistir a una boda civil, el rito ya existe, por imitación o por sustitución.
http://www.laopinioncoruna.com/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=46457&pIndiceNoticia=4&pIdSeccion=5&pNumEjemplar=1907
03 enero 2006
Los gritos educativos de rigor
Tal y como venimos comentando, en los últimos tiempos florecen iniciativas supuestamente milagrosas para los males educativos; por ejemplo, sigue insistiendo el profesor Gil Calvo (La persistencia del escolasticismo, El País, 23 de diciembre) en cargarse de razones ante las críticas progresistas -si aún existe este lugar común- que le llovieron por sus generalizaciones sobre el fracaso del sistema escolar y los malditos alumnos que se empeñan en fracasar y fracasar.
Nos viene ahora con los gritos de rigor, como los que suelta el ministro Bono en sus arengas ante sus súbditos forzosamente mudos, imitando a aquellos de la plaza de Oriente. Sus gritos se centran en denunciar el papel absorbente y monopolizador de la jerarquía eclesiástica, del avance del diseño inteligente y de la escuela reproductora de la ideología dominante; hasta aquí todo bien, todos los buenos saben que él está libre de pecado derechista.
Pero falta un pero y, a la mitad de su análisis, nos introduce en la teoría del método educativo español para concluir que nuestros infantes se pasan quince años entretenidos en el aprendizaje de la incompetencia y la irresponsabilidad... en el odio al esfuerzo, en el amor al ocio gratuito y al consumo pasivo. Insiste más adelante en que sobresalen la indisciplina, la chulería, el machismo y el racismo; para concluir que todo ello ha desautorizado a padres y maestros.
http://www.laopinioncoruna.com/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=45836&pIndiceNoticia=4&pIdSeccion=5&pNumEjemplar=1900
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